domingo, 11 de enero de 2009

Gatopardismo

Pregunto al quiosquero si está seguro de que El Mundo aparece hoy rediseñado. Dice que sí. Fe, hermanos, fe. Les dejo la portada de ayer, la de hoy y la de El País de hoy. Por comparar.

Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie.

¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado.

…una de esas batallas que se libran para que todo siga como está.

Son los tres momentos de El Gatopardo donde Lampedusa explicita la paradoja que atraviesa toda la novela.

Así es, amigos. Lo he recordado al oír la respuesta de mi quiosquero y ver el rediseño que El Mundo [de Madrid] presenta hoy, papel y online. También me he acordado de Primo Levi y lo puedo parafrasear: Si esto es un rediseño. Pero qué pedante.

El de hoy no es diario para muchos juicios. Es domingo: casi todo lo que llevan es de nevera. O quizá por eso, porque han tenido tiempo… Como que tenía que salir mejor. ¿No? Pero siempre pasa. A medida que discurran los días no tendrán más remedio que mejorarlo. Seguro.

Ya van tres decepciones en un año: La Vanguardia, El País y, ahora, El Mundo. Por lo menos LV no engañó a nadie: La Vanguardia no cambia, era su eslógan.

Regresemos al nuevo Mundo. Un cambio: la Carta del Director avanza dos casillas: está ahora en la 2-3 y no en la 4. Espero que el resto de la semana no me toquen la tradicional 2-3-4 con la opinión, los protagonistas, el obituario, etc., que es una apertura con carácter. Hoy la opinión va por ahí dentro en la 32-33. Ay qué miedo.

También debo decir que han tenido mala suerte. En una parte de la edición Catalunya se les ha ido la tipografía Neo Sans, la de deportes (y creo que alguna más en firmas y otros elementos –doblan línea, falta texto… Una pena porque la Neo Sans permite una edición limpia, versátil y diferenciada. Utilizada por The New York Times. En Europa no la emplea ningún periódico, explican hoy en una de las tres páginas (gracias: el otro día fueron siete) dedicadas a decir que El Mundo ha modernizado su modernidad y que es el primer relanzamiento integral de una marca informativa.

Rayos, truenos y centellas.

[Lo de marca informativa hay que decirlo más porque ya es La Doctrina Oficial de la Casa].

Y mañana veremos la dichosa Neo Sans Que-Nadie-Usa.

No sé. Perdonen. A mí todo esto me parece papanatismo paleto (¡The New York Times! ¡La Modernidad! ¡Nadie La Usa!). En un diario con una personalidad tan acusada… ¿qué falta le hace compararse con el NYT, qué necesidad, qué carajo? Basta.

Del visual del Magazine ya se ocuparán los expertos gráficos. Yo digo: no llevan ni un sumarito en portada/tapa del mejor reportaje del suplemento –sobre los norteamericanos que cuidan del infame penal de Guantánamo [bien, Pablo Pardo y Chris Morris]. Preside la portada/tapa del colorín un reportaje sobre los 150 años de El Origen de las Especies de Darwin en el que disfrazan de neandertales y cromañones a algunos famosos. En serio, créanme. Tan riguroso como una promesa de ZP. Pobre Sir Charles. Pobre Ciencia. Encima nos regalan una entrevista de N*H*, que ya tomaba café con Tutankamón, con la viudísima –since 2002– de Camilo José Cela. Y otra entrevista con un ex ministro más quemado que la pipa de un sioux. En el diario, Ánson (LM*, tomaba café con Alfonso el Sabio) sigue escribiendo sus cartas. También dedican una página a los negocios del otro Ánson (R*, tomaba café con Pedro el Cruel). Pero el reportaje magnífico de Javier Espinosa sobre los problemas reales de Somalia tampoco toca la portada/tapa. Y así.

La modernización de la modernidad era esto.

Veo el nuevo diario igual o el mismo de antes. Comparen las portadas de sus cuatro diseños, que robo de Quinta Tinta. La primera, del 23 de octubre de 1989:

Última portada de su segunda encarnación, del 8 de octubre de 1998:

Esta es del día siguiente, otro rediseño:

La de ayer, representativa de su penúltimo diseño, ya la vieron arriba.

Y en su presentación dicen las mismas mismidades de rigor (¡Uso Del Color Para Diferenciar Las Secciones!, ¡Legibilidad!, ¡Personalización!, ¡Impacto Gráfico!…). No sé. No estoy a la altura. Maquetadores se entretiene más en comentar los detalles visuales. Quinta Tinta había hecho unas propuestas gamberras: le hacen sonreír a uno. Supongo que esta semana Cuatro Tipos hará su análisis. Véanlo ustedes.

A*E* no se hace hoy el enfant terrible y dice lo que esperan que diga, que para eso le pagan. El otro día, sin embargo, tuvo un comentario brillante remitiendo a nuestro amigo Hirschorn. Cliquen, que lleva traducido al castellano aquel texto sobre el fin, o no, del NYT de papel.

Quizá escribo todo esto demasiado decepcionado. No es bueno. El Mundo es un diario que no aburre, de genialidades: desde el caso Juan Guerra hasta el gráfico del despacho de la [ex] ministra de Vivienda o este titular del viernes pasado: Zapatero bate el récord europeo de paro desde 1933, comparándolo con ¡la República de Weimar! Supongo que seguirán así aunque vayan peor vestidos.

Uno de mis amigos del diario me comenta, con gran ponderación y acierto: lo malo de los rediseños es cuando la gente se encomienda a ellos como si fueran a salvar la caída de las ventas, ya sabes. Parece que todavía hay gente a la que le cuesta entender que lo que vende un periódico es la información...

Ánimo. Hay que lograrlo.

Con la web me llevo un disgusto cósmico.

El jefe de la cosa que es sólo un primer paso. ¿Hacia dónde? Bueno. Esperaré.

También dice, tal vez en un exceso de entusiasmo –los riesgos del directo–, que quieren hacer una información que vaya incluso por delante de la propia noticia.

Caramba. Eso sí quiero verlo. ¿Cómo lo harán?

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