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domingo, 21 de mayo de 2017

Gracias Rafael Correa (y adiós)


No toca seguido eso de publicar en portada la foto del presidente rompiendo tu propio diario. Pasó hoy en La Hora de Quito. El presidente Correa rompió un ejemplar del periódico y también persigue a Luis Eduardo Vivanco, su propietario y editor general, por publicar este tuit (aquí la historia):


No es la primera vez que Rafael Correa rompe diarios y el diario de Vivanco no es el único que publicó la foto:


El Universo también fue víctima de los berrinches fetichistas de Correa en sus sabatinas; el programa de todos los sábado a la mañana, de unas cuatro horas, en los que Correa daba su versión de la semana ante un público aplaudidor. El de ayer su el último porque Correa deja el poder este miércoles. 

Lo que asombra es la reacción adolescente de Rafael Correa (y no solo de Correa), que hace buena publicidad al diario que desprecia con esta especie de product placement. Tampoco parecen saber que cuando rompen un ejemplar no rompen la edición, que sigue en la calle reclamando a sus lectores más que nunca. Si quisiéramos hacer una campaña publicitaria con este impacto nos costaría carísima. 

Quizá Correa sabe muy bien que los diarios son un símbolo y una franquicia de su credibilidad. Y si no lo sabe lo está diciendo con sus gestos. Además por cada ejemplar impreso, cabeceras como La Hora multiplican por 10, por 20 o por 30 las visitas en sus sitios de internet; mucho más después de estos berrinches.

Gracias Rafael por leer los diarios y por darle la importancia que merecen.

Fetichismo puro, en Paper Papers, 2/2/2015
Los mejores lectores de diarios del mundo, en Paper Papers, 26/2/2013

lunes, 13 de abril de 2015

¿Y quién decide cuál es la buena prensa?

Aquí abajo una parte de la presentación del presidente Rafael Correa en la VII Cumbre de las Américas en Panamá. Luego la respuesta del presidente Barack Obama. Son solo unos minutos.




Rafael Correa:
Creo que todos coincidimos que una buena prensa es vital para una buena democracia, pero también debemos coincidir que una  mala prensa es mortal para esa democracia y la prensa latinoamericana es mala, muy mala.
Barack Obama:
Quizás el presidente Correa tenga más criterio que yo para distinguir entre la prensa buena y la mala. Hay medios malos y me critican, pero sigue hablando esta prensa en Estados Unidos porque yo no confío en un sistema en el que una sola persona toma esa determinación.
Después insistió Correa:


Es curioso lo del falso dilema en palabras de un sofista del siglo XXI. El dilema es quién decide cuál es la prensa buena y cuál la mala. Y es evidente que los saca de las casillas que sean las audiencias las que decidan.

Aquí puede ver la noticia completa en El Universo de Guayaquil.

De paso les muestro (bonus track) cuatro portadas de ayer. El NYPost tendría problemas en el Ecuador y me gusta el título de ABC Color de Asunción.

lunes, 7 de julio de 2014

Uno juega con fuego y el otro tiene rabo de paja

Alguien leyó mi columna en El Universo de Guayaquil. El mismo sábado me llegó este mensaje de la oficina de Relaciones Púbicas de la Secretaría de Comunicación del Ecuador. No está firmado por nadie de carne y hueso y dice así:
Señor Gonzalo Peltzer: 
Con el debido respeto a la opinión que usted ha expresado y a la información con la que cuenta en relación con el caso del diario HOY de Quito, Ecuador, me permito enviarle adjunto el comunicado oficial de la Secretaría Nacional de Comunicación del Gobierno del presidente Rafael Correa. 
Adjunto, además, una serie de documentos (en hipervínculos) con los cuales usted podrá tener datos precisos de los hechos históricos y concretos que muestran las verdaderas razones por las cuales HOY entró en crisis. 
Con la lectura de estos documentos usted podrá darse cuenta que no ha existido ninguna intervención del Gobierno y que nada tiene que ver la Ley de Comunicación, que está en vigencia en Ecuador desde hace un año. 
RELACIONES PÚBLICAS
SECRETARÍA NACIONAL DE COMUNICACIÓN
PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR
Con el mismo respeto contesté que estamos de acuerdo. Lo que decía en mi nota era exactamente eso: no debería ampararse un quebranto económico bajo la sombra de la persecución a los medios independientes.

