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jueves, 19 de diciembre de 2013

Por fin un diario se ocupa de Los Ángeles


El Orange County Register de Santa Ana, suburbio de Los Ángeles, sacará un diario hiperlocal en Los Ángeles, la megaciudad que casi no cubre Los Angeles Times. Cuando otros diarios se mueren, Aaron Kushner ya ha contratado a 200 personas para lanzar Los Angeles Register.

Kushner es el nuevo dueño de Freedom Communications, la editora del Register, que, como dice John Paton, solo quiere crear el diario preferido para los lectores y anunciantes de la segunda ciudad de los Estados Unidos. Quizá ahora, ante la amenaza, Sam Zell se anime y le venda Los Angeles Times a Kushner.

Lea la noticia en The New York Times.

sábado, 10 de agosto de 2013

The Washington Post en manos de un amateur


La familia Graham vendió el Washington Post. Los Sulzberger, dueños del New York Times, se desprendieron del Boston Globe. Rupert Murdoch, Sam Zell y Ted Turner están desbaratando sus conglomerados de medios para separar la industria editorial de la audiovisual. Son señales fuertes para la industria de los medios gráficos de cada rincón del mundo porque lo que ocurre en los medios de comunicación y el periodismo suele ocurrir primero en Nueva York.

Lo sabe cualquier comerciante: las cosas se venden porque alguien las compra y si son caras o baratas depende del momento, porque pueden ser caras mañana cosas que vendemos baratas hoy. El comprador del Boston Globe es John Henry, dueño de los Red Sox, el equipo de béisbol tradicional de Boston, y también del Liverpool de Inglaterra. Y quien compró The Washington Post es Jeff Bezos, el dueño de la principal vendedora on line de los Estados Unidos y el inventor de una de las tabletas electrónicas más usadas, el Kindle.

La irrupción de John Henry y Jeff Bezos en la prensa gráfica son claras señales del cumplimiento de una de las grandes profecías de Marshall McLuhan; quizá la menos conocida, porque no la ocupó para título de uno de sus libros, pero es un clásico… La digo así: quienes cambiarán a los viejos medios de comunicación no son su dueños. Por razones genéticas las familias propietarias de periódicos insisten irremediablemente en las mismas recetas que hicieron grandes a los periódicos centenarios, pero que ya no funcionan. Ningún fabricante de hielo fue capaz de inventar el refrigerador doméstico y quebraron fabricando más hielo, más grande y más frío…

A McLuhan le gusta el caso de Michael Faraday. Dice en El medio es el masaje que Faraday, igual que muchos otros grandes descubridores, llegaron a sus metas por intuición y por caminos laterales. Lo consiguieron por amateurs, por apasionados más que por profesionales. La palabra francesa, impuesta también en castellano y en inglés, es perfecta y describe la situación mucho mejor que la española aficionado. No es la afición sino la pasión la que consigue todos los descubrimientos, todas las innovaciones, todos los éxitos de este mundo. Y no es una novedad ni ahora ni en tiempos del genial McLuhan. La elocuencia es hija de la pasión, dice Lacordaire y tiene razón. Y Virgilio dice en la Eneida que la fortuna ayuda a los audaces

Cuando un multimillonario compra un diario en Sudamérica siempre sospechamos, por lo menos un poquito, que salió a comprar un paraguas. Dice un viejo y riquísimo editor argentino que su diario nunca ganó dinero, pero que le hizo ganar muchísimos buenos negocios. Nos guste o no nos guste, el periodismo –no el medio- es un negocio de poder. Y a cualquier empresario grande le hace falta un pararrayos con el poder. En Europa, Estados Unidos y Canadá nadie se plantea que los otros negocios del dueño de los medios sean incompatibles con el periodismo. O se lo plantean pero les parece lo más bien. El dueño del BBVA (el banco más grande de España) es también dueño de catorce periódicos entre nacionales y regionales y otras 90 empresas de contenidos. En nuestra América, en cambio, prohibimos tener otros negocios a los dueños de los diarios y sus parientes más directos. Es la presunción universal de inocencia contra la de sospecha: nuestros gobernantes sospechan del paraguas y del pararrayos. En realidad sospechan de todos nosotros: somos delincuentes en potencia que andan sueltos, a pesar de todo lo que digan nuestras constituciones en sus declaraciones de garantías.

Dice Bob Woodward que Jeff Bezos es el mejor comprador para el periódico de los Graham. Woodward es ya un viejo periodista del Washington Post, que se hizo famoso gracias al caso Watergate que provocó la caída de Nixon. Bezos es un creativo de la gran siete y va a mejorar el periodismo en el diario. Se lo explico de este modo: las redes sociales han ensanchado el mundo. Lo que antes conocíamos bien hoy se nos escapa y esconde. Tenemos que volver a entrar en los vericuetos perdidos de la Casa Blanca y esos rincones ya no son de cal y canto.


