jueves, 30 de junio de 2011

Firme junto al poder

Les presento las dos tapas de Crónica de hoy. La primera -un amague que se comieron- se levantó cuando el gobierno negó la reunión entre el presidente de River y la presidenta argentina, que ayer era rumor pero que nadie nunca confirmó. Las otras tapas de los diarios de la Argentina de hoy puede verlas en Kiosko.net.

A la tapa de arriba la bajé de una foto subida desde twitter por Federico Seeber.

miércoles, 29 de junio de 2011

El título estaba en la foto

Fidel Cano, Director de El Espectador de Bogotá, comentará todas las semanas en el canal del diario algunos pormenores de las ediciones de esos días. Se llama La redacción al desnudo y es una especie de Aló Presidente, pero del director del diario. Buena idea. Vea aquí el primero:



Además del jugoso intercambio de mensajes con Álvaro Uribe y su hijo, Cano muestra la tapa de El Espectador del pasado 23 de junio en la que, por primera vez en la historia del diario, no hay título... porque el título está en la foto. Es una novedad en El Espectador, pero no en la industria. Y es un consejo magnífico: los carteles legibles en las fotos de portada solo consiguen confundir, a no ser que los usemos de título.

No encuentro esa tapa de El Espectador (la que muestra Cano), pero sí estas, publicada por esta casa aquí y aquí:


martes, 28 de junio de 2011

¿Y los lectores?

Aviso de antemano que me comprenden las generales de la ley y que acepto no solo opiniones en contrario sino todas las críticas del caso. Esto es apenas mi testimonio sobre los dos principales diarios de Misiones, El Territorio y Primera Edición, en época de elecciones. Ya saben los lectores de este blog que los diarios no son de papel sino de sangre y fuego y que por eso no me molesta que una empresa periodística se juegue por banderas o apoye abiertamente a sus candidatos. Lo ha hecho El Territorio no una vez sino muchas en su ya larga historia (el diario nació de una imprenta que se llamaba La Lucha). He sido testigo y actor privilegiado, como director del diario, de su patriada más notable, cuando en el año 2006 El Territorio se opuso abiertamente a las pretensiones despóticas del gobierno provincial. Luego el tiempo pasa, las aguas vuelven a sus cauces y los contenidos se equilibran, aunque las heridas todavía perduran y sobre todo el quebranto que significa perder publicidad y otros emprendimientos que podían calzar económicamente al periódico. Pero así es el periodismo cuando se lo lleva en la sangre. Para colmo, está tan instalado en el código genético del diario que nosotros poco podemos hacer. Hemos ganado y perdido batallas, hemos acertado y nos hemos equivocado, pero hemos peleado siempre por causas justas. Y a esas causas hay que pelearlas, aunque se pierdan. Todo bien. Pero el error que nunca hay que cometer es confundir periodismo con poder. En esa tentación han caído muchos dueños de diarios y periodistas de la talla de Julio Ramos y también algún antiguo director de El Territorio. Todos ellos, tentados por el poder, se han creído la falsa metáfora del cuarto poder.

Ahora, después de este preámbulo, les muestro la portada de Primera Edición del viernes pasado, cuando terminaba la campaña y empezaba la veda política. El candidato de la foto de la derecha es hijo del dueño y hermano de la directora, a quien presentaban como alternativa al actual gobernador -el de la foto de la izquierda- en una elección reñida y polarizada entre ambos candidatos.


Claudio Wipplinger llegó como mucho al 5 % de los votos contra el 72 % del gobernador Maurice Closs según los cómputos de hoy (un récord). Pero eso no aparece en Primera Edición de ayer que titula como si hubieran perdido por un voto. En realidad no aparece nada. El perdedor pasó de la omnipresencia a la plenausencia. Debería dar una explicación, para los lectores, digo... ¿o hacían el diario para los políticos?


Agrego las tapas de El Territorio de los mismos días y de paso les muestro el cambio que hemos hecho en la cabecera:


lunes, 27 de junio de 2011

Un buen tratamiento para aplicar a las estrellas mediáticas

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Es lo que hace The Guardian con Piers Morgan, al que define como "frequently fired red top editor-turned-friend of the stars". Morgan presenta un programa de entrevistas en la CNN con el que pretende compensar la retirada de Larry King. Los resultados son, hasta ahora, descriptibles.

El que avisa no es traidor

sábado, 25 de junio de 2011

¿Está el gran periodismo deportivo fuera de los deportivos?

Simon Kuper es uno de los mejores periodistas deportivos del mundo. Trabaja en el… Financial Times. No se ría. El sábado pasado firmaba “A football revolution”, pieza larga y apasionante donde explica cómo usan la estadística y las bases de datos los clubes de fútbol de la Premier League inglesa. Así se entiende por qué el Real Madrid vendió a Makelele (gran error) o como Arséne Wenger descubrió a Flamini, un adolescente que hacía cola en el Olympique de Marsella pero que era capaz de recorrer 14 kilómetros por partido. Se lo llevó al Arsenal (ahora juega en el Milan).

Gracias a Dios está por salir Panenka, un mensual subtitulado “El fútbol que se lee”. Antonin Panenka es aquel desvergonzado mediocampista checoslovaco que se jugó la final de la Euro’76 en el último penalti, picándolo suavemente por encima de Maier. Marcó. Checoslovaquia ganó su primer gran título. El gran especialista actual del panenka es El Loco Abreu, delantero uruguayo y errante.