Agrego ahora que el diario Hoy juega con fuego, igual que cualquiera que intente disfrazar su crisis detrás de la falta de libertad de prensa, porque desautoriza todas sus luchas en pos de esa libertad. A ver si al final nos hace pensar que tantas quejas eran una mera pantalla para esconder sus pésimas finanzas...

Y agrego todavía algo más, para la SeCom del Ecuador: todo bien, pero tanta preocupación por despegarse del caso del diario Hoy está mostrando el rabo de paja del gobierno de Rafael Correa.

Eso nomás...

Escribiremos en las piedras. En Paper Papers, 5/7/2014
Excelente excusa para cerrar un diario. En Paper Papers, 30/6/2014

martes, 20 de agosto de 2013

El sofisma de Rafael Correa


Rafael Correa, el presidente del Ecuador, apostó a que el mundo reconociera el sacrificio de no explotar el petróleo que hay debajo de la selva en Yasuní-ITT. Algo parecido a los bonos de carbono en las reservas de biosfera: ustedes me pagan lo que vale ese petróleo y yo lo dejo donde está evitando el daño ambiental que produce su explotación y su posterior combustión. Parece que no era una buena idea porque nadie le hizo caso y perdió la apuesta. Ahora, si el Ecuador quiere ese dinero, tendrá que explotar sus reservas petroleras en el subsuelo de Yasuní-ITT. En este artículo de Miguel Molina Díaz (La República) tiene una visión del asunto. También puede ver esta entrevista de Teleamazonas a Carlos Andrés Vera reproducida por Ecuador en Vivo.


Ayer Rafael Correa salió con la novedad del plebiscito: quiere preguntar a los ecuatorianos si prefieren que dejen de salir los diarios para proteger los bosques de la tala indiscriminada. Aquí tiene la información según AFP.

No hay nada más errado. Los árboles que se usan para hacer papel se plantan para eso. Tanto que si dejara de haber diarios, nadie los plantaría. Es decir que si Correa -con un argumento tan sentimental como falso- consigue que deje de haber diarios en el Ecuador, se habría engañado a sí mismo y a su pueblo y conseguiría lo contrario de lo que busca. Debería saberlo y si no lo sabe estamos en problemas: las especies animales o vegetales que más hay y que menos peligro corren de extinción son las que más matamos.

Y de tala indiscriminada, nada. No hay como los papeleros para talar: no desaprovechan nada y vuelven a plantar religiosamente donde talaron... a no ser que a un iluminado se le ocurra lo del plebiscito. Pero a esto ya lo sabe usted si lee Paper Papers.

La caricatura es de Bonil y está en El Universo de Guayaquil de hoy.

El sofisma de Bill Gates, en Paper Papers, 19/7/2008
El sofisma de Dixired, en Paper Papers, 30/6/2008
Salvar árboles o matarlos, en Paper Papers, 6/3/2008
Caros o gratuitos, en Paper Paper, 26/2/2007
La información quiere ser gratis, en Paper Papers, 4/12/2005

viernes, 1 de marzo de 2013

Premio para Rafael Correa

Les paso mi columna de hoy en El Universo de Guayaquil. En ella me refiero a esta intervención de Rafael Correa en el enlace ciudadano del sábado pasado.
El sábado pasado me llegaron algunos mensajes de colegas del Ecuador a través de las redes sociales; decían que el presidente me estaba citando. Era la hora del enlace ciudadano que esa mañana se emitió desde Naranjal. Ya saben que los argentinos somos bastante cholulos, así que quería saber más detalles de cómo había sido. Alguien me dijo que habían puesto mi foto “tan largo eres” y pocas cosas más. Pero recién pude ver una grabación en YouTube unos días después. Al comenzar el segmento ‘La libertad de expresión ya es de todos’ y detrás de la cortina que lo introduce, apareció la frase: Si el diario dice que usted se murió cuando usted sigue vivo hay un solo modo de arreglarlo: publicar su resurrección seguida de mi nombre y una foto bajada de internet. No explicaba nada más: ni el medio donde se había publicado ni el contexto en el que lo había dicho. Después el presidente glosó esas palabras, como si las hubiera cantado el mismísimo Piero con su aureola de hippie viejo.

El mes pasado sostuve en esta misma columna que no se puede hacer periodismo sin periodistas. Me refería al lamentable error que cometió el diario El País de Madrid al publicar una foto falsa de Hugo Chávez. Para introducir el tema de los errores en la prensa y de sus correcciones –que hoy sabemos que son siempre a favor de la credibilidad del diario– conté lo que se decía de muchos periódicos cuando no estaba tan claro qué debían hacer para rectificar un error porque probablemente en los diarios pensaban que reconocer un error era una catástrofe. Escribí y se publicó:
Se decía de La Nación lo que de otros periódicos de su género: si el diario dice que usted se murió cuando usted sigue vivo hay un solo modo de arreglarlo: publicar su resurrección.

