Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Chávez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Chávez. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de agosto de 2012

Una mala idea de CFK


El lunes pasado Cristina Fernández de Kirchner mostró unas reproducciones de tapas de Clarín pegadas en foam board, tal como los diseñadores suelen presentar sus monos a los clientes, muy bonitos y en un tamaño adecuado como nunca se verán en la realidad. Lo hizo para criticar la edición de Clarín y su decisión de elegir uno u otro título, su lugar en la portada y la página en la que se desarrolla esa información (lo está señalando con el índice de su mano derecha). También contó que mandó al Ministro de Justicia a contrarrestar unas informaciones supuestamente intencionadas que daban cuenta de presos que salen de las cárceles a animar mítines del kirchnersimo. Aquí el video oficial del discurso en la Casa Rosada.

No creo que sea una buena idea mostrarse débil ante el diario que ella misma denuesta: está aceptando la fuerza informativa de Clarín, pero además prueba que el diario le marca la agenda y que va por delante. Y si Clarín va por delante, ella y sus ministros van por detrás cuando salen inquietos a desmentir lo que dice el diario y lo hacen para colmo con un discurso cargado de errores. Más todavía: cualquiera se da cuenta que los medios amigos del poder no le están alcanzando para contrarrestar los embates del diario que los ataca. 

Esta actitud es una tentación de los autoritarios en el poder que Cristina Fernández no debería imitar. Les encanta mostrar los diarios, que estudian con devoción (son los mejores lectores que tenemos): los marcan, rayan, rompen, tiran a la basura, pegan en foam boards o usan como espadas de papel. Allá ellos. Pero insisto en que preocuparse tanto por lo que dicen los diarios está probando que lo que les importa es el relato y no la realidad, que es la única verdad, como decía Juan Perón.


miércoles, 11 de julio de 2012

Una gran lectora de periódicos

Sí. Es El País de Madrid de hoy en manos de la presidenta argentina. Cristina Fernández de Kirchner mostró una vez más que es una gran lectora de periódicos y que lo hace en el desayuno, como corresponde. Parece que se llevó un susto con Luis de Guindos señalando desde la portada de El País, que se imprime también en Buenos Aires y se distribuye como opcional con La Nación. Aquí la nota en Perfil.

sábado, 30 de junio de 2012

Otra vez la Triple Alianza


Me gustan estas portadas. Pueden parecer un poco provincianas por el estilo del dibujante y el diseño —los dos un poco anticuados— de ABC Color de Asunción; el diario de mayor circulación del Paraguay. Son típicas de ese periódico y le dan resultado: un editorial que ocupa toda la tapa, a veces en un texto, otras con una ilustración. En este caso es de Caló (Carlos Rubén Sosa), que dibujó a Dilma Rousseff, José Mujica y Cristina Kirchner metiendo por la ventana del Mercosur a un gorila con la cara de Hugo Chávez, tal como sostiene el título principal y el editorial de hoy. Los que aplauden son Lugo y luguistas. Pero el editorial más fuerte está en la volanta (antetítulo).

La Triple Alianza fue un pacto entre Brasil, la Argentina y el Uruguay que los enfrentó en contra del Paraguay entre 1864 y 1870. Los llevó a una guerra sangrienta y desigual, que los paraguayos pelearon con una fiereza singular y sin rendirse hasta el final. La Guerra Grande le dicen en el Paraguay. Entre los aliados se la conoce como Guerra del Paraguay o Guerra de la Triple Alianza.

El veto del Paraguay era el único obstáculo para la entrada de Venezuela al Mercosur (Mercado Común del Sur). Entre ayer y anteayer en Mendoza (Argentina) los socios de esa alianza suspendieron al Paraguay con motivo del golpe institucional anti Lugo y admitieron a Venezuela. El Mercosur se fundó en Asunción del Paraguay en 1991.

El director y propietario del ABC Color es Aldo —Acero— Zucolillo. Les transcribo la carta que hoy le envía Madruga Duarte, antiguo director del Grupo Rede Brasil Sul:
Meu querido Amigo Acero

Hoje, ao ler manchetes em jornais, senti vergonha de ser brasileiro.

O Mercosul, do qual por apoio do Grupo onde eu trabalhava (RBS), fez muito pela implantação do mesmo, enlouqueceu.

E, claro,que a manutenção dos seus princípios – éticos e democráticos, já não são levados em consideração.

Sinto agora que tudo isso caiu por terra, com essa Venezuela – dirigida um demagogo, ladrão e louco.

E o que posso fazer?

