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jueves, 6 de septiembre de 2018

martes, 21 de julio de 2015

Las buenas y las malas noticias según McLuhan

Somos completamente inmunes a la publicidad porque son todas buenas noticias y por tanto una amenaza a nuestra propia existencia. Las malas noticias, en cambio, nos impactan porque producen una notable emoción de supervivencia. La idea ya estaba de algún modo en The Mechanical Bride (1951).

Hoy Marshall McLuhan cumpliría 104 años. Mire para recordarlo este pedazo de la entrevista de Kenneth Allsop de agosto de 1971 que subió la BBC en marzo de este año.

domingo, 4 de mayo de 2014

Animales visuales


El profesor Samir Husni -Mr. Magazine- se enoja con Men's Fitness y con Sport Illustrated porque defraudan a los suscriptores con ediciones más livianas que las que se venden en el quiosco. El contenido es el mismo, pero el papel no; tampoco el diseño. La culpa la tienen las tarifas del correo. Dice otras cosas mucho más interesantes, como la necesidad claramente mcluhiana de que el diario dure todo el día, la revista semanal toda la semana y la mensual el mes entero. Pero da un paso más:
Daily newspapers must become weeklies on a daily basis. Weekly magazines and newspapers must become monthlies on a weekly basis and monthly magazines must become coffee table publications.
Las revistas son mucho más que contenedores de información. Su aspecto, su peso, su olor, su encuadernación, su papel, son parte importante del producto y del mensaje y aportan ganas de retenerla, de quedársela, de disfrutarla más tiempo en lugar de descartarla rápidamente. Ya lo decía Frank Luther Mott además de Marshall McLuhan. Husni aplica ese principio también a los diarios y concluye:
...if you decide that you’re going to continue to be in print, you have to invest in your print product. It isn’t an option. You must invest in quality print and quality paper.
Arriesga Mr. Magazine que la industria gráfica tendría que hacer lo contrario de lo que está haciendo si quiere sobrevivir: invertir en más y mejor papel y en más y mejores periodistas y agrega que reducir costos no es la mejor estrategia para ganar dinero.

Nunca pensamos suficiente qué quiso decir McLuhan con el medio es el mensaje después de titular mucho más fácil que el medio es masaje. Hay una diferencia muy grande entre medios y periodismo pero no hay periodismo que valga si no hay un medio que lo soporte, con su calidad gráfica, su distribución, su definición, frecuencia y sintonía... Si metemos fuego en el aire pero no nos oye nadie, no hay ni periodismo ni nada. Si la revista no atrae o no llega a los quioscos no sirve para nada el talento que pongamos en la redacción. Gracias MRA.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Community managers a la calle


Mire qué descubrimiento: los expertos en márketing han decidido sacar de la cueva a sus commmunity managers y mandarlos a la calle (no a la puta calle), a compartir el mundo real con sus clientes. Lo mismo que tenemos que hacer en todas las redacciones, llenas de periodistas hablando por teléfono y cociéndose en su propio caldo. Es lo que dice esta nota de Brando, la Esquire argentina.

Ahora no sé si el community manager es un periodista o el periodista es un community manager. Solo recuerdo que suelo decir que su misión es masajear a la audiencia. Marshall McLuhan debería ayudarme.

lunes, 18 de noviembre de 2013

El negocio es construir comunidades

En seis puntos resumió Vincent Peyregne, el director general de WAN-IFRA, las presentaciones de la reunión Digital Media Latinoamérica que se realizó en Bogotá los días 30 y 31 de octubre. Pero a mi me dan diez:
1. La audiencia es enorme, así que hay oportunidades de ingresos masivos.

2. No teman arancelar siempre y cuando los contenidos sean relevantes.

3. Utilicen los recursos para producir contenido ineludible y único.

4. La convergencia ha trascendido la redacción.

5. Aprovechen el enorme interés en las tabletas.

6. La organización es secundaria; el público es lo primero.

7. Involúcrense con las comunidades.

8. No estamos en el negocio de las noticias: estamos construyendo comunidades.

9. El mundo móvil está cambiando las reglas del juego.

10. El mundo móvil es muy competitivo.
Varias de ellas no son grandes conclusiones, pero hay una que sí. Por fin las tecnologías están distinguiendo el periodismo de los medios y a pesar de lo que haya dicho Marshall McLuhan (que nunca dijo que el medio es el mensaje tal como lo citamos sin saber).