El artículo entero es a favor de la necesidad de que haya periodistas de verdad en las redacciones de los diarios y de la corrección lisa y llana y sin dar más vueltas de los errores que se cometen. Hoy a ningún editor se le escapa que cuando se comete un error informativo en su periódico tiene que pedir perdón y rectificarlo enseguida. Reconocer los errores aumenta la credibilidad de cualquiera, también la de los diarios. Los sabios cambian de opinión cuando saben más: los ignorantes, en cambio, son incapaces de saber si se equivocaron y por eso son tozudos. Pero además ocurre que en nuestra profesión llegamos a la verdad después de mucho trabajo y tantas veces luego de desentrañar marañas de mentiras: trampas que nos tiende casi siempre el poder, sea el que fuere y en su sentido más amplio. La verdad no es tarea de un solo día, quizá por eso los diarios salimos todos los días y siempre intentamos mejorar el de mañana.

No me explico cómo fue que el equipo de comunicación del presidente Correa ocupó esa frase para decir exactamente lo contrario de lo que yo había dicho, que para colmo era bien a favor del pensamiento de Correa. Pero menos entiendo que hayan dado vuelta a un texto que dice que está mal dar vuelta textos. No puedo conocer los vericuetos de los cerebros ajenos y me niego hace tiempo a manejar las pasiones de los otros; apenas puedo manejar las propias. Lo que está claro es que los que tergiversaron mis dichos son los que acusan a la prensa de tergiversar los de ellos. Y si me defraudan en el único caso que puedo comprobar debería sospechar que ocurre más seguido y que este no fue un error circunstancial… que por cierto todavía no han corregido. ¿Será que solo corrige la prensa?

Estuve haciendo cuentas: la ansiedad que me provocaron los mensajes + el tiempo que gasté para encontrarlo + los viáticos + la incertidumbre + mi honor + mi fama + unas horas de sueño + el desgaste de mi computadora + el disgusto + tener que trabajar un rato en horas de vacaciones = 40 millones de pastillas de menta. Me divertía pensando que debería demandar por defraudación a los integrantes del equipo que prepara esos enlaces y solidariamente a quienes coadyuvaron: el ciudadano Rafael Correa y el Estado ecuatoriano. Pero no. He decidido perdonarlos, entre otras razones porque los abogados se quedarán con casi todo.

Quiero proponer, en cambio, el Moors Cabot, el premio Pulitzer, el Óscar y hasta el Nobel de Prensa, si existieran, para Rafael Correa y sus equipos de comunicación. En esta época en que la gente lee menos, ellos han demostrado que –sin importar lo que entiendan– son lectores afiebrados de periódicos. ¡Campeones de lectura hasta la última línea! Ejemplos así necesitamos en la industria. ¡Felicitaciones!

martes, 26 de febrero de 2013

Los mejores lectores de diarios del mundo

El sábado pasado, día 23, el presidente del Ecuador, Rafael Correa, se refirió a algo que escribí en el diario El Universo de Guayaquil el viernes 1 de febrero. Si quiere ver entero el Enlace Ciudadano 310, aquí lo tiene. La referencia a mi texto está algo después de las 2.45 horas, cuando empieza el segmento La libertad de expresión ya es de todos.



Pero si quiere ver solo la parte en la que aparezco, va esta corte que agradezco a CADL del sitio Señales. 



La cita está sacada de contexto. Para comprobarlo basta con leer la columna tal como apareció en el diario que Correa y su gente denuestan pero no citan. Además estoy seguro de que es un dicho común en todos los diarios tradicionales de nuestras ciudades. Luego la subí a este blog y también apareció -con leves cambios- en El Territorio de Posadas.
Se decía de La Nación lo que de otros periódicos de su género: si el diario dice que usted se murió cuando usted sigue vivo hay un solo modo de arreglarlo: publicar su resurrección.


La foto que usaron para la cita está cortada de esta en la que estoy con mi padre tomando una copa después de una reunión en Buenos Aires y fue subida por los organizadores de esa reunión. Aparece enseguida en imágenes de Google si pone mi nombre y apellido.