Detrás de Panenka hay un puñado de freaks del fútbol y del periodismo con el mismo espíritu rebelde que aquel checo y este uruguayo. Al parecer, tienen que hacer en la revista aquello que en sus trabajos ordinarios les resulta imposible. Quieren ser al fútbol lo que Wired es al mundo digital.

El jueves vi las pruebas de la revista –se me pusieron los dientes muy, muy largos– y comentamos la jugada con AL*, que hace de maestro de ceremonias de la cosa. De regreso a casa, me venía a la cabeza una pregunta: ¿por qué el gran periodismo deportivo y las grandes historias del deporte están fuera de los diarios deportivos?

Hace unos días saltó a la Red este clip. No se lo pierda. Es un historión sobre un equipo de chavalines de seis o siete años de edad. Vea:



Al cierre de esta entrada habían visto el clip en Vimeo unas 200.000 personas. Pues bien: aún estoy esperando a leer estas historias en la prensa deportiva. Y cuidado que en Catalunya trabajan periodistas deportivos colosales. Gente como Ramon Besa, Emilio Pérez de Rozas, Ricard Torquemada o Natàlia Arroyo. Y hay unos cuantos más.

Exacto. Ninguno de ellos trabaja en un diario deportivo. Y se entiende, porque tantas veces esos diarios se dedican a esto.

¿Será que si esos diarios fueran un equipo de fútbol, a los geniales como Panenka no se los dejarían jugar nunca? Es una lástima. Por suerte… llega Panenka. Bravo.

viernes, 24 de junio de 2011

Aún quedan periodistas

Esta Casa dice siempre: el periodismo es para cambiar las cosas. Fíjese: "es para"; no "sirve para". Esta no es la enésima propuesta políticamente correcta o un eufemismo para disimular que, en realidad, el periodista debe mover a los ciudadanos a que piensen como él (o como ella, no se me enfade). No. La idea es que el periodismo, con la información, debe poner en las manos, los corazones y las cabezas de la gente ideas, emociones y herramientas para que sean más libres, para que no se queden solo en un grupo de indignados sentados en asamblea permanente hablando de ellos entre ellos. No. El periodismo mueve a las personas a moverse y a mover.

Pues bien. Hay un diario en Italia que se renovó para "cambiar las cosas" en ese sentido. Y en las peores condiciones, que incluyen la sorprendente desconfianza de los promotores de la nueva etapa de ese periódico ante el ejercicio de libertad profesional que supone ese periodismo. La líder de ese proyecto, CdG*, ha presentado su renuncia y dejará oficialmente de ser directora de l'Unità el próximo día 1. Y el equipo que ella armó (GMB*, DA*, SZ*, MSP*, MH*…) está medio deshecho.

Algunos se frotarán las manos, también dentro del diario. Pero los lectores, que no son burros, están inundando la Red y el correo-e dedicándole miles –miles– de homenajes como este:



No logro recordar otro caso igual. Y eso que a uno lo parece que sería lo normal, que cuando el director/a de un diario se va, los lectores deberían agradecérselo así, con estas manifestaciones de cariño.

miércoles, 22 de junio de 2011

Potser no en queden, de periodistes

Periodistes catalans del Grup Ramon Barnils celebren el seu 10é aniversari amb aquest excel·lent vídeo:



Enhorabona per la dècada. Endavant.

La Razón da explicaciones

No se entiende ni la falta de ética ni la falta de prolijidad. Aquí hay una explicación. Por suerte hay lectores despiertos y yo me entero por CADL y por Marcus (dos comentaristas a quienes agradezco).


[Clic > Amplía]

Cuando hay que dar explicaciones como esta es que uno ya está en el horno. Así como manipulan una foto para que se vea mejor y dejan un indignado sin cabeza en el camino, podrían haber quitado vallas y policías. Y ahora nos queda la duda sobre el trabajo de todos los días en las portadas de La Razón (esta es la del lunes 20).

Hay tantos argumentos a favor como en contra. Es una contradicción justificar un error en una foto diciendo que se lo cometió para mejorarla. Suponiendo toda la buena fe de La Razón y de los comentaristas, no se puede publicar esa foto informativa en la tapa y para colmo con ese título editorial, sin aclararlo en el mismo epígrafe. Es evidente que se les pasó y que tuvieron que salir a dar explicaciones cuando ya era tarde.

Cómo hacer buenos negocios con el periodismo

The Economist publicó ayer sus resultados del 31 de marzo de 2010 a idéntica fecha de 2011:

Beneficios operativos: 63 millones de libras (71 millones de euros) (+10%) [el beneficio neto estimado debe rondar los 40 millones de libras (45,08 millones de euros)].
Facturación: 347 millones de libras (389 millones de euros) (+9%).

La publicidad aumentó un 15%.
La difusión/circulación aumentó un 4% hasta 1.473.939 copias, de las cuales 210.204 circulan en el Reino Unido (+11).

