domingo, 10 de febrero de 2019

La era de la información digital de pago en La Vanguardia


Si hay que suponer que El Mundo de Madrid está pensando en cobrar a los lectores, también La Vanguardia (Barcelona) lo está pensando, sobre todo después de este título de hoy para el artículo de Ismael Nafría sobre los avances en suscripciones digitales del New York Times. El artículo vale la pena como todo lo que escribe Nafría sobre la Vieja Dama Gris.

jueves, 7 de febrero de 2019

La era de la información digital de pago en El Mundo


Hoy El Mundo de Madrid publica La hora de la información digital de pago en el Reino Unido. Hace una semana en la misma sección publicaron Información de calidad y con valor añadido en Francia. Todo parece indicar que en El Mundo están pensando seriamente en el muro de pago. Mientras llega, vale la pena leer los artículos de Alberto Muñoz e Iñaki Gil (odio esa e que nos supone incapaces de decir y Iñaki). Aclaro que me entero de los dos artículos gracias a un tuit de Miguel Ángel Jimeno.

miércoles, 6 de febrero de 2019

No hay malas historias, hay malos periodistas

Jorge Lanata y Pablo Rossi (que reemplaza por unos días a Marcelo Longobardi) hablaron esta mañana en Radio Mitre sobre el programa Hora 25 que hará Lanata este año en televisión. Terminó en una conversación pública genial sobre periodismo y periodistas en la Argentina de hoy. Intervine también Willy Kohan.

lunes, 4 de febrero de 2019

Para optimizar la billetera corta

Gracias a Darío Gallo me entero del proyecto Scroll que esperan lanzar en los primeros meses de este año. Se trata de una respuesta a la billetera corta, esa que no puede con tantas suscripciones. Aquí una nota en el Wall Street Journal, que copio y pego traducida al castellano (compruebo que traducirla es el mejor modo de estudiar estas notas). No es el primero ni seré el último en intentarlo, la cuestión será ver quién tiene éxito. Entre los proyectos que ya seguí está Blendle, el Uber del periodismo.

Scroll se expande antes de empezar 
Start-up de noticias sin publicidad recaudó USD 7 millones
por Benjamin Mullin / 27 de octubre de 2018 
Scroll, una empresa que apunta a vender suscripciones a un paquete de noticias en línea sin publicidad, está agregando personal antes de su lanzamiento previsto en el primer trimestre del próximo año.

Scroll ha recaudado 7 millones de dólares en nuevos fondos para su contratación planificada, que incluye ingenieros, comercializadores, representantes de servicio al cliente y ejecutivos, dijo Tony Haile, fundador y director ejecutivo de la compañía. Para fines de 2019, Scroll planea emplear a aproximadamente 40 empleados, en comparación con sus 10 actuales.

Esta ronda de financiación, la segunda de Scroll, fue dirigida por Union Square Ventures. El financiamiento eleva el monto total recaudado de Scroll a $ 10 millones, luego de una ronda inicial de $ 3 millones en 2016.

Varios patrocinadores de 2016 aumentaron su inversión, incluidos New York Times Co. NYT -0.88%, Uncork Capital y Axel Springer. Samsung Next, el brazo de capital de riesgo de Samsung Electronics Co., es un nuevo inversor, al igual que Bertelsmann Digital Media Investments. (News Corp., la empresa matriz de Dow Jones, editor de The Wall Street Journal, es uno de los inversores iniciales en Scroll, pero no participó en la nueva financiación).

Haile debe convencer a los editores y consumidores de noticias, dos grupos notoriamente inconstantes, para que adopten su visión: una experiencia de noticias de carga rápida y sin publicidad por $ 5 al mes. A cambio de retener sus anuncios a los suscriptores de Scroll, la compañía promete a las organizaciones de noticias el 70% de los ingresos.

Para los profesionales de marketing que ya enfrentan la propagación de medios en los que no pueden publicitarse, Scroll tiene el potencial de hacer que el inventario de anuncios premium sea más escaso. Sin embargo, los editores que se enfrentan al uso creciente de los bloqueadores de anuncios pueden encontrar esta como una posible solución parcial.

La compañía había formado previamente editores como Business Insider, Fusion Media Group, Atlantic y MSNBC. El jueves, el Sr. Haile anunció varios nuevos participantes, incluidos BuzzFeed, Vox Media y el Daily Beast, lo que elevó el número de socios a 27.

"El gran desafío de este negocio fue siempre lograr que los editores se unan cuando históricamente no ha estado en su naturaleza trabajar juntos?", dijo Haile. "Todos los principales nativos digitales ahora están trabajando con Scroll".

