lunes, 12 de enero de 2009

Regreso al pasado en Boston y Chicago

:: The Boston Globe también aceptará publicidad en su portada. Sigue así la decisión de su hermano mayor The New York Times, que compró el Globe por 1.100 millones de dólares en 1993. Hoy no lo vendería por más de 300 millones. Necesita demostrar a NYT Co que merece su propiedad contra casi todos los analistas, que recomiendan a Arthur Sulzberger Jr. que venda el Globe y las propiedades bostonianas (los Red Sox, los diarios locales) para obtener liquidez. Jack Welch, antiguo y mítico CEO de General Electric, reunió a un grupo de empresarios de Massachussetts y amagó con una oferta de compra. No hubo caso. En fin, tal como están las cosas, el diario de Boston no ayudará a su matriz: es puro lastre. El año pasado, la media de difusión del Globe de lunes a sábado cayó a 350.605 ejemplares desde los 382,503 de 2007 (-8.3%). Y los domingos vendió una media de 525.959 copias (-6.5% respecto a 2007).

:: El Chicago Tribune renuncia a parte del rediseño. Por ejemplo a las fotos y gráficos de impacto [grandes] en la portada, que eran una de las claves de la reforma gráfica. La sección de Economía recupera su cuadernillo. Y quieren acabar con los saltos de página (santa palabra). A lo que no renuncian es a la proporción de publicidad ordenada en su día por Sam Zell en todos los diarios del grupo: 50% anuncios, 50% editorial. El Tribune anunció estos cambios en una página y media de portada en la que hacía una lista de las quejas de los lectores y anunciaba estas y otras medidas para atenderlas.

Hoy estoy menos culturoso y me he acordado de La Yenka, aquella horterada veraniega de mediados de los 60:

Izquierda, Izquierda, Derecha, Derecha,
Adelante, detrás y
Un-Dos-Tres