Desde su lanzamiento en noviembre, sus aplicaciones para iPad e iPhone han sido descargadas 2 millones de veces. Las visitas a su web han aumentado un 39% sobre el año pasado. Cada mes entran a su sitio web 650.000 usuarios. Más del 50% de esos usuarios son de pago y el resto accede solo a los contenidos libres. Un 20% de los suscriptores de la edición papel también usan las apps para leer The Economist.


Por qué triunfa The Economist, en Paper Papers, 21/06/2011

lunes, 20 de junio de 2011

Portadas que son pancartas (2) del #15M

La portada de hoy de ADN:


El mítico cartel de las generales de octubre de 1982:


Portadas que son pancartas.

Este es el periodismo que debe ser pagado

Hace una semana, The New York Times publicó este reportaje sobre la camarera del hotel Sofitel de Nueva York que acusa a Dominique Strauss-Kahn de haberla agredido sexualmente. La mujer es de Guinea Conakry, la Guinea francesa. El diario envió a un periodista y a su stringer a Thiakoulle, el poblado donde nació esa señora, a trece horas de pistas de tierra de la capital del país africano, además de encargar a otros cinco reporteros locales que completaran el cuadro en NY [Clic>Amplía]:


¿Cree usted que el Times hace eso para explotar el morbo o que no sabía que una cobertura así es una ruina? Claro que no. Pero ellos se dedican al periodismo. Mientras, el resto de medios se quedaban mirando al dedo.

El buen periodismo es caro, pero es precisamente eso lo que la gente paga(mos).

[Lo más gracioso, a juicio de uno, es que en la edición web la pieza era parte de la sección local. En el papel, de internacional. Estos tipos piensan.] La pista vino de JPC*. Gràcies.

Un periodista ciudadano de profesión camarero

En Esta Casa al Periodismo Ciudadano nos lo tomamos cum grano salis. Mejor dicho: cum satis grano salis, si mi latín no me falla. Sin embargo, he ahí un ciudadano de profesión camarero que ofrece desde su bar un buen tema en estos tiempos de indignación y acampadas:


Un dato más: los diarios costaban 100 pesetas y ahora 1,20€ (199,20 pesetas). Ahora, a esa contribución ciudadana sólo falta añadirle el periodismo.

Con permiso y por gentileza de JJA*

domingo, 19 de junio de 2011

Una muy buena idea


La edición de esta portada/tapa en castellano está aquí.

Gay Talese y The New York Times

The clergy doesn’t tell the truth. Bankers don’t tell the truth. The government doesn’t tell the truth. Bush doesn’t tell the truth. Obama doesn’t tell the truth. Nobody tells the truth as much as the Times tries to tell the truth. And without the Times, we might as well be the Soviet Union in the old days.
El resto de la entrevista está aquí.

sábado, 18 de junio de 2011

La verdadera prensa libre

Dos imágenes sobre los indignados

Son dos imágenes -y dos perlas- sobre los indignados, palabra horrible para nombrar a los pacíficos jóvenes (qué viejo me siento cuando uso jóvenes para referirme a otros) que solo querían pedir futuro y democracia real. Y lo curiosos es que la culpa la tiene un abuelito.

Aquí van.

La primera es este video de los indignados indignados con la policía. Lo encontré gracias a 20 Minutos. muestra cómo los simples ciudadanos acorralan a los policías secretos infiltrados entre ellos. Es buenísimo. Sobre todo el final, cuando se van con el rabo entre las patas. Una señal de nuestro tiempo: policías con tecnología y métodos de siglo del joropo que intentan callar a manifestantes que los superan con un solo telefonito: tecnologías de libertad que dijera Ithiel de Sola Pool.



La segunda es esta colección de bosquejos (sketchs) o apuntes de Enrique Flores que encontré publicada en Yorokoubu (gracias Ramón). Es periodismo de verdad, como el de Oliver Kugler o Gabi Campanario: historias bien contadas con lápices acuareables y pincel.

viernes, 17 de junio de 2011

La información será digital y la belleza de papel

Lo dijo Julius Wiedemann. No es alemán. Es el director editorial de Taschen, brasileño. También dijo:
Taschen no compite con otras editoriales sino con Starbucks o Zara


El libro, el diario, la revista, son objetos. La información es unos y ceros. Las cosas -los objetos- se transportan y la información se transmite, por lo menos desde la época de las señales de humo. La historia de la comunicación es larga zaga de como la información se independiza del transporte. Ya lo decía hace 30 años Nicholas Negroponte. Había que estar ayer en Barcelona para conocer a Wiedemann y oírle decir que
la clave del futuro no es la producción sino la distribución
Lea esta minientrevista en El País de ayer y aprenda de un maestro.

jueves, 16 de junio de 2011

Sección Poder


Poder se llama la sección de política, dinero y bastidores del diario O Liberal de Belém do Pará, en el nordeste del Brasil. Gracias a LC me entero de que así se llama la sección de política de Folha de S. Paulo. A mi me gusta. La palabra bastidores de O Liberal se refiere al back stage del poder: la noticia detrás de la noticia.

miércoles, 15 de junio de 2011

¿Qué se requiere para ser un buen periodista?