Lo que más vale de The Washington Post es The Washington Post en letras góticas y con todo el glamour hiperamericano de su propia marcha militar compuesta por John Sousa. Bezos compró una marca, un certificador de noticias valiosísimo, y la compró a precio de ganga. Ni los Graham tienen idea de lo que vale, pero la vendieron cansados de perder dinero. Ellos no sabían qué hacer con el periódico, con la marca, con la marcha, ni con toda su redacción llena de periodistas de primera magnitud pero difíciles de tratar. Jeff Bezos, el amateur, sí sabrá qué hacer.

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Publicado hoy en El Universo de Guayaquil (Ecuador).

viernes, 12 de julio de 2013

Cambiar la escala (2)


Alejandro Alfie explica en la edición de hoy de Clarín qué está pasando en tres grupos de medios norteamericanos. Rupert Murdoch, Ted Turner y Sam Zell están descuartizando sus conglomerados de medios para separar los negocios, por un lado los medios audiovisuales y por otro los medios gráficos. Están preparando el formidable segundo gran cambio de escala en los medios gráficos norteamericanos. Obligadas a hacer economías para subsistir, las empresas están empaquetando sus periódicos para comprarse o venderse entre ellos y así cambiar la escala del negocio para volvera ganar dinero.

Mírelo así: si Tribune Publishing Company tiene sólo trece diarios, está en problemas: para que esto sea rentable hay que tener por lo menos 50 (o lo que sea). Sam Zell sabía lo que iba a hacer: compró el grupo, vendió la Tribune Tower, concursó la empresa (chapter 11), la puso en valor y ahora la vende con sus trece diarios, entre ellos Los Ángeles Times. Veremos cómo sigue.

Cambiar la escala, en Paper Papers, 1/7/07
Desafíos de la prensa regional argentina, en Paper Papers, 29/4/07

lunes, 12 de enero de 2009

Regreso al pasado en Boston y Chicago

:: The Boston Globe también aceptará publicidad en su portada. Sigue así la decisión de su hermano mayor The New York Times, que compró el Globe por 1.100 millones de dólares en 1993. Hoy no lo vendería por más de 300 millones. Necesita demostrar a NYT Co que merece su propiedad contra casi todos los analistas, que recomiendan a Arthur Sulzberger Jr. que venda el Globe y las propiedades bostonianas (los Red Sox, los diarios locales) para obtener liquidez. Jack Welch, antiguo y mítico CEO de General Electric, reunió a un grupo de empresarios de Massachussetts y amagó con una oferta de compra. No hubo caso. En fin, tal como están las cosas, el diario de Boston no ayudará a su matriz: es puro lastre. El año pasado, la media de difusión del Globe de lunes a sábado cayó a 350.605 ejemplares desde los 382,503 de 2007 (-8.3%). Y los domingos vendió una media de 525.959 copias (-6.5% respecto a 2007).

:: El Chicago Tribune renuncia a parte del rediseño. Por ejemplo a las fotos y gráficos de impacto [grandes] en la portada, que eran una de las claves de la reforma gráfica. La sección de Economía recupera su cuadernillo. Y quieren acabar con los saltos de página (santa palabra). A lo que no renuncian es a la proporción de publicidad ordenada en su día por Sam Zell en todos los diarios del grupo: 50% anuncios, 50% editorial. El Tribune anunció estos cambios en una página y media de portada en la que hacía una lista de las quejas de los lectores y anunciaba estas y otras medidas para atenderlas.

Hoy estoy menos culturoso y me he acordado de La Yenka, aquella horterada veraniega de mediados de los 60:

Izquierda, Izquierda, Derecha, Derecha,
Adelante, detrás y
Un-Dos-Tres

martes, 9 de diciembre de 2008

Deberían leer PP

¡Ahora es fácil decirlo, Andrew y todos los comentaristas que se llenan la boca con las tropelías de Sam Zell! En Paper Papers ya lo dejamos escrito el 18 de septiembre del año pasado en este post:

Al final, los empleados del WSJ van a agradecer que los haya comprado Rupert Murdoch: por lo menos es un editor...
Murdoch abre gas, en Paper Papers, 8/12/08
La incapacidad para enfrentar el cambio, en Paper Papers, 22/9/07
Ahora se vendió Tribune Co. en Paper Papers, 18/9/07

viernes, 28 de noviembre de 2008

Michael Faraday

Decía en un comentario al post de TP, que Sam Zell es el Michael Faraday de nuestra época. El amateur, como lo califica Marshall McLuhan en The medium is de Massage. Amateurs son esos tipos que han cambiado el mundo, o su país, o su industria, o las artes, por no estar embretados por las anteojeras de su profesión o su carrera universitaria. Hay ejemplos a pasto en la historia de las ciencias y de las artes.