Construir comunidades es el negocio del periodismo y la información es el negocio de los medios.

* * *

El negocio del periodismo la serie (negociodelperiodismo)

martes, 6 de noviembre de 2012

Otra vez se cumple la Ley de Faraday


¿Por qué los periódicos no entraron en el negocio de los buscadores? es lo que se pregunta Jim Harris en este artículo de la edición canadiense del Huffington Post. Y si no fueron ellos los que los inventaron o pusieron en marcha, era tan fácil comprarlos cuando eran pequeños huevos de dragón y no los dragones voraces que son hoy... (es un refrán chino).

La respuesta la dio Marshall McLuhan hace muchos años cuando escribió la Ley de Faraday. Innova el amateur y no el profesional porque el profesional viene con una carga casi imposible de levantar. Decía en un post del 21 de julio de 2011, cuando McLuhan cumplía 100 años que...
...es muy difícil que innove el bisnieto del fundador de un diario: lo que intentará siempre es repetir la fórmula familiar, la que dio resultado durante 140 años. Eso hicieron los criadores de caballos y los fabricantes de velas cuando aparecieron los motores a vapor o a explosión: intentaron competir con los nuevos medios, aumentaron la cantidad de velas en sus barcos y la de caballos a sus tiros. Hoy los caballos y las velas sirven para otras cosas, solo que quienes los crían o fabrican no son los mismos. La fotografía no terminó con la pintura: solo cambió el modo de pintar.

viernes, 24 de agosto de 2012

El taji del ABC


Ente fines de agosto y mediados de julio florecen los taji (lapachos, tajibos) en Asunción del Paraguay y siempre en esta época aparece alguno en la portada del ABC Color. La noticia es un calendiario: florecieron los lapachos. Pero sobre todo es un canto a la belleza de este árbol magnífico; al fin y al cabo los medios impresos son ditto device, como decían Marshall McLuhan y Quentin Fiore. Aquí está, por fin, el de este año (otro no encontré), esta vez con una queja/denuncia contra los que atentan contra... la belleza de la ciudad. Y tienen razón: los cables tienen todo el aire del mundo para pasar. Hasta las calles de Asunción respetan los árboles, estén donde estén.

lunes, 13 de agosto de 2012

Huffington TV

Nos guste a no nos guste, una vez más una inmigrante esta haciendo historia en los medios norteamericanos hoy como hace 100 años Αριάννα Στασινόπουλος habla con un acento parecido al que tendría Joseph Pulitzer. Como siempre, quienes están innovando son los outsiders. Una vez más se cumple la paradoja de Faraday, profetizada por Marshall McLuhan y Quentin Fiore en El medio es el masaje.

sábado, 5 de mayo de 2012

Interactividad real

Miren este ejercicio fenomenal, medio en chiste medio en serio, de Jim Behrle en The Awl que me pasa MRA.


Es cierto que solo se puede hacer con el papel. Esto es interactividad de verdad y no la de los algoritmos que nos obligan a leer lo que ellos -o el Gran Hermano- quieren. La interactividad es la capacidad del lector para intervenir en la confección del mensaje. Y del medio, claro, diría Marshall McLuhan. Una fortaleza del papel que no sabemos todavía utilizar en los medios digitales y que no llegará hasta que exista comercialmente un producto que suplante de verdad al papel y que sirva para navegar en internet.