Solo quiero volver a decir una cosa que dije alguna vez aquí mismo. Correa y sus equipos de comunicación merecen el premio a los mejores lectores de diarios. Unos ídolos. Aprendan.

sábado, 15 de septiembre de 2012

El doble estándar de Rafael Correa

Informe casi definitivo sobre Julian Assange y su asilo en el Ecuador que fue emitido el martes pasado a las 21.30 por la cadena australiana SBS (aquí su canal de YouTube).

El reportero es el neozelandés Amos Roberts. Aquí un brief sobre el caso Barankov.

Janeth Hinostroza ha sido amenazada en estos días y ha dejado de salir al aire en Teleamazonas.

lunes, 27 de agosto de 2012

¡Buena suerte, Julian Assange!


El semiólogo Eliseo Verón -el Mago le decíamos en la Facultad- escribe en Perfil esta columna sobre Julian Assange y su asilo en la embajada del Ecuador en Londres. Léala usted mismo; es de lo mejor que he leído sobre el tema. Y deséele suerte usted también a Mr. Assange.

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿Qué pasa en Ecuador? (2)


Dele a un autoritario nacionalista latinoamericano la oportunidad de enfrentarse con el imperio y lo intentará. Eso es todo, sin más vueltas y aunque a veces parezca una contradicción. Cuando el que dirige la estrategia del imperio es Washington siempre da resultado. Si es Londres, las cosas se pueden complicar.

¿Qué pasa en Ecuador? en Paper Papers, 19/8/12

lunes, 6 de agosto de 2012

Una mala idea de CFK


El lunes pasado Cristina Fernández de Kirchner mostró unas reproducciones de tapas de Clarín pegadas en foam board, tal como los diseñadores suelen presentar sus monos a los clientes, muy bonitos y en un tamaño adecuado como nunca se verán en la realidad. Lo hizo para criticar la edición de Clarín y su decisión de elegir uno u otro título, su lugar en la portada y la página en la que se desarrolla esa información (lo está señalando con el índice de su mano derecha). También contó que mandó al Ministro de Justicia a contrarrestar unas informaciones supuestamente intencionadas que daban cuenta de presos que salen de las cárceles a animar mítines del kirchnersimo. Aquí el video oficial del discurso en la Casa Rosada.

No creo que sea una buena idea mostrarse débil ante el diario que ella misma denuesta: está aceptando la fuerza informativa de Clarín, pero además prueba que el diario le marca la agenda y que va por delante. Y si Clarín va por delante, ella y sus ministros van por detrás cuando salen inquietos a desmentir lo que dice el diario y lo hacen para colmo con un discurso cargado de errores. Más todavía: cualquiera se da cuenta que los medios amigos del poder no le están alcanzando para contrarrestar los embates del diario que los ataca. 

Esta actitud es una tentación de los autoritarios en el poder que Cristina Fernández no debería imitar. Les encanta mostrar los diarios, que estudian con devoción (son los mejores lectores que tenemos): los marcan, rayan, rompen, tiran a la basura, pegan en foam boards o usan como espadas de papel. Allá ellos. Pero insisto en que preocuparse tanto por lo que dicen los diarios está probando que lo que les importa es el relato y no la realidad, que es la única verdad, como decía Juan Perón.


miércoles, 25 de julio de 2012

Ministerio del Relato


Lean Ecuador se fue a la guerra, un completo y desapasionado reportaje de Boris Muñoz sobre la historia reciente de la prensa y el poder en el Ecuador. Apareció en la revista Gatopardo (edición colombiana). Advierto que no se publicó en la edición ecuatoriana, pero es entendible porque para ellos no hay ninguna novedad. La historia empieza antes del episodio en el que el presidente Rafael Correa mandó a la casa de la verga a Carlos Jijón y Emilio Palacio (foto de arriba) y termina en una sabatina del mes pasado.

lunes, 25 de junio de 2012

Una foto

Durante el enlace sabatino del sábado 16 de junio el presidente del Ecuador, Rafael Correa, explicó con detalle su visión del periodismo. Lo comparó con la Justicia para argumentar que es un servicio que no debe estar en manos privadas. Y entre otras cosas decidió no favorecer con la presencia de sus ministros y altos funcionarios las audiencias de los medios mercantiles. Es un cambio de actitud, ya que hace no mucho tiempo sostenía que los medios públicos tienen que ganar dinero.


Luego mostró profusamente esta foto de Gustavo Cortez Galecio, Editor General del diario El Universo de Guayaquil, a quien atribuyó la responsabilidad de los contenidos de lo que él llama prensa corrupta o prensa buitre. El sábado pasado, día 23, volvió a mostrarla en su pantalla gigante.