No me gusta que Zell venda la Tribune Tower, pero es parte del código genético de un empresario de bienes raíces. El Tribune se queda sin su edificio emblemático en el loop de Chicago y abandona a los ciudadanos y a la ciudad: eso no es bueno. Pero hay que oir las demás ideas de uncle Sam como aire fresco de un amateur. Y, al final, hasta la venta de la torre gótica de los McCormick podrá ser un éxito de amateur contra mi percepción de periodista.

Del otro lado está el profesional, Rupert Murdoch, capaz de decir aquí que...

we are moving from news papers to news brands

o que...

It’s not newspapers that might become obsolete. It’s some of the editors, reporters, and proprietors who are forgetting a newspaper’s most precious asset: the bond with its readers.

Hay que oir a los dos.

Su turno, Sam Zell

En esta casa hemos procurado castigar al magnate inmobiliario y dueño del grupo Tribune (LA Times, Chicago Tribune… among others). Ahora dejemos que se defienda. Aquí hay un laaaaaargo diálogo donde explica por qué hace lo que hace. Vale la pena. Me parece interesante esto:

:: “When I grew up, the definition of 'breaking news' was [the newspaper delivered to] your front door…. Well, that's not the case anymore. Now, you hit your homepage, now you turn on CNN, or some other news-TV program, and that's how you find out what the latest news is.”

:: “Most…newspapers do not have a comparative advantage on international news…. On the other hand, [they] have staff and people and knowledge locally that nobody else has…. That’s the only thing I can't find from 10 other sources.”

:: “Eighty-six percent of the cost of the newspaper business is print, paper, distribution, and promotion. That's untenable long-term and short-term…. If you attack the problem and solve it, you then make newspapers a much more economic advertising venue. Right now, that infrastructure sets the floor. That makes newspapers uncompetitive.”

El resto también lo es. Y digo: Zell es un tipo que mete plata en el periodismo. Como Murdoch. Hay que aplaudirle. Aunque venda la Tribune Tower. Mejor eso que echar a 500 periodistas.

lunes, 27 de octubre de 2008

Qué barbaridad

El Gran Carlos me insiste, una vez más, con perspicacia: Atención a esta noticia. AP ha sido fundamental para la calidad de los grandes diarios del mundo y muy especialmente para la prensa de los Estados Unidos. Y ojo a una línea la que habla de la batalla por Internet. Los diarios se siguen quejando y hablan de competencia desleal. Noticia para reflexionar.
Paper Papers ya lo había dicho: la compra de Tribune Co. por el magnate inmobiliario Sam Zell acabará en lágrimas. ¿Acaso el Tribune y el LA Times relevarán la potencia de fuego informativa de AP con sus propios recursos? No, no lo harán. Perderemos todos: los diarios porque eliminan un caudal informativo de primera categoría, el periodismo porque se empobrecerá enormemente, los lectores porque sufrirán el apagón informativo y AP porque se puede ir al garete. Sam Zell, qué plaga.

Se vende la Tribune Tower en Paper Papers 8/7/08
Ahora se vendió Tribune Co. en Paper Papers 18/9/07

domingo, 28 de septiembre de 2008

'Economic Realities'

The Hartford Courant presenta hoy sus cambios, incluido rediseño (clic sobre la portada para agrandarla).

Detrás de estos cambios, la dura realidad:

—Circulación semanal 2006: 184,254. En 2007: 175,759. (–4,65%)
—Circulación domingo 2006: 272,918. En 2007: 255,419. (–6,41%)

—Número de páginas semanales antes de julio de 2008: 273.
—Desde el 9 de septiembre: 206.

—Puestos de trabajo en junio 2008: 232. En septiembre: 175. (–57)

El director del diario, Clifford Teutsch, avisó el pasado 25 de junio: We told you earlier this month that we would be making significant reductions in staff and newshole to meet economic realities. […] Re-inventing a newspaper is a huge undertaking under the best of circumstances. Doing it with significantly reduced resources in a tight timeframe is even more challenging.

El rediseño es un bello envoltorio. Quizá sea una mortaja. Quizá –ojalá– alas para volar.

THC es propiedad del grupo Tribune de Sam Zell. Un diario fabuloso que pelea e innova.

Es la gran metáfora de las penalidades por las que pasan los grandes diarios metropolitanos en EEUU. ¿Cuál será el siguiente?