Las dimensiones de la interactividad, en Paper Papers, 27/10/95

martes, 26 de julio de 2011

Profeta de internet

Marshall McLuhan y Woody Allen en Annie Hall

Instead of being viewed as an academic fraud, McLuhan is now widely celebrated as the man who prophesied both the Internet and its impact on society.
Reconoce Ian Austen en The New York Times de ayer. Y lo reconocemos todos, a pesar de las críticas de Umberto Eco, que solo concibe a McLuhan como lingüista y para criticar la semántica -no la pragmática- de sus Mcluhanisms. Recomiendo todo el artículo, que es, sobre todo, una excelente recopilación de enlaces sobre Marshall McLuhan.

No es la primera vez que lo digo: ahorraríamos plata si leemos más a McLuhan y contratamos menos consultores.

NOTA: Atención a la palabra charlatan, así sin tilde (perdón Fundéu) porque está en inglés.

jueves, 21 de julio de 2011

McLuhanisms


Para los que les gusta repetir frases de McLuhan les paso estas, tomadas del sitio oficial de San Marshall:
The story of modern America begins With the discovery of the white man by The Indians. 
Only puny secrets need protection. Big discoveries are protected by public incredulity. 
Whereas convictions depend on speed-ups, justice requires delay. 
The nature of people demands that most of them be engaged in the most frivolous possible activities—like making money. 
With telephone and TV it is not so much the message as the sender that is “sent.” 
Money is the poor man’s credit card. 
We look at the present through a rear-view mirror. We march backwards into the future. 
Spaceship earth is still operated by railway conductors, just as NASA is managed by men with Newtonian goals. 
Invention is the mother of necessities. 
You mean my whole fallacy’s wrong? 
Mud sometimes gives the illusion of depth. 
The car has become the carapace, the protective and aggressive shell, of urban and suburban man. 
Why is it so easy to acquire the solutions of past problems and so difficult to solve current ones? 
The trouble with a cheap, specialized education is that you never stop paying for it. 
People don’t actually read newspapers. They step into them every morning like a hot bath. 
The road is our major architectural form. 
Today each of us lives several hundred years in a decade. 
Today the business of business is becoming the constant invention of new business. 
The price of eternal vigilance is indifference. 
News, far more than art, is artifact. 
When you are on the phone or on the air, you have no body. 
Tomorrow is our permanent address. 
All advertising advertises advertising. 
The answers are always inside the problem, not outside. 
“Camp” is popular because it gives people a sense of reality to see a replay of their lives. 
This information is top security. When you have read it, destroy yourself. 
The specialist is one who never makes small mistakes while moving toward the grand fallacy. 
One of the nicest things about being big is the luxury of thinking little. 
Politics offers yesterday’s answers to today’s questions. 
The missing link created far more interest than all the chains and explanations of being. 
In big industry new ideas are invited to rear their heads so they can be clobbered at once. 
The idea department of a big firm is a sort of lab for isolating dangerous viruses. 
When a thing is current, it creates currency. 
Food for the mind is like food for the body: the inputs are never the same as the outputs. 
Men on frontiers, whether of time or space, abandon their previous identities. 
Neighborhood gives identity. Frontiers snatch it away. 
The future of the book is the blurb. 
The ignorance of how to use new knowledge stockpiles exponentially. 
A road is a flattened-out wheel, rolled up in the belly of an airplane. 
At the speed of light, policies and political parties yield place to charismatic images. 
I may be wrong, but I’m never in doubt.

Centenario de Marshall McLuhan


Herbert Marshall McLuhan nació en Edmonton, Alberta, el 21 de julio de 1911 y murió en Toronto, Ontario, el 31 de diciembre de 1980. San Marshall, como le decían en la época de oro de la revista Wired, es como Carlos Gardel: cada día canta mejor. Sus ideas están más actuales que nunca y sus pronósticos se cumplen todos. Lo malo es que pocos lo leen: la mayoría conoce apenas los títulos de sus libros y los repite como grandes principios. Es una lástima, porque si hubieran leído más a McLuhan, otro gallo les cantaría.