Na prática, quase nada, a ser gritar pelas esquinas, falar com as pessoas que conheço e tentar elaborar o problema.

Mas o mesmo Deus brasileiro é, também, o Deus paraguaio.

Vamos confiar nele, já que nas pessoas está difícil manter as crenças.

Perdão, meu querido Amigo, de um brasileiro apenas, porem que tenta manter intacto os seu princípios.

Carinho

Madruga

lunes, 4 de junio de 2012

Respuesta al stalinismo del siglo XXI


En el programa Periodismo Para Todos de anoche (Canal 13, Grupo Clarín) Jorge Lanata leyó una carta a Cristina Fernández de Kirchner. Ya conoce el motivo: al cumplirse los 25 años de la fundación de Página/12 lo desaparecieron en un acto patético de stalinismo en pleno siglo XXI. Impresiona Jorge Lanata cuando habla desde bien adentro.

Como complemento le recomiendo leer la la entrevista de Pablo Sirvén que publicó ayer La Nación.

sábado, 2 de junio de 2012

El diario de Yrigoyen (perdón, de Cristina)


Lean estos párrafos del discurso de Cristina Fernández de Kirchner en el acto por los 25 años de Página/12:
Yo quiero agradecerles a los trabajadores de Página/12, de aquí lo veo a Rep también, que me persigue con Artepolis, me amenaza, casi me extorsiona desde la contratapa como quiere hacer Artepolis y todo lo demás; lo veo a Osvaldo, con sus columnas en las contratapas, también siempre incansable; Horacio Verbitsky ¿Dónde está Horacio? Va a llegar... ; José Pablo Feinmann, ¿dónde estás? También por ahí.

La verdad que no quiero olvidarme de nadie, no quiero olvidarme de Mario Wainfeld; no quiero olvidarme de Martín Granovsky, de Cibeira, de Victoria Ginzberg, de Raúl Kollmann, Luis Bruschtein, también ahí está, excelente el artículo sobre medios de comunicación, brutal, de la revista, ¿viste que lo leí? No me vengo sin los deberes pero ni loca, porque me matan encima, mañana me matan. Pero además, no lo hago como un deber, la verdad es que ayudan, porque te interpelan muchas veces y al interpelarte te ayudan a ver y a descubrir cosas que vos por ahí no viste en la vorágine de gobernar, el ser Presidenta... Ustedes no saben lo que es ser Presidenta de este país, yo no quiero contarles; no sé, para algunos era más fácil, andaban más divertidos, pero para nosotros la verdad que nunca fue ni fácil ni divertido, sí fue comprometido, que es otra cosa. Pero la vorágine...

Vos sabés las veces que yo por ahí descubro algo porque lo leo y entonces... a ver qué pasa, llamo, y no solamente por ahí con el diario Página/12, con otras cosas también. Porque hay otros que ya ni los registro porque ya sé que... Pero la gran mayoría, inclusive diarios que le hablan al mundo y al mercado únicamente, también los leo porque es interesante ver todas las visiones e interpelarse uno mismo acerca de lo que está haciendo todos los días.
Sorprende la familiaridad de la presidenta argentina con el diario y con sus firmas, tanto que pareciera una colega más, o el discurso agradecido del director del diario a sus colaboradores. Lo paradójico es que Página/12 vende tan pocos ejemplares que ni siquiera figura en el IVC (Instituto Verificador de Circulaciones). Es que a Página/12 no le interesa la circulación sino guionar a la presidenta argentina y a su entorno. Le basta con llegar a las mesas donde desayuna el poder político solo para equilibrarlas y prefiere imprimir pocos ejemplares a cambio de una buena pauta publicitaria del gobierno: ya se sabe, el papel y la tinta están caros y así el negocio es fantástico.

El peligro es que Página/12 se convierta en una suerte de diario de Yrigoyen, el ejemplar especial que dicen le imprimían a presidente Hipólito Yrigoyen al final de los años 1920 para mantenerlo lejos de la realidad que se estaba cocinando en su entorno más cercano.

jueves, 31 de mayo de 2012

Stalinismo en el siglo XXI


Página/12 salió a la calle por primera vez el 26 de mayo de 1987 (^). Era el diario de Jorge Lanata y punto, aunque trabajaban con él figuras notables del periodismo progresista. Un diario de la transición tardía argentina. Junto con Tiempo Argentino de Raúl H. Burzaco, cubrieron importantes nichos en el periodismo, uno en el ala izquierda y otro en la derecha, ambas relativamente moderadas. Luego se perdieron en la maraña inexpugnable del poder y el periodismo y hoy apenas son vagos instrumentos usados por los proveedores de prensa del poder político (ya son cuatro las P).

