jueves, 18 de diciembre de 2008

Verdad verdadera

Uno tiene manías. Además le dejan escribir en este blog. Voy a hacer un mashup de ambos, que es muy 3.0. Hace unos meses terminé de leer The Last Campaign, de Thurston Clarke. Cuenta con precisión cirujana los 82 días de campaña presidencial de Robert Kennedy en 1968. Se emociona uno tantísimo.

Si no quieres comprar el libro puedes leer el avance que Clarke publicó en Vanity Fair. Al menos mírate las fotos. Fue verdad. El tipo era así: se entregó. Uno de los periodistas que cubría la campaña –un tipo duro, veterano– pidió a su diario que lo relevaran porque RFK se había ganado su corazón y su cabeza.

Esta portada del Saturday Evening Post del 1 de Junio de 1968 refleja esa campaña. Clica, amplía y fíjate en la cara de RFK, su actitud. Pero sobre todo advierte el gesto de la mujer que le saluda. Su cara es joven; sus manos, mayores; su esperanza, gigantesca. Verdad verdadera.

A RFK lo mataron el día 5 de ese mismo mes. Esta podría llamarse The Last Cover.

[La revista no sobrevivió mucho a RFK: cerró en febrero de 1969 –la fundaron en agosto de 1821.]

Me he acordado hoy al ver de nuevo las portadas de Obama. Un flash. Y no porque RFK, el mejor de todos los Kennedy, esté reencarnado en Obama. No lo creo. Ojalá. Pienso que no queda ni un solo político como Bobby Kennedy, ni uno. ¿O tú conoces alguno? Digo: la prensa ayuda poco porque somos muy complacientes con ellos. Ayer lo comentábamos en una maravillosa & infinita tertulia con EGC, M*, X*, A* y C* (faltó J*). Nos cabreábamos. Nos daba mucha vergüenza.

Por suerte dijo X*: Yo creo que esto se puede arreglar. Sea.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Alzo mi espada por TP y por el lema: "El espacio, para quien se lo gane". Desblindar y actuar. Pacto entre periodistas. Faltan más colmillos retorcidos.

La frase "Voy a hacer un mashup entre ambos, que es muy 3.0", la puedo lanzar al inicio de cualquier cena? O tienes el copyright? Muy FAN.

Larga vida a Paper Papers.

El Pierdellaves.

TP dijo...

:)

Joan Maria dijo...

Hay políticos con un gran compromiso moral. Yo sí conozco uno.