Veamos:

1. Los nuevos medios revolucionan a los viejos, no los matan, dice McLuhan cuando establece las leyes de los medios. Y yo agrego que lo que los mata es la ineptitud de sus propietarios y de sus gerentes para adaptarse al cambio. Internet está cambiando los periódicos... y el cine y la televisión y la radio y la publicidad y las guerras y la diplomacia... ¿y qué? En el futuro habrá menos diarios, pero mejores. Y serán de otros dueños, que no de los de ahora. Eso ya lo demostró la historia reciente: ni Google, ni Facebook, ni Twitter son de los antiguos diarios. The New York Times se salvará (es un decir) pero cuando se salve ya no será de los Sulzberger. De los medios de Murdoch lo que no sé es si se van a salvar...

2. Los improvisados tienen más posibilidades de innovar porque los especialistas están generalmente encasillados por las ciencias o las artes que practican. Es la ley de Michael Faraday, que para McLuhan es el paradigma del amateur: el que encara la realidad con otra visión y descubre lo que nunca podría descubrir el profesional. Por eso es muy difícil que innove el bisnieto del fundador de un diario: lo que intentará siempre es repetir la fórmula familiar, la que dio resultado durante 140 años. Eso hicieron los criadores de caballos y los fabricantes de velas cuando aparecieron los motores a vapor o a explosión: intentaron competir con los nuevos medios, aumentaron la cantidad de velas en sus barcos y la de caballos a sus tiros. Hoy los caballos y las velas sirven para otras cosas, solo que quienes los crían o fabrican no son los mismos. La fotografía no terminó con la pintura: solo cambió el modo de pintar.


3. Los periódicos son esencialmente de la era mecánica, gobernados por la imprenta y el transporte. La era electrónica cambió este concepto y, al volverse digital, la información terminó de separarse del transporte. Pero todavía estamos como en la época en que los autos se parecían a los carros, ya que nadie concebía otro modo de movilizarse sobre cuatro ruedas que no fuera con pescante y cochero; todavía en todos los idiomas usamos términos de coches de caballos para referirnos a los automóviles... Hoy la información es digital y la belleza de papel (Julius Wiedemann) y más que nunca el medio es el masaje. Cuando compramos un periódico o una revista lo hacemos con la misma intención con la que hace 50 años comprábamos un libro: para complacernos, como quien elige un plato que le gusta en un restaurante o se compra una camisa en su tienda preferida. El plato y la ropa son necesarios; la tienda y el restaurante, en cambio, se eligen.

4. Con los medios han cambiado los mensajes de opinión pública. El periodismo ha cambiado hacia el nuevo paradigma al integrar las audiencias a la confección del mensaje. Pero lo que pasó no es una novedad en el mundo. Es la aplicación al mundo actual de las leyes de la comunicación de la aldea. Es la plaza del mercado, pero global, la aldea global. En la actualidad el periodismo es mediador y facilitador, organiza la conversación y sirve a la verdad: certifica la relación del relato con la realidad y pelea por los derechos de sus audiencias contra los que desde el poder, en su sentido más amplio, lucran con la mentira.

La página oficial del centenario.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

A beautiful artifact

Lo siento: no logro borrar el anuncio del Cadillac en Nurburgring. Enjoy it.

And you said that Wired, the magazine, is now at an all-time high for subscriptions, which is remarkable given what's happened to a lot of print media. Is there going to be a magazine in ten years? I mean that print copy that arrives that was very thick ten years ago and got very thin and is now very thick again. Pregunta Henry Blodget a Chris Anderson en el medio de la entrevista del post anterior:
I'm going to say yes, because you know I'm contractually required to say yes, I'm going to give you a logic to defend it. I think the book analogy is a good one. This has been the year of the e-book and right now I'm pretty much exclusively reading on the Kindle app on my iPad and I love e-books; but what we've seen is as e-books rose, there is still a market for physical books but it's a different market because you're now giving people a choice, you know, the physical one or the digital one. The question is why would you pick the physical one? It's got to add value in some way. With physical books, the answer is, the benefit of corporeality. You can give it as a gift, you can put it on your shelf, maybe the tactile, maybe the covers, beautiful and die-cut and embossed. And so the notion of the book as an artifact becomes more important than the book as an information package. The information package can be anywhere in any form, but the book is an artifact. It has a kind of atomic essence. That becomes the unique quality of print.