El sábado 26, al cumplirse los 25 años del primer número, Página/12 sacó a la calle dos suplementos: este de 40 páginas (pdf) con la historia del periódico y este otro de 80 (pdf) con los principales hechos cubiertos por el diario. Bueno, perdón, son de una obsecuencia kirchnerista que da vergüenza ajena.

Ayer lo celebraron en la antigua ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada) erigida hace unos años en un Espacio para la Memoria, que sirva para describir la necesidad de recordar la oscura época del terrorismo de Estado en la Argentina. Si hay una bandera en Página/12 desde su fundación es la de los derechos humanos, pero sobre todo la lucha de las madres que buscan datos sobre sus hijos desaparecidos en aquellos años o las abuelas que siguen detrás de sus nietos desaparecidos con sus padres o nacidos en cautiverio.

Asistió al acto Cristina Fernández de Kirchner y fue su principal oradora (aquí el discurso completo) del que quiero rescatar este párrafo de antología:
Y yo digo que –recién describiendo qué representa Página/12– lo definiría como una contraseña. Vos veías a alguien con Página/12 y más o menos sabías de qué se trataba. Hay otros diarios... bueno, el que ves leyendo La Nación sabés de qué se trata. Pero hay algunos otros que por ahí te despistan un poco, viste. Mañana editorial de La Nación, a todo color... Pero lo cierto es que para decirte algo, en el departamento, cuando Máximo estaba estudiando en Buenos Aires y vivíamos allí en Juncal, en pleno corazón de Recoleta, entre Uruguay y Paraná, octavo piso era el nuestro, eran nueve o diez pisos, el diariero te dejaba los diarios en cada piso, y entonces vos veías todo La Nación, La Nación, La Nación... y llegabas al octavo y ahí estaba Página/12 y también comprábamos Clarín, debo decir la verdad, la verdad hay que decirla. Pero los otros ni Clarín, era todo La Nación. Por eso lo digo, era una contraseña de identidad, que no significa, ojo, pensar como vos decías exactamente igual, eran discusiones, debates. Al contrario, la contraseña de la gente que nos gusta debatir, que nos gusta argumentar, es como un ADN que llevamos adentro.

Ni en los suplementos, ni ninguno de los autores, ni la Presidenta de la Nación mencionaron a Jorge Lanata, el inventor, inspirador, fundador, propietario, primer director y quien hizo grande a Página/12 (que ahora es chiquito). Curioso que la misma presidenta, al nombrar y reconocer a gente del diario con mucha familiaridad, se escudó en el lenguaje del jugador de fútbol: "la verdad que no quiero olvidarme de nadie..."

Fue este método soviético (algo dije ayer) lo que enojó a Martín Caparrós, con toda la razón del mundo. Léalo en su blog Pamplinas de El País de Madrid. Está todo dicho.

Lanata ya ha prometido ocuparse del tema en su programa del domingo. Debe estar revolcándose de risa con las cosas que se le ocurren. No me lo pierdo por nada del mundo. El poder político, empeñado en cambiar el relato de la realidad, le está dando toda la razón. Hoy día Lanata –periodista antes que nada– es el principal contradictor de ese relato y resulta que le sirven los argumentos en bandeja de plata. Por lo pronto, tal como lo ha dicho, es el primer desaparecido de Página/12.

Stalin lo hacía mejor, en Paper Papers, 1/2/2011

lunes, 16 de abril de 2012

Había que leer Página 12...


El viernes 13 Francisco Peregil publicó en su blog de El País esta columna. El jueves 12 había sido el día fatídico de las versiones sobre la estatización de YPF, esa misma tarde, en una cadena nacional que había convocado la presidenta. No pasó nada: Cristina Fernández de Kirchner habló de los chocolates Milka. Toreo fino con oooooooole incluido, dice Peregil y dice bien. Pero también dice que...
...la presidenta nunca ha hablado de nacionalizar nada. Esto es toreo fino para entendidos. El jueves parecía que Fernández iba a anunciar la intervención del Estado en la empresa. Estaba todo el mundo en vilo. El diario Página 12, sin embargo, ya había advertido de que ése no sería el día D. Y, mientras no se demuestre lo contrario, Página 12 sigue siendo, con muchísima diferencia sobre cualquier otro medio, la fuente más fiable para informarse sobre los proyectos del Gobierno.
Arriba, la portada de Página 12 del viernes 13 y abajo la del sábado 14. Estaba todo dicho.