Esta es la parte que más me gusta de la respuesta de LCD* a la pregunta ¿Cualquiera puede ser periodista? ¿Qué se requiere para ser un buen periodista? ¿Se puede ser periodista sin haberse graduado formalmente en el aspecto académico?:
[…] Se requiere rendirle culto al lenguaje (la lengua española, los lenguajes visuales, el diseño, lo que sea que necesites para contar cosas). Se necesita un afán sincero por aproximarse a la realidad de manera compleja para desentrañarla. Necesitas pasión y don de gente para saber contarle a otros lo que obtuviste. En la actualidad necesitas también apropiarte de algunas herramientas más para contar cosas: antes bastaba con una máquina de escribir y el medio se encargaba de lo demás, ahora los periodistas tienen procesadores de palabras, editores de imagen, video y audio, medios de comunicación propios en la web, teléfonos celulares, plataformas digitales para transmitir información, audiencias y comunidades cercanas y dialogantes... esa es una mochila de herramientas que no puedes despreciar. 
La academia suele ser la que te brinde los métodos, los principios, el taller de prácticas para que acrisoles el temple del periodismo. […]
El resto no me disgusta pero debería hacerle unas precisiones y me da pereza. Léalo aquí.

lunes, 13 de junio de 2011

La propaladora

Todavía existe la propaladora en algunos pueblos chicos de la Sierras de Córdoba (la de la Nueva Andalucía) y en muchos otros lugares parecidos. En cada esquina hay unos buenos parlantes con forma de bocina que durante gran parte del día -respetan a muerte las horas de la siesta- emiten música, noticias y publicidad. Es un medio de comunicación estupendo... y obligatorio. Por la propaladora uno se entera de las novedades del municipio (pagadas por el intendente / alcalde / prefecto); anuncian que han llegado los vestidos de moda a la tienda Santa Teresita, que la señora Rosa Mendiguren está haciendo pastelitos y que el señor Fulgencio Vignarolli necesita una silla de ruedas. Recuerdan que hay un mensaje de don Eulogio Ponce para su sobrina Filomena Portela y que Susana Fernández ya puede pasar a buscar la receta que pidió en la farmacia de don Barcia... Sobre todo y más que nada se entera uno de quiénes murieron: en esos casos la propaladora anticipa una cortina musical entre tenebrosa y angelical. Es la versión radial de las esquelas que todavía aparecen en pueblos o ciudades no tan chicas (estas son de Cartagena, la de Indias):


La propaladora es la versión hablada del periódico hiperlocal de papel, el que entra por debajo de todas las puertas de una localidad con tamaño razonable o de un sector de la ciudad con identidad social común y habitantes suficientes. La gran diferencia con un medio hiperlocal en internet, como los que aparecieron en los comentarios a este post, es que la propaladora y el medio gráfico son obligatorios. Internet es activo, la propaladora es pasiva. Internet pesca con arpón, la propaladora con red. El medio está y es útil: no hay que buscar nada en ningún sitio. Se usa porque está, como cuando abrimos la heladera para ver qué hay, como las mercaderías que están al lado de lo que buscamos en el supermercado, o una librería de la que salimos con el libro que no buscábamos. Pull Media vs Push Media.

Claro que el papel es más caro. Pero es que internet es otro medio...

domingo, 12 de junio de 2011

Publicidad contextual o la portada/tapa es el espejo del alma

Fíjese en el anuncio/aviso al pie de la portada/tapa. Dice un amigo que les está bien empleado por hacerles la pelota/chuparles las medias a las presidentas en cuestión. No estoy de acuerdo. Esas cosas no deberían ocurrir. ¿Hay alguien viendo la portada en-te-ra antes de enviarla? Por favor. Pero… ¿saben lo que más llama la atención de uno? Que hayan optado por abrir con las señoras en lugar de ese otro asunto que viene pequeñito al fondo a la izquierda: "cinco visiones jóvenes para regenerar España". Esa decisión retrata de cuerpo entero a este diario. La portada/tapa es el espejo del alma.

sábado, 11 de junio de 2011

El interés hiperlocal

Al contestar un comentario del post de anteayer, decía que un periódico que llegue por abajo de la puerta a las cinco de la mañana de TODAS las casas de un barrio, tiene una fuerza descomunal si además viene con historias interesantes de gente bien próxima y publicidad realmente útil. No es una novedad, es la fórmula sempiterna del periodismo. Historias mínimas, de gente cercana. Pero historias mágicas, de esas que están detrás de cada puerta y de cada nombre. Las historias existen y son apasionantes: solo hay que saber buscarlas y contarlas. Eso es el periodismo y eso es la prensa gráfica desde la página cuatro en adelante, cuando se acaban la Política y la Economía (ver La verdad, lo importante y el periodismo).


Aquí tienen un sitio de Greenwich Village y Soho, dos barrios de Manhattan, Nueva York, que llega como flyer por correo electrónico a los suscriptores (hay de otros barrios de la isla). Este del Albaicín, en Granada, de GranadaiMedia (hay de otros barrios), o este otro de Malasaña de Somos, en Madrid (también hay otras zonas de la ciudad). Gracias Ana.