Scroll parcelará su participación en los ingresos con los editores en función de la cantidad de tiempo que los suscriptores pasan con su contenido, con un grupo de "bonos" que paga extra por cada suscriptor que pasa el 20% o más de su tiempo con un editor determinado.

Si bien la compañía está probando su producto con aproximadamente 200 personas, algunas pagadas y otras no pagadas, su atractivo más amplio aún no se ha comprobado.

Haile dijo que la creciente adopción del software de bloqueo de anuncios muestra que las personas están cada vez más frustradas con la publicidad intrusiva. Alrededor del 31% de los usuarios de internet de los EE.UU. utilizarán un software de bloqueo de anuncios este año, un aumento del 15,7% en 2014, según eMarketer.

El software de bloqueo de anuncios a menudo es gratuito, pero Haile dijo que vale la pena pagar Scroll, en parte porque funciona en teléfonos y otros dispositivos que son más resistentes al bloqueo de anuncios que los equipos de escritorio y portátiles.

Según una investigación de la compañía de software de marketing HubSpot y Adblock Plus, un fabricante de software de bloqueo de anuncios, el 83% de los usuarios de Internet encuestados en los EE.UU., Gran Bretaña y Alemania quieren la opción de bloquear los anuncios en teléfonos móviles y tabletas.

Haile dijo que las funciones de desplazamiento en múltiples dispositivos colocan una "cookie" en los navegadores de cada suscriptor. Cuando un editor habilitado por Scroll detecta una visita de un suscriptor de Scroll, sirve una versión sin publicidad de su contenido. Scroll también está diseñado para funcionar en aplicaciones propias de los editores, pero esa funcionalidad es opcional.

Scroll se planeó inicialmente para lanzarse este año, pero Haile dijo que suscribirse a los editores demoró más de lo esperado. La novedad del modelo de negocios de Scroll, combinada con las prioridades en competencia de las organizaciones de noticias, ha hecho que el trato sea lento. "Nuestro enfoque en los próximos meses es expandir esta versión beta privada e integrar a más y más publicadores a medida que avanzamos", dijo Haile.

viernes, 1 de febrero de 2019

Un fuerte de malvaviscos sobre canicas


Comparto dos notas sobre los despidos en BuzzFeed y Huffington Post, una del 26 de enero en Slate (Jeremy Littau) y otra de ayer en The New York Times (Farhad Manjoo).

Le copio la del NYT (mi propia versión en castellano) antes de que levanten el muro de pago. En inglés se titula Why the Latest Layoffs Are Devastating to Democracy.

Los despidos en BuzzFeed anuncian un futuro amargo para los medios digitales

Trabajar en los medios digitales es como intentar construir un fuerte con malvaviscos, sobre cimientos de canicas en un país gobernado por robots hostiles, caprichosos y tiránicos. He trabajado en este sector casi veinte años y, aun en las mejores épocas, mi experiencia ha estado marcada por la aprensión y el ajetreo, el tipo de carrera que nadie les recomendaría a sus hijos porque sin duda hay mejores opciones, menos volátiles y más duraderas —como la minería de bitcoin, tal vez—.

Así que sería fácil caer en la tentación de no darle gran importancia a la reciente avalancha de despidos en los medios y calificarlos de desafortunados pero sin mayor trascendencia. BuzzFeed despidió la semana pasada a doscientos empleados, entre ellos decenas de periodistas. Alrededor de ochocientas personas perderán su empleo en la división de medios de la empresa de teléfonos Verizon, propietaria de Yahoo, HuffPost, TechCrunch y muchas otras “marcas de contenidos”. Por su parte, Gannett, el otrora poderoso imperio de periódicos propietario de USA Today y cientos de otros más pequeños, despedirá a cuatrocientas personas.

Lo cierto es que sería un error catalogar estos recortes como la turbulencia normal del mar agitado de los medios digitales. Más bien, son una señal de que se avecina un fenómeno devastador.

Quizá los problemas de cada empresa se deban a razones muy distintas, pero si el baño de sangre se analiza desde una perspectiva de conjunto, los síntomas apuntan a la misma patología subyacente en el mercado: la incapacidad del sector de publicidad digital de darles espacio significativo a otras empresas además de los grandes monopolios.

En medio de una época de prosperidad económica en que se registran niveles históricos de interés en las noticias por todo el mundo, los recortes de la semana pasada anuncian un destino amargo inminente que se aproxima en cámara lenta y dará pie a una emergencia democrática cuyo fin no se vislumbra.