So I think what you're going to see going forward, is that print is going to be a minority share of the book market, but not zero. And the people who want print want it for the right reasons, which is they want what print can uniquely do. So to extend that analogy, I can imagine a day where print magazines are a minority share of the overall magazine industry. But maybe the price goes up, maybe the quality goes up, that as print gets smaller, print gets better. And the print becomes a kind of a beautiful artifact for those who value just that. In the print magazine now, usually the magazine is basically given away, because it's stuffed full of ads, let's call it 80-20. Sold at a deep discount to its cost.
Chris Anderson debe haber leído a McLuhan, aunque no lo diga en los 40 minutos de la entrevista. Y si no lo leyó debería hacerlo, ahora que es editor de Wired.

lunes, 14 de junio de 2010

Menos periódicos y más periodistas

La analogía con otras industrias como la de los automóviles, la navegación a vela o la fotografía, plantea siempre certezas y dudas para el futuro de la prensa. Estoy seguro de que habrá menos y mejores diarios y que también mejorará el periodismo en los próximos años. Será impulsado por la necesidad de diferenciarse en un mundo de clones y contar lo que nadie cuenta, de buscar la exclusiva, lo interesante y lo verdaderamente nuevo (que casi siempre será el descubrimiento de algo que ocurre hace tiempo). Vendrá el periodismo que descubre en lugar del que cubre. Pero no tengo todavía una respuesta a la pregunta sobre si habrá más o menos periodistas. Es que si habrá menos diarios parece evidente que habrá menos periodistas, por lo menos en los diarios.

Lo que habrá es menos funcionarios y menos burócratas del periodismo. Menos diarios con más periodistas. ¿Entre el personal dedicado a los contenidos en su redacción, cuántos son realmente periodistas, con sangre en las venas y fuego en la pluma? Apuesto a que, como máximo, son menos de la mitad en la mayoría de los periódicos. Los que no son periodistas deberán dejar sus puestos a los que sí lo son y "reintegrarse al mercado laboral" como le oí decir a un especialista en recursos humanos hace unos días.

Pero eso no es nada todavía. Los nuevos medios y las nuevas tecnologías están abriendo de un modo nunca pensado las posibilidades laborales y las oportunidades de negocios periodísticos. También las puertas a una libertad en la que tampoco pensábamos (es la razón principal de los ataques del poder: se les va de las manos lo que habían aprendido a controlar con corrupción).

Siempre el futuro es mejor que el pasado. Para la prensa también lo será. Solo que no será de los mismos dueños.

Y acuérdense que entramos en el futuro retrocediendo.

jueves, 15 de abril de 2010

Faraday adolescente

Alexander Lebedev participará en un almuerzo, el jueves 10 de junio, del World Editors Forum en Beirut, según anuncia la gacetilla de la WAN. Será el orador principal ante los editores de todo el mundo que viajen a Beirut.

No nos podemos perder esta clase magistral de periodismo dictada por otro Michael Faraday, esta vez un espía ruso devenido primero en millonario y después en media mogul.

¿No será mejor que antes aprenda un poco de periódicos? Es que irá como Faraday, pero cuando era boy scout.

¿Saben quién es Faraday? Solo busquen un billete de 20 libras. Lebedev tiene muchos.

lunes, 5 de abril de 2010

Lebedev y Faraday

El original es de Richard Pérez Peña en el New York Times del 28 de marzo. Ayer apareció esta traducción de Mirta Rosenberg en La Nación (sección Enfoques) y, por cierto, mucho mejor titulado. Es lo más reciente en castellano sobre la compra de The Eveninig Standard y The Independent y los planes de Alexander y Eugeny Lebedev para el futuro de esos periódicos.

De nuevo el síndrome de Faraday, casi tal como lo definiera don Marshall McLuhan. Hay que seguir a los Lebedev, a ver qué pasa. Por ahora han conseguido cuatro periodistas asesinados en Rusia... Pavada de récord.