Pero lo que digo -y sigo dispuesto a cambiar de opinión- es que esos medios hiperlocales funcionan mucho mejor en papel que en internet. Las razones:

-> Fácil distribución a todos los hogares
-> Circulación acotada
-> Interés local evidente
-> Interés comercial más evidente todavía
-> Protección de las exclusivas (agregado el 12/6)

Para eso hacen falta periodistas capaces de descubrir las historias apasionantes, mínimas y cercanas que a todos nos gusta leer. Es lo más difícil de encontrar y es la clave de la prensa hiperlocal. El sitio de internet de esa prensa servirá, sobre todo, a los habitantes de esos barrios que ya no viven en ellos.

jueves, 9 de junio de 2011

Las noticias del barrio no están en la web

The Guardian anunció que cierra sus blogs locales de Leeds, Cardiff y Edimburgo.

Estaban muy buenos -dicen- pero son inviables. Si son inviables -digo- no estaban nada buenos.
Dicen que fue un experimento. Y yo digo que es un buen momento para pensar en el papel.

Los medios gráficos son ideales para la prensa híperlocal: circulación y coberturas acotadas por la geografía; fácil de cubrir y fácil de distribuir. El desafío es vivir de la publicidad pequeña, más barata y más directa, para clientes más próximos: la que nunca aparecerá en los grandes diarios porque significaría tirar la plata a la basura. Esos negocios/tiendas que no tienen dónde publicar sus anuncios.

Hoy creo que el periodismo local gratuito es una de las condiciones elementales de la prensa gráfica del futuro: nadie buscará en el periódico las noticias internacionales ni en internet las de su cuadra.

Pero estoy dispuesto a cambiar de opinión si alguien me da argumentos suficientes...

Confieso que encontré la noticia gracias a 233 Grados.

Cuando salvar el pellejo es perderlo

Lea la columna de Luis Majul en La Nación de hoy. Es una descripción bastante cabal de lo que pasa ahora entre el periodismo y el poder en la Argentina.

Lea también las palabras de Gustavo Noboa al lanzar ayer el sitio La República en el Ecuador. Es una respuesta anticipada a las preocupaciones de Majul. Para los autoritarios el problema es el periodismo, pero porque van contra el pueblo:
Se equivoca quien piensa que los problemas de la prensa afectan solo a los periodistas o a un grupo de ellos, y que mirar hacia otro lado, fingir que nada ocurre, es una manera adecuada de salvar el propio pellejo. Preservar la libertad de expresión es solo el comienzo de la defensa del resto de libertades, sea la de empresa o de la propia libertad personal.

martes, 7 de junio de 2011

¿Qué hacen cuando no hacen periodismo?


Insiste DPA con sus paquetes especiales, ahora sobre la Copa América. Se pagana aparte. Por eso la pregunta: ¿el servicio diario es verdurita, perejil, yapa...?

lunes, 6 de junio de 2011

La verdad, lo importante y el periodismo

Copio, tal como salió, la columna en El Universo de Guayaquil del viernes pasado (el sábado la publicó El Territorio de Posadas). Está inspirada en este post y en este otro:
“Periodista es el que cuenta la verdad y no el que cuenta lo que fue importante ayer” le explicó Gay Talese a Juan Carlos Rivero en una entrevista que le hizo para la Cadena Ser, de España.

Gay Talese es un grande y además un caballero. Un veterano de la profesión más apasionante del mundo, que a sus 79 años anda siempre impecable, con ternos de verdad porque tienen tres piezas, tiradores, pañuelo en el bolsillo y sombrero de ala ancha. Entre Talese y Tom Wolfe juegan a ver quién es más elegante y quién escribe las mejores historias.

Los periodistas estamos acostumbrados a aprender más en las redacciones que en la universidad y a admirar más a nuestros mayores que a nuestros profesores. Quizá por eso aguzamos el oído cuando hablan estos maestros absolutos de la profesión: tipos capaces de enfrentarse con el mismísimo demonio y que además escriben como los dioses. Y no se callan nada, ni Gay Talese ni otros de su talla, como Jon Lee Anderson, Gabriel García Márquez, Tom Wolfe, Manuel Rivas, Eduardo Galeano, Ryszard Kapuścińsk y Oriana Falacci. Todos ellos escriben o escribieron las historias que se publican en la página 30 del periódico y no en la portada. Son las que perduran y podemos leerlas ahora como hace 50 años y emocionarnos con ellas. Son las historias del amor, de la envidia, de la angurria o de la corrupción. Las historias eternas de las pasiones humanas que superan cualquier ficción. Historias mágicas de la América mestiza o aventuras en Etiopía, en Cuba, en Bagdad o en Irán.

Kapuścińsk decía algo parecido a la frase de Talese con la que encabezo esta columna: las buenas historias se encuentran cuando los periodistas abandonan la escena. Es entonces cuando los lugares y las personas vuelven a la vida cotidiana, al estado normal. Es que los periodistas de la portada van en la carroza del poder, viendo los globos de colores y las serpentinas a su paso por Disneylandia. Es lo que algunos sociólogos llaman la construcción social de la realidad y que quiere decir que no importa tanto la realidad como lo que decimos de ella. A los políticos les interesa más el relato que la realidad, desde que se dieron cuenta de que por mucho que hagan, si nadie lo sabe, nadie los apoyará. Y al contrario: si el relato es bueno, aunque sea una mentira como un castillo, por más que no hagan nada o se corrompan asquerosamente, la gente los votará. En esa dialéctica perniciosa nos movemos y convivimos los periodistas y el poder (todo el poder, no solo el político). Como decía Allen Neuhart: hemos tomado demasiadas copas con el poder...