Esa foto provocó Una foto, la columna de Francisco Febres Cordero en El Universo de ayer.

El Pájaro —como todo el mundo lo conoce— lo dice bien claro: Correa quiere una sola voz: la suya, que a veces dice verdades pero casi siempre escupe mentiras. Y no quiere ninguna voz que señale esas mentiras o que contradiga sus sofismas adolescentes. Ese es su verdadero concepto del periodismo: el de todos los autoritarios. El Periodismo tiene que ser como la Justicia, pero la del Ecuador, que está a su exclusivo servicio. Él mismo está probando con este juego que la prensa independiente no hace otra cosa que defender a los ciudadanos de los abusos del poder y lo hace aún a costa de su patrimonio, se su honor mancillado y de sus posibles ganancias, que son mucho menores que las de quienes detentan el poder político en nuestras democracias todavía inmaduras de la América mestiza.

martes, 6 de marzo de 2012

Correa descubre por segunda vez el negocio de los medios

Lean lo que dijo Rafael Correa tal como lo da el sitio Nación de Chile:
Correa consideró que “el problema básico” es que los medios de comunicación son “negocios privados con fines de lucro proveyendo un bien fundamental para la sociedad”. 
"¿Quiénes son los medios de comunicación, la madre Teresa de Calcuta? No, son negocios privados con fines de lucro que proveen un bien social”, remarcó antes de decir que “en Ecuador media docena de familias manejan los medios de comunicación a nivel nacional”.
Ahora ponga "molinos harineros" donde dice "medios de comunicación". O "universidades", "hospitales", "industria láctea", "transporte de pasajeros", "producción de energía", "combustibles"... ¡Sí, acertó! En muchos países casi todas las actividades que prestan un buen servicio a la sociedad son negocios privados con fines de lucro. Y aclaro que me da lo mismo si están en poder del estado y no tienen fines de lucro mientras sean buenos para la sociedad.

Es verdad, presidente Correa: los medios de comunicación -sobre todo la mayoría de los periódicos- son negocios privados con fines de lucro que proveen un bien fundamental para la sociedad. Pero falta decir que en este caso la garantía para hacerlo es la independencia económica; sin ella no proveerán a la sociedad ese bien fundamental sino lo que el poder -cualquier poder- quiere que provean. Usted sabe...

¿Será que Correa piensa ir contra todo negocio privado que preste un servicio fundamental a la sociedad? ¿O será una excusa para ir contra los que desnudan la corrupción del poder?

Más información y links en el blog Journalism of the Americas de la Universidad de Texas en Austin.

Aquí la primera vez que Correa acierta en el negocio de los medios (Paper Papers, 6/4/10)

sábado, 3 de marzo de 2012

César Augusto Correa


De repente el Ciudadano-Presidente se convirtió en Emperador de Roma y de la China. Una metamorfosis increíble pero cierta y planeada por el ciudadano-economista que sigue subiendo peldaños en el cursus honorum de los tiranos adorados por su pueblo. Ya no es más el Dictador del Ecuador, el Paraíso que gobierna con mano de hierro desde su sitial delante de la pantalla gigante y detrás del teleprompter. Ahora se ha convertido en Emperador Espléndido de la Amazonía, de la Vulcania, de los Manglares, de la Galapaguería y de las Otras Islas Afortunadas, Rey Absoluto de Todos los Patrimonios de sus Súbditos, Mariscal de los Sublimes Ejércitos Equinocciales y Gran Almirante de las Corrientes Marinas con sus Tiburones y Mariscos… en fin: es el Dios de la Vida y de la Muerte de Todos los Ecuatorianos.

Ahí lo tienen. Ora los persigue, ora los perdona y antes y después los insulta con una entrega más que profesional. Correa es el estadista que todos esperábamos en nuestra América mestiza y adolescente. Alguien que por fin ponga orden en nuestras sociedades y en su lugar a los cagatintas. El Amado Dictador que nos diga todo lo que se debe hacer y también cuándo y cómo hay que hacerlo. Es él quien nos explica lo que hay que pensar y, por supuesto, lo que hay que escribir. Por fin tenemos alguien que nos obliga a seguir un único libreto para la televisión y nos pasa el guión con las preguntas que tenemos que hacer –a él y a su corte de adorados obsecuentes. Ya no tenemos que pensar nada; ¡qué tranquilidad y qué paz!