Consideremos lo siguiente: nos encontramos en el centro de una persistente guerra global de información. Pasamos la vida en tecnologías que siembran desconfianza y falsedad, que dejan poco espacio a los matices y complicaciones, que nos dividen en grupos ignorantes y quejumbrosos. Es una era que debería ser perfecta para los periodistas y su profesión que, a pesar de los frecuentes errores, es el mejor antídoto conocido contra el sofocante diluvio de rumores y deshonestidad.

Por cierto tiempo pareció que podríamos hacer justo eso. Durante los últimos cinco años vivimos una temporada de innovaciones atrevidas y optimistas en los medios. Además del aumento en suscripciones por el efecto Trump, los inversionistas en primeras fases y los gigantes del cable y las telecomunicaciones trajeron nuevos recursos. Las grandes marcas, interesadas en atraer a los millenials, comenzaron a invertir un poco en publicidad y luego generosamente, lo que provocó una explosión cámbrica de nuevos sitios noticiosos, nuevos formatos y nuevos modelos de negocio. Por su parte, los consumidores comenzaron a abrir sus carteras para apoyar al periodismo, y así cambiaron la suerte del New York Times.

Muchos miembros de la industria se mantienen optimistas de cara al futuro. Se han redoblado los esfuerzos para lograr suscripciones, hay una gran demanda de podcasts y videos de calidad superior, y están de regreso las empresas de medios más pequeñas y calculadas, como la diminuta pero redituable empresa emergente de Bill Simmons, The Ringer. También hay que considerar las aportaciones de los multimillonarios digitales; La Escuela Superior de Periodismo Craig Newmark; el Washington Post de Jeff Bezos; Atlantic Magazine de Laurene Powell-Jobs y Time de Marc Benioff.

Con todo, basta una mirada rápida a los detalles de los despidos de la semana pasada para desechar cualquier motivo de optimismo.

Los recortes de Gannett representan la aniquilación casi definitiva de los periódicos locales, una institución cuyo papel indispensable para la democracia reconocen incluso los más férreos detractores de los medios convencionales. El cierre de Gannett parece muy próximo; en este momento, la empresa batalla con una adquisición hostil de un fondo muy discreto, cuya única experiencia demostrada es arrebatarles a las publicaciones sus últimas fuentes de ganancias.

En cuanto a los problemas de Verizon, se trata de un gigante que intentó derrotar a Google y Facebook. Cuando Tim Armstrong estaba en la empresa de teléfonos, esta compró Yahoo y otras marcas de medios por considerarlos peones útiles en su guerra estratégica contra los gigantes de internet. Por razones similares, Comcast también ha invertido dinero en empresas emergentes del sector de medios.

Sin embargo, Verizon descubrió rápidamente que Facebook y Google son invencibles. Cuando la nueva administración se hizo cargo el año pasado, comenzó a deshacerse de los medios de noticias para adquirir otros activos capaces de generar dinero con más facilidad.

Los despidos de BuzzFeed son el peor indicador. Quizá nuestra impresión del sitio sea que solo publica listas tontas y encuestas inútiles. Por mi parte, lo considero un innovador experimental incansable: es el sitio que nos dio The Dress y publicó The Dossier, la empresa que le puso el ejemplo al resto de la industria para que reconociera la seriedad y precisión del mundo digital.

Más que nadie en los medios, el fundador de BuzzFeed, Jonah Peretti, le apostó a un esquema de simbiosis con las plataformas tecnológicas. Comprendió que los gigantes tecnológicos seguirían creciendo, pero no consideró esto un defecto, sino que lo aceptó como una de sus características. Tuvo la visión para imaginar que si creaba contenido para sus algoritmos, BuzzFeed podría crecer (y generar dinero) junto con ellos.

Como mínimo, los despidos son una señal del trágico fracaso del razonamiento de Peretti. Google y Facebook no tienen ningún incentivo económico para aceptar esa simbiosis; cualquier cosa que BuzzFeed pueda ofrecerles, también lo pueden hacer las multitudes conectadas en línea dispuestas a crear contenidos sin recibir pago alguno.

Entonces, ¿qué les queda a los medios? Nada.

Son pocas las publicaciones que pueden sobrevivir tan solo con sus suscripciones; todavía menos las que algún multimillonario decide salvar. La industria de los medios digitales necesita encontrar la forma de dar servicio a las masas y al mismo tiempo generar ganancias. Y si ni siquiera BuzzFeed la encontró, me parece que estamos perdidos.