Esta es la explicación del periodismo del poder: un oxímoron, una contradicción en sí misma. Porque el poder todavía cree que puede cambiar la realidad cambiando el relato. Más todavía: cree que el pueblo es tonto y que lo puede manipular. Por eso la prensa del poder es una de las señales más terribles de sus pésimas intenciones. Y quizá por eso y porque el pueblo de tonto no tiene un pelo, nadie le cree a la prensa del poder. Y por eso es un pésimo negocio... Bueno, es un pésimo negocio para el poder, pero pingüe para los que proveen prensa al poder: unos vivos y unos mercenarios capaces de escribir a favor o en contra de quien le diga el que le paga.

Decía Juan Domingo Perón que ganaba las elecciones cuando tenía toda la prensa en su contra y perdía el poder cuando la tenía a su favor. Y aclaro que a su favor quería decir que solo quedaba en pie la que había incautado.

No se me enojen los periodistas que hacen las portadas de los diarios, pero ahí están las noticias y no las historias. Y las noticias son importantes, pero también son efímeras y, como dice Talese, no “reflejan la vida normal, la vida real de su tiempo. Lo importante es escribir historias reales sobre la gente normal. No los titulares”. Los otros, los periodistas de la página 30, son los que conocen el drama real y también las verdaderas intenciones de las personas. Ellos están más centrados en buscar la verdad que en resaltar lo importante. Son los que no conocemos, los que ni siquiera firman sus notas ni muestran la cara con una sonrisa al comenzar su relato.

Este es un homenaje a todos los periodistas anónimos de El Universo y de todos los diarios del mundo. Los que buscan la verdad sin cansarse y sin tregua. Los que la consiguen con trabajo arduo en la maraña interminable de mentiras del poder.

domingo, 5 de junio de 2011

Una portada de enhorabuena (y es de Marca)


Una portada/tapa excelente. Como las de antes del antes, las de Luis. A ver si tenemos suerte y siguen así para el resto de la temporada. Lo de Gillette, encantados, además.

El Papa habla de internet y redes sociales

B16 aprovecha que hoy la iglesia católica celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales para decir algunas cosas que merecen atención. Al menos la mía. No por su novedad –no la hay– sino por los retos personales que plantea, la sencillez con que va al grano sin enrollarse y porque hay aún academicos y profesionales que aún no se enteran –oficialmente se dice no lo pillan– y B16 tiene 83 años y parecería lo contrario. Por ejemplo:
[…] así como la revolución industrial produjo un cambio profundo en la sociedad, por las novedades introducidas en el ciclo productivo y en la vida de los trabajadores, la amplia transformación en el campo de las comunicaciones dirige las grandes mutaciones culturales y sociales de hoy. 
¿Quién es mi “prójimo” en este nuevo mundo? ¿Existe el peligro de estar menos presentes con quien encontramos en nuestra vida cotidiana ordinaria? ¿Tenemos el peligro de caer en la dispersión, dado que nuestra atención está fragmentada y absorta en un mundo “diferente” al que vivimos? 
[…] las redes sociales muestran que uno está siempre implicado en aquello que comunica. Cuando se intercambian informaciones, las personas se comparten a sí mismas, su visión del mundo, sus esperanzas, sus ideales. 
[…] deseo invitar a los cristianos a unirse con confianza y creatividad responsable a la red de relaciones que la era digital ha hecho posible, no simplemente para satisfacer el deseo de estar presentes, sino porque esta red es parte integrante de la vida humana.
¿Será que B16 cree en las twitterrevoluciones?

Ya puestos, me informé sobre la dichosa Jornada de las Comunicaciones Sociales. No se celebra hoy para competir con el Día Mundial del Medio Ambiente (que es también hoy) sino porque siempre coincide con el día de la Ascensión de Jesucristo a los cielos (aquí en versión de Tintoretto). La Ascensión es una fiesta móvil y, mira, coincidió con la cosa del Medio Ambiente. ¿Por qué la Ascensión? Porque es el momento en que Jesucristo dice a sus apóstoles lo de "Id y predicad…", etc. y así es un poco como la iglesia católica entiende las "comunicaciones sociales".

Un diario con causas

Un aviso ocupa hoy más de la mitad de la portada/tapa de The Hindu, advierte El Gran Carlos. Un aviso del propio diario en el que recomienda unos propósitos que cada uno puede cumplir para ahorrar energía (por lo visto hoy es el día Mundial del Medio Ambiente). Alguno es un tópico falso, pero la idea es una simpatía y está bien ejecutada [Clic > Amplía]:


Quizá lo mejor sería hacer periodismo sobre ese asunto (o con cualquier otra causa) y no tanto un anuncio con consignas… Si el diario cree en lo que anuncia, el mejor modo de demostrarlo es tenerlo en la agenda y en la portada/tapa. En fin, una cosa no quita la otra y The Hindu hace muy santamente. Seguro que también le echan buen periodismo al medio ambiente.