Correa –perdón, Su Majestad Don César Augusto Correa- domina también el Túnel del Tiempo. Ya había conseguido volver a la época del Borbón Carlos III, que otorgaba graciosas licencias para imprimir periódicos y todo tipo de pasquines en la América española. Después retrocedió un siglo más, hasta el XVII, cuando resolvió identificar al Estado con su Augusta Persona, como el Rey Sol, el también Borbón Luis XIV de Francia y de Navarra, Copríncipe de Andorra y Conde Rival de Barcelona. Pero ahora retrocedió hasta el siglo I, a los tiempos del Imperio Romano y los césares que lo gobernaron como semidioses. Entonces sí los emperadores eran señores de la vida y de la muerte de los ciudadanos-ciudadanos y ciudadanas-ciudadanas (lo aclaro porque parece que ahora hay ciudadanos-presidentes, ciudadanos-ministros, ciudadanos-jueces y mil variantes más multiplicadas por el género).

Cuenta Suetonio en Los doce césares que en época del Divino Claudio los condenados representaron una batalla naval como espectáculo para el emperador, su corte y su pueblo. Tanto realismo pusieron que casi todos murieron en la actuación ante los gritos maravillados de las hinchadas de uno y otro bando. Por eso, antes de empezar la batalla en un lago artificial, construido ad hoc, saludaron a Claudio con el famoso “Ave imperator, morituri te saluntant!” (¡Salve emperador, los que van a morir te saludan!). Parece que al terminar algunos de los pocos que quedaron vivos se ganaron el perdón del César. Las películas se encargaron de reproducir tantas veces este hecho que nos parece que ocurría todos los días y que el emperador los condenaba o salvaba con el pulgar hacia abajo o hacia arriba… pero el episodio ocurrió de verdad unas pocas veces con diferentes emperadores y lo del pulgar y la arena parece que es una licencia de Hollywood ya que los actores no hablan latín y los estudios no están para más gastos.

Eso hizo también el Divino Correa. Asistió estoico al espectáculo desde su sitial del circo durante las horas que duró, sin importarle la comida ni la bebida ni las ganas de escaparse un rato a los vomitorios para refrescarse. Allí lo acompañó su corte, siempre fiel y obsecuente, mirando si tocaba reír o llorar en cada momento. Mantuvo vacilante su pulgar por meses, hasta que al final decidió perdonar a los condenados, a quienes tenía en sus manos junto con su patrimonio, sus familias y sus sueños. Los perdonó con el dedo pero no con el corazón: un perdón que no es perdón sino bagatela para no pagar el costo político de condenar sin importar la culpabilidad o la inocencia. Ya se sabe que la opinión pública está siempre equivocada: la de su pueblo y del resto del mundo.

Una lástima porque estos actores eran casi perfectos: valientes, apuestos y capaces de morir por sus ideales. Pero el pueblo ya no es el mismo de la época de las naumaquias y no hay que herir su sensibilidad con tanta sangre. Quizá alguna vez pueblo y condenados vuelvan a entender los razonamientos emanados de su sabiduría infinita, celestial. Pero no es todavía el momento y hay que tener una paciencia tan infinita y celestial como su sabiduría para conseguir que por fin inocentes y culpables, pueblo y gobernantes, entiendan los sabios designios de su dedo pulgar soberano.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Por qué Rafael Correa perdonó a El Universo


He seguido muy de cerca –aunque no tanto como me hubiera gustado– los últimos episodios de la arremetida del presidente del Ecuador, Rafael Correa, contra los medios independientes y los periodistas de ese país. Dada la amistad que me une a los propietarios de la C.A. El Universo he preferido no escribir nada hasta ahora. Lo hago a vuelapluma y en este texto, que seguiré editando en los próximos días. Sin ponernos de acuerdo lo ha hecho TP, con la perspectiva y la distancia que merece el tema.

Hoy no tengo ninguna duda sobre la naturaleza del perdón –la remisión– del presidente del Ecuador a Emilio Palacio, exeditorialista de El Universo y autor de la columna que enfureció a Correa, y a sus propietarios a quienes persiguió por coadyuvar a la comisión del delito de desacato (o injurias, como quieran llamarlo). Los cuatro fueron condenados a tres años de prisión más una indemnización de 30 millones de dólares. También y solidariamente persiguió a la Compañía Anónima El Universo, a la que condenó a pagar una indemnización de diez millones de dólares. En total 40 millones, que iban a parar al bolsillo del ciudadano Rafael Correa (lo que hiciera después Correa con ese dinero es un acto de disposición de sus propios bienes y además no pagaría impuestos por esa cifra).