Piacentini y Faraday, en Paper Papers, 11/12/09
Michael Faraday, en Paper Papers, 28/11/08

jueves, 4 de marzo de 2010

No son fallas, son pasos

Me apuro antes de que se confunda con las fallas valencianas y los pasos de Semana Santa...

Decía que Soitu, Factual y otros proyectos que fracasaron y fracasarán no son fallas aunque las tengan. Son pasos necesarios de una industria que nace y debe despegarse de su madre. Hasta que no se reinvente el medio sufrirán estos dolores de parto. Después solo quedará el parecido en algunos nombres, del mismo modo que la industria de los automóviles todavía muestra señales de los coches tirados/jalados por caballos.

Ese paso es necesario y alguien lo tiene que dar. Es el precio de la transición y lo pagan los pioneros ansiosos.

Gracias por darlo, en nombre del periodismo del futuro.

Diarios y bicicletas, en Paper Papers, 17/11/08

viernes, 11 de diciembre de 2009

Piacentini y Faraday

El viernes pasado murió Mario Piacentini, editor y propietario del diario Actualidad de General Villegas, una ciudad bien al oeste de la provincia de Buenos Aires. A raíz de su muerte repentina y accidental –tenía 62 años y estaba en plena actividad– recordaron las notas necrológicas que Mario fue un hombre de campo... que un buen día se convirtió en periodista y empresario de medios en su ciudad:
Con la energía de un emprendedor, en 1993 rescató en el oeste bonaerense el viejo diario de Conrado Nagore (atención navarros). Consiguió darle una nueva impronta y, así, Actualidad volvió remozado a las calles.
Al recordarlo hoy en ADEPA coincidíamos los presentes en que el éxito de su gestión se debió a la sangre que puso en rescatar el diario de Nagore, pero sobre todo a su condición de ganadero. Sí, de ganadero y no de periodista ni editor: no tenía ninguna de las taras que cargan quienes llevan lustros en la industria heredada de sus padres y abuelos.

Como Michael Faraday, a quien recuerda Marshall McLuhan cuando se refiere a los amateurs que descubren mundos impensados por los que tienen las categorías mentales organizadas para ver la realidad de un modo determinado. Quienes admiran los fenómenos con ojos diferentes son capaces de encontrar las soluciones que el profesional no ve ni por las tapas.

Hay que oxigenar la prensa con la audacia de los ingenuos y dejar de lado los consejos de los expertos, condicionados por los vericuetos de su cerebro prefabricado.

miércoles, 28 de octubre de 2009

La fuerza motriz de la industria

Está bueno el razonamiento de Arthur Sulzberger (por lo menos a mí me gusta y aclaro que es otro que cita sin saberlo al Gran Marshall McLuhan).

El Titanic estaba hundido de cualquier forma porque los hermanos Wright habían inventado el avión doce años antes. Eso dice Sulzberger y concluye también que ahora los transatlánticos son hasta más grandes que el Titanic, pero para pasear por las islas Seychelles (que no quedan en el Atlántico) y no para emigrar de un continente a otro. Los periódicos seguirán existiendo, como los grandes barcos de pasajeros, pero dejarán de ser la fuerza motriz el periodismo, concluye Arthur Sulzberger.

El problema con las metáforas es que nunca la analogía es completa. Antes de la propulsión a vapor y del motor diesel los barcos navegaban a vela y antes del turismo y la navegación deportiva la gente viajaba en barcos de vela por necesidad. En la época del Titanic casi no existía el turismo, que no fue un invento para ocupar los barcos que abandonaba el transporte.

No sabemos todavía qué engendrará el matrimonio de los diarios con internet y alguien debería también preguntarse por el futuro de los aviones. Mientras, apuesto que el motor del periodismo será siempre la sangre y el fuego de los periodistas: eso es lo que tienen en común Thomas Cook, Dennis Conner, Charles Lindbergh y Cristóbal Colón.

La fuerza motriz del periodismo serán los periodistas, como siempre. Nunca han sido los diarios.