Guía para saber qué aparato Apple debes usar según el momento


La publicó Fast Company. [Clic > Amplía]

viernes, 3 de junio de 2011

Infantilismo

El conseller (ministro) del Interior (o sea, de la Policía) de Catalunya insiste: los medios escamotean fotos de la carga policial del pasado día 27 contra los indignados que acampan en la Plaça Catalunya de Barcelona. La carga acabó con 121 heridos, entre ellos 37 agentes. Según El Periódico de Catalunya, el conseller sostiene "que solo se ofrecen fotos que resaltan la violencia policial y no se muestran agresiones a los agentes". El Periódico ha decidido, con la misma bravura que sirvió para la conquista del Polo Norte, publicar las 140 fotos que tomaron los seis fotógrafos que cubrieron el hecho para el medio:


Con un golpe de genio final y decisivo, retan: "Quizá el conseller pueda mostrar otras [fotos]".

¿…Y?

La reacción de El Periódico es… tan infantil. ¿Qué demuestra eso? Que tienen una excelente sección de fotografía, como ya sabía todo el mundo. Pero… publicando tooooodas las fotos ¿qué sacamos en claro acerca de la sustancia del asunto (si la carga policial fue desproporcionada, abusiva, imprudente o sin que mediara provocación; si los agentes ocultaron su identificación, etc.)? Claro: nada de nada. Pura pirotecnia.

Eso sí, queda claro que los directores de El Periódico la tienen más larga que el conseller. Pero sólo de momento. El conseller ha dicho que mostrará la semana que viene las imágenes que tomó el helicóptero policial, sus propios agentes, etc. Como el del chiste. ¿Querías fotos? Pues te vas a jartá.

Son todos muy machotes. Pero a uno le gusta más el periodismo. Ya sabe, explicar a la gente qué pasó y por qué pasó lo que pasó.

Gràcies AT* por la pista.

jueves, 2 de junio de 2011

Una buena idea

¿Cómo promocionar una revista aniversario con fotos enviadas por los lectores de los últimos 86 años en Misiones?

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Con un par

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El Universo de Guayaquil aparece hoy con este editorial firmado por Carlos, César y Nicolás Pérez en defensa de la memoria de su padre, don Carlos Pérez Perasso, cuya honradez ataca el presidente del Ecuador. Solo dos cosas son imprescindible para hacer periodismo: sangre en las venas y fuego el el corazón. Lo demás –hasta el talento– se puede suplir con estas dos condiciones.

Perdonen amigos de Clarín y de otros diarios que cuando son atacados aparecen con sus portadas en blanco. Esas son mariconadas, lo contrario del periodismo.

Libé también copia… mejor que el original

Estas dos portadas son de ayer:


Y esta es la de Libé de hoy:


Sí, me refiero a la idea del título. El resto… no hay quien pueda con Libé. 

miércoles, 1 de junio de 2011

Los pepinos españoles y el periodismo intoxicado

A ver si lo entiendo bien. La Cornelia Prüfer-Storcks que sitúa a los pepinos españoles en el origen de las 14 muertes atribuidas a una cepa de la bacteria E. coli merece el mismo crédito que la Cornelia Prüfer-Storcks que dice, seis días después, que la causa de las muertes no son los pepinos y mucho menos los españoles.

Afortunada es la senadora de sanidad de Hamburgo, que tiene tantísimo prestigio entre el periodismo pese a decir, en un asunto de vida o muerte, una cosa y su contraria con una semana de diferencia.
La suerte de ella, sin embargo, pudo ser la ruina para los productores españoles. Y también un clavo más en el ataúd de un cierto periodismo, ese que se pretende profesional porque sigue acrítica y mecánicamente unas reglas que en el fondo conducen a esto: noticia no es lo que pasa, sino lo que alguien dice que pasa (o no). Vea lo que ocurre en 24 horas:




Cuando Cornelia Prüfer-Storcks habló el pasado jueves ¿quién la cuestionó o cuestionó su información? ¿Quién le preguntó de dónde sale eso, si es definitivo, si hay precedentes? Nadie. (¡Aguafiestas! ¿Para Qué? ¡Tenemos Titular! ¡Lo Ha Dicho Ella!). Cuando se "hunde la exportación de la huerta española" y se recupera en menos de 24 horas… ¿ante qué tipo de fenómeno estamos? ¿Encuentros en la Sexta Fase? Veamos. En realidad ¿quién fue el responsable de "hundir la exportación de la huerta española"? ¿No será el que dio por cierta la pamema de los pepinos de Doña Cornelia? (¡Lo Ha Dicho Ella!). Esos titulares y esa actitud se parecen más a los del Bild que a los de la Allgemeine Zeitung de Frankfurt.

Hemos tenido que esperar seis días seis para leer la excelente pieza La bacteria de las hamburguesas, que en 570 palabras, algo más de un folio/carilla, informa de la imposibilidad de que los pepinos españoles causaran las muertes, desnuda la precipitación mentirosa de Doña Cornelia y evita pérdidas de entre 175 y 200 millones de euros semanales a la agricultura española. No insulta a la senadora, no la ridiculiza, no se envuelve en la bandera ni hace patriotismo tortillero ni aprovecha para cocear al Gobierno. Informa. En 570 palabras. Punto. ¿Eran necesarios seis días para llegar hasta aquí?

Claro que me he acordado de Doña Cornelia [tengo intereses en la exportación de fruta] pero sobre todo del periodismo [es lo único que me interesa].

No hay derecho.