Correa desistió de su acción cuando ya estaba firme la sentencia, tal como salió del juez que falló en primera instancia y que redujo la indemnización de 80 a 40 millones. Esa sentencia se redactó en la computadora/el ordenador de Gutemberg Vera, abogado, junto con su hijo Alembert, de Rafael Correa. El mismo Gutemberg ofreció dinero –está grabada la conversación– a la jueza encargada de presentarla, Mónica Encalada, que debió exilarse a Colombia luego de confesar el intento de coima por parte de Vera.

La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), que tiene jurisdicción en todos los países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA), decretó medidas cautelares en favor de Emilio Palacio y de Carlos, César y Nicolás Pérez el 21 de febrero, seis días después de quedar firme la sentencia en la noche del miércoles 15 de febrero. Esa misma noche, Carlos Pérez Barriga, director del diario, se había asilado en la embajada de Panamá en Quito donde todavía está. Los otros dos hermanos estaban ya en los Estados Unidos, preparando la apelación ante la CIDH para provocar las medidas cautelares urgentes que permitiera continuar el trabajo del diario y mantenerlos a ellos con libertad de movimientos. El gobierno dijo que esa medida era imposible de aplicar por improcedente.

Sabedor de que la CIDH protegería la libertad de expresión en el Ecuador, Rafael Correa promueve hace tiempo una reforma en la OEA que separe a los Estados Unidos de esta organización continental y reduzca el poder de la relatoría para los derechos humanos de la OEA. Es apoyado en esa pretensión por Hugo Chávez y Daniel Ortega.

Pero la presión externa fue generalizada. Correa está casi solo contra El Universo y sus propietarios y contra el resto de los periodistas del Ecuador (también perdonó el lunes a Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, condenados por escribir el libro El Gran Hermano sobre los negocios de Fabricio Correa con el estado). En enero recibió la visita de Mahmud Ahmadineyad, presidente de Irán, y no ha parado de alabar al régimen de Gadafi –hasta que cayó, claro.

Nadie, ni la propia tropa de Rafael Correa, cree en la justicia de los procesos que se siguieron contra El Universo, Emilio Palacio, los hermanos Pérez, Calderón y Zurita. Todos conocen la Justicia del Ecuador y su facilidad para amoldarse a los deseos de los poderosos. Saben que las sentencias se amañan con dinero (esto no ocurre solo en el Ecuador, pero resulta que ahora estoy hablando del Ecuador).

Durante todo el proceso, los hermanos Pérez han aguantado sin chistar y han contestado con periodismo los embates del poder político y las insultaderas del presidente Correa. Esos insultos son suficientes para querellarlo por cien millones de dólares si se tiene en cuenta que los 40 millones se concedieron a Correa como simple ciudadano. No hubo ni hay ninguna moneda de cambio por el perdón del presidente. En la portada de su edición de ayer, El Universo explica que seguirá como todos los días. Me consta que sus dueños estaban dispuestos a perder la empresa si era necesario. La libertad no es negociable en nuestra América y se gana poniendo en riesgo la misma vida.


Correa hubiera querido que los hermanos Pérez claudicaran. Los puso ante la disyuntiva de aparecer como culpables al irse del país para proteger la misma libertad que necesitaban para seguir luchando o caer presos a pesar de su inocencia, con todo lo que eso significa en las cárceles de nuestra América. Pero quedó finalmente desarmado por la valentía de los Pérez, la que solo tienen los inocentes de verdad. Correa perdió la batalla –desigual como pocas– contra la sangre y el fuego de los periodistas. 

Hoy Correa sabe que se equivocó y que el costo de cerrar el asunto lo ha puesto en una situación de debilidad que nunca quiso demostrar. Necesita recuperar poder y no lo hará persiguiendo a la prensa como hasta ahora. No mientras el costo político sea tan alto y no consiga deshacerse de la CIDH. Además, aunque los jueces hayan archivado la causa, los periodistas perseguidos tienen todo el derecho a seguir el proceso que ya iniciaron ante la CIDH y resarcirse por el daño fenomenal que el presidente Correa les ha causado.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Correa: después de El Universo… ¡más allá!

@Correistas era lo que faltaba. Han arrancado una campaña denominada "Ya basta de tanto ataque al Ecuador", detrás de la cual están… funcionarios públicos. Uno de los comandantes de la cosa es el Secretario de la Administración Pública, Vinicio Alvarado. "No podemos permitir que los intereses de cierta prensa deterioren a nivel mundial la imagen del Ecuador", dijo el hombre. Bravo.