Un aviso de lo que puede ocurrir en otros países.

Se vende la Tribune Tower en Paper Papers 8/7/08
Ahora se vendió Tribune Co. en Paper Papers 18/9/07

lunes, 22 de septiembre de 2008

Le mezquinan el culo a la jeringa

Los editores intentan ganar tiempo ante lo inexorable: no quieren ser ellos quienes vendan o quiebren sus empresas. Es lo único que se les ocurre ante el acuerdo Google-Yahoo, el inicio del Gran Armagedón, como lo califica Toni Piqué en su post de ayer: Menos lobos, Caperucita.

Hace un año -día por día- escribía La incapacidad para enfrentar el cambio: hoy los dueños de los diarios están demostrando esa incapacidad y a muchos de ellos no les queda otra que vender sus casas editoras a empresarios como Rupert Murdoch, Carlos Slim o Sam Zell.

Los diarios no desaparecerán. Cambiarán. Pero sobre todo cambiarán de dueños. No sabemos quiénes van a ser los media moguls del futuro, pero sospecho que tampoco serán los Slim o los Zell.

Lo comentábamos por línea privada con Toni Piqué: los viejos dueños -los fundadores- serían capaces de hacerse con los nuevos tiempos. Ellos eran unos rebeldes contra el establishment y el statu quo. Los de hoy son ellos mismos parte del establishment y del statu quo. Los viejos dueños ganaban dinero porque hacían diarios, los nuevos hacen diarios para ganar dinero. Como dijo el viejo hijueputa de Allen Neuharth: los periodistas nos vamos demasiado de copas con nuestras fuentes y acabamos convertidos en ellos, apresados en el sindrome de Estocolmo.

Una enfermera gorda viene a vacunarlos con la jeringa en la mano. Deberían enfrentarla con el coraje de sus abuelos en lugar de mezquinarle el culo.

Menos lobos, Caperucita, en Paper Papers, 21/9/08
Primeros rumores de venta del NYT, en Paper Papers, 23/1/08
La incapacidad para enfrentar el cambio, en Paper Papers, 22/9/07
Internet es otro medio, en Paper Papers, 11/8/07

martes, 8 de julio de 2008

Se vende la Tribune Tower

El coronel McCormick se revuelve en su tumba. La mítica torre gótica del Tribune en le loop de Chicago se vende al mejor postor. La noticia apareció en un cable firmado por Seth Sutel de Associated Press que me pasó Toni Piqué y que no vinculo para que no me cobren (solo escriba Seth Sutel Tribune en Google y si aparecen los de AP dígales que es Obi-Wan Kenobi).

En septiembre del año pasado había anticipado en este blog que Sam Zell, el nuevo dueño de la compañía editora, la despedazaría. Zell es empresario de bienes raíces y ha empezado por donde más le gusta: la Tribune Tower. Como si fuera poco tambien venderá los inmuebles del Times en el centro de Los Ángeles.

La noticia, que apareció el pasado 29 de junio, confirma también que los empleados del Wall Street Journal están agradeciendo al Cielo que a su diario lo haya comprado Rupert Murdoch.


La incapacidad para enfrentar el cambio, en Paper Papers, 22/9/07
Ahora se vendió Tribune Co., en Paper Papers, 18/9/07

martes, 18 de septiembre de 2007

Ahora se vendió Tribune Co.

Como un mal presagio, la venta del Wall Street Journal a Rupert Murdoch se abatió sobre la prensa norteamericana. Ahora cayó Tribune Company, propietaria de once periódicos detrás de su buque insignia, el Chicago Tribune (entre ellos Los Angeles Times, Baltimore Sun y Newsday de Nueva Jersey). Además tiene 23 canales de televisión y los Cubs, el segundo equipo de básquet de Chicago. La compañía está valuada en 8.200 millones de dólares.

El comprador es el magnate de bienes raíces Sam Zell quien aseguró que lo hace solo para invertir su dinero y que no está interesado en el negocio de los medios. Mary Schmich, la popular columnista del diario, le contestó irónica "yo trabajo en un periódico, no en una empresa; no escribo para la Tribune Company sino para el Chicago Tribune". Los expertos suponen que Zell despedezará la compañía y que se desprenderá del Times de Los Ángeles. Quizá tenga algo arreglado con la familia Chandler, que todavía posée parte de las acciones y que nunca estuvo muy conforme con su alianza con la derecha norteamericana representada por Chicago Tribune del viejo coronel McCormick.

Al final, los empleados del WSJ van a agradecer que los haya comprado Rupert Murdoch: por lo menos es un editor...

Fiesta en Nueva York, en Paper Papers, 5/8/07
El control del Wall Street Journal, en Paper Papers, 17/6/07