También me ha venido a la cabeza una de las clases finales de Derecho de la Información. Era el último año de carrera. El magistral CS* se hizo venir bien una historieta con estrambote y moraleja a propósito de lo mal que se había informado de algún asunto que no consigo recordar y me da pereza averiguar. El trabajo periodístico, dijo, es muy parecido a la actividad forense. Un juez, prosiguió, no emite una sentencia donde da igual valor a los argumentos del fiscal y de la defensa o reconoce igualmente probados los hechos que uno y otra aportan a favor de su causa y/o su cliente. Un juez no abraza a la acusación y a la defensa y les susurra “es tu versión; te comprendo, colega”. Tampoco deja a la libre consideración del público el fallo sobre esos hechos contradictorios. No. El juez escucha a todos con cara de póker, se asegura de que los argumentos y testimonios sean pertinentes y hechos en condiciones y determina en su sentencia qué hechos son los correctos –o sea: están probados–, en qué tipo delictivo encajan, determina inequívocamente la culpabilidad o inocencia del acusado y fija una pena. Y hasta que no puede hacer todo eso no publica nada y solo abre la boca para asegurar el procedimiento.

Los periodistas no somos jueces –ni condenamos ni absolvemos, etcétera– pero debemos obrar con la misma actitud: verificar los hechos hasta probarlos, trabajar con imparcialidad, hacer público sólo lo que es correcto y cuando es seguro.

Quiá. Eso lleva mucho trabajo. Hemos sustituido la verificación de los hechos por la comprobación de que alguien más o menos aceptable ha dicho algo sobre ello. Si hoy la senadora Cornelia Prüfer-Storcks convoca una rueda de prensa para decir que las muertes se deben a un virus alienígena alojado en el testículo derecho de los elefantes del zoo de Hamburgo… ¡ya está! ¡Salvados! ¡Tenemos titular! (¡Lo Ha Dicho Ella!). Además, creemos la ficción de que no somos corresponsables de los desaguisados que ocasiona la publicación (porque… ¡Lo Ha Dicho Ella!)

Así que escuchamos a unos y a otros (“él ha dicho, aquel ha dicho, el otro ha dicho”), recogemos las circunstancias (“ayer”, “en esta ciudad”, “llovía”), y transcribimos todo eso más o menos ordenadamente y que la gente se las arregle como pueda. Ya está. Peor aún, muchas veces la falta de hechos correctos (comprobados y verificados) se sustituye con interpretación, de modo que se contrabandea la actualidad para que el público entienda lo que quiere uno, el jefe, el dueño, el amigo o el que mejor paga.

La consideración que merece un juez o un periodista corrupto o vendido es descriptible. De eso ya ni hablamos. Pero ¿qué pensaríamos de un juez que no emitiera fallo alguno porque atribuyera la misma calidad a todo lo expresado en la sala por acusación y defensa, se abstuviera de emitir un fallo y allá cada cual con su opinión? Imagíneselo: “a esa hora el acusado estaba en su casa según tal y también jugando al dominó en el bar según cual”. ¿No pensaríamos que es un vago o un loco? Y es seguro que no permanecería en la magistratura.

Sin embargo, los periodistas llamamos a eso “objetividad”. Ya. Uno no es necio –no tanto– y se da cuenta de que la objetividad es una curva asintótica. Nunca se llega, pero siempre hay que intentarlo. A veces es difícil llegar el primer día y ahí se debe reconocer que la condición continua del periodismo es una ayuda y no una dificultad. Todo eso lo dejó dicho el maestro Desantes.

Seamos, pues, serios: el sistema ¡Lo Ha Dicho Ella! es uno de los peores modos de llegar a la objetividad que existen. Es una falta de juicio colosal. Uno prefiere el método La Bacteria De Las Hamburguesas que consiste, básicamente, en trabajar con sentido común y profesional.

Alguno pensará que este comportamiento de los medios es muy excepcional. Que es raro que la velocidad y la sensación atropellen a la corrección, a la prueba. No crea. Fíjese en este titular, de esta misma semana:


Claro que lo ha sido. Pero… ¡Lo Ha Dicho Él! ¿Es ese señor la mejor y única fuente acerca de su nombramiento como candidato de un partido a la presidencia del Gobierno? ¿Qué quieren que diga? ¿Que se come crudos con patatas a los rivales?

Lo mismo ocurre con toda la camama del #15M, #spanishrevolution, #acampadasol, #acampadabcn y etcétera.

Otro caso interesantísimo es el de los "comités de la muerte", expresión con que Sarah Palin resumió en su Facebook la reforma sanitaria promovida por Barack Obama. La ex gobernadora aludía a que unos comités del Gobierno decidirían quién recibía o no tratamiento con cargo a la seguridad social. Era mentira, claro, y se comprobó en un pispás, pero un montón de norteamericanos aún cree que los "comités de la muerte" existen gracias al mecanismo del ¡Lo Ha Dicho Ella!

En fin. Sé que soy un poco injusto. Quizá un poco menos que la gente, que se da perfecta cuenta de todo esto. La gente no es burra –no más que los periodistas– y está dejando de consumir este sucedáneo de periodismo. Lo malo es que muchos periodistas y empresarios de la información no se quieren enterar. Nos estamos matando con nuestro propio veneno.

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Aquí, aquí y aquí les dejo unas frases inmortales que vienen al caso.