Podrían empezar por quitarse la manía persecutoria contra la prensa libre, que es una de las principales causas de ese deterioro de la imagen de Correa y su gobierno, que no del Ecuador. De paso, les saldría más a cuenta dejar de confundir al país y a su presidente.

Por si se había perdido algo, los diarios de la Asociación Colombiana de Editores (Andidiarios) reproducirán mañana el artículo ‘No a las mentiras’, de Emilio Palacio, publicado en el diario El Universo de Guayaquil el 6 de febrero de 2011, por el cual fueron sentenciados a prisión el columnista y los tres propietarios del periódico. Es una iniciativa de Roberto Pombo, director del diario El Tiempo,;ante lo que consideran “un intento de silenciar a la prensa”. Andidiarios ha propuesto a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y a la Asociación Mundial de Diarios que otros medios se sumen a esta iniciativa.

martes, 24 de enero de 2012

A war of words

Los Angeles Times no se queda atrás y también editorializa en su edición de ayer sobre Rafael Correa y la libertad de expresión en el Ecuador:
Since taking office in 2007, Ecuador's President Rafael Correa has been in a war of words with the media in his country.
Esta es la versión en castellano de El Universo de Guayaquil.

An assault on democracy

El editorial de ayer del New York Times se suma al del Washington Post del pasado 12 de enero:
There is no doubt that his assault on a free press is an assault on democracy.
Pero en este caso da consejo a Barack Obama:
Latin America has a bitter history of authoritarian rule. It has struggled hard to get beyond those days. All of the hemisphere’s democratic leaders, including President Obama, need to push back against Mr. Correa.
Aquí la versión en castellano de El Universo de Guayaquil.

martes, 17 de enero de 2012

¿En qué quedamos Rafael Correa?

Quizá mañana tenga lugar la audiencia en la Corte Nacional de Justicia de Quito, que tiene que decidir sobre la validez o nulidad de la sentencia de primera instancia, confirmada por la segunda, que condena a tres años de prisión y 40 millones de dólares a Emilio Palacio, a los tres hermanos propietarios del periódico y a la Compañía Anónima El Universo, por el contenido de una columna de Emilio Palacio publicada en la página de opinión de la edición del 6 de febrero del año pasado.

En caso de confirmarse la sentencia y de que el señor Correa no desista y otorgue un perdón final, los hermanos Pérez deberán afrontar esa prisión y pagar esa indemnización al Presidente del Ecuador. Después apelarán a las instancias internacionales, que les darán la justicia que su país les niega. Pero no recuperarán el tiempo ni esta y otras humillaciones a las que los viene sometiendo Correa desde hace mucho tiempo.

Agrego, además, que el mismo Correa quiere que los juzgue esta Corte a la que ha denunciado muchas veces por corrupta, tanto que activó los mecanismos para reemplazarla por otra elegida por oposiciones y que tomará posesión en los próximos días.

Como se ve, es una guerra de nervios. El presidente espera que los Pérez abandonen el país para decir al Ecuador y al mundo que son culpables. Ellos siguen en el Ecuador dispuestos a afrontar las consecuencias con la valentía de los verdaderos inocentes. Una paradoja: si se van, son culpables pero zafan de la cárcel. Si se quedan, son inocentes pero marchan presos. Es una persecución política que ha llevado a los hermanos Pérez hasta el fondo de la cueva del oso, que tiene la zarpa preparada.

Es un dicho argentino un poco fuerte: la gata Flora nunca está contenta, a veces chilla y otras llora. La moraleja es idéntica a palo porque bogas, palo porque no bogas. De la gata Flora me acuerdo cuando pienso en el presidente Rafael Correa y este ataque al periodismo del Ecuador, que el Washington Post ha calificado como the most comprehensive and ruthless assault on free media underway in the Western Hemisphere.

Es que la sentencia condena por injurias a Emilio Palacio, autor de la columna, y a los hermanos Pérez y la empresa (caso increíble) por coadyuvar a la comisión del crimen. Rafael Correa los condena por no haber censurado a Palacio y a la vez condena a los periodistas que se dejan censurar por sus patrones, como en el caso de Xavier Lasso. No solo ocurre esto entre Correa y el periodismo ecuatoriano; también Néstor Kirchner o su viuda interpelaron a los periodistas las escasísimas veces que se enfrentaron con ellos con un "no ta van a dejar decir esto" o frases por el estilo.

¿En qué quedamos entonces? ¿Bajamos línea o dejamos que escriban lo que quieran?