NOTA: ¿Estash nerviosho, Repshol? alude al modo de hablar shesheosho de Néstor Kirchner y parafrasea lo que le decía a Clarín: ¿Estás nervioso Clarín?

jueves, 12 de abril de 2012

Una nueva y modernísima forma de golpe de estado

El título de este post está en el minuto 5,59. Para Aníbal Fernández los medios independientes en la Argentina están produciendo una nueva y modernísima forma de golpe de estado y el comandante es Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín.



Con su cinismo habitual y con razonamientos adolescentes, Aníbal Fernández está instalando una idea que puede traer consecuencias gravísimas para la libertad de expresión. El programa se emitió anoche en C5N, un canal complaciente con el gobierno argentino. Fernández ahora es Senador Nacional por la provincia de Buenos Aires. Antes fue Ministro Jefe de Gabinete y antes Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, antes Ministro del Interior de Néstor y Cristina Kirchner.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Censura en C5N a Marcelo Longobardi


Es el video del caso de censura en C5N de ayer a la noche. Verán que al final levantan del aire el programa sin aviso y por las bravas. En el piso/plató estaba Alberto Padilla, ex CNN, esperando para entrar en el bloque siguiente. Padilla vió y oyó lo que pasaba y lo subió a Twitter casi en directo (Jorge Icaza es Jorge Asís):


Aquí abajo dejo la grabación de uno de tantos programas de radio en los que intervino esta mañana:

Estas cosas se pueden hacer sin consecuencias solo en un régimen tiránico. En un país libre lo único que se consigue es que TODO EL MUNDO se entere de lo que se quería ocultar. Por eso el hecho muestra algo quizá más grave que el apriete de los autoritarios a un medio: la estupidez de unos y otros.

Jorge Asís, periodista, escritor, ex embajador y ex funcionario del gobierno de Carlos Menem, había estado en el primer bloque del programa y parece que la información que aportó sobre el caso de Amado Boudou y la imprenta Ciccone fueron los que provocaron la ira del poder político más que las declaraciones de Alberto Fernández.

Alberto Fernández fue el Jefe de Gabinete de Ministros de Néstor Kirchner y siguió en el cargo con su mujer y sucesora, Cristina Fernández de Kirchner, hasta que en julio de 2008 le tocó ser la cabeza de turco que rodó trás la llamada crisis del campo. Sostiene –y se nota en la entrevista– que Cristina traicionó la memoria de su marido y que es la culpable de los graves desajutes de las finanzas públicas causantes del malestar social que mina su imagen positiva. C5N es un canal de noticias, propiedad de un grupo inversor que lidera Daniel Hadad. También forman parte del grupo la AM de mayor audiencia de la Argentina (Radio 10), otras emisoras de FM segmentadas y el sitio Infobae.

Hoy a las 9 de la mañana, al terminar el programa que dirige Marcelo Longobardi en Radio 10, mientras realizaba el pase habitual con el programa siguiente de Oscar González Oro, conectaron a Daniel Hadad y luego se unió Alberto Fernández. Allí Hadad mostró una habilidad insólita para sortear el episodio y dio explicaciones imposibles, luego de hacerse cargo de la culpa alegando exceso de formalismo en el cumplimiento de unas reglas que todo el mundo sabe que nadie respeta y menos cuando está en lo mejor: no desmintió a Alberto Padilla. Nunca ningún programa de sus medios respeta los horarios, mucho menos el de Longobardi. Ese espacio se repite dos veces en la madrugada y esta vez no volvió a emitirse. Nadie pide perdón por cumplir las normas (es al revés). Hasta las 9 de la mañana Alberto Fernández –político al fin– aprovechó la oportunidad para chupar aire en cuanta radio lo quiso entrevistar y habló pestes del episodio, que también entendió como una censura adelante de todo el mundo... Daniel Hadad fue hoy el hazmerreír de todo el periodismo argentino (hasta del gobiernista, que nunca lo pudo ni ver). Ya lo fue otras veces y salió airoso. Ya lo dice Jorge Lanata: es de teflón.

Como ocurre siempre en estos casos, puede encontrar todas las grabaciones en el Blog de Contenidos de Juan Pablo Mansilla.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Por qué Rafael Correa perdonó a El Universo


He seguido muy de cerca –aunque no tanto como me hubiera gustado– los últimos episodios de la arremetida del presidente del Ecuador, Rafael Correa, contra los medios independientes y los periodistas de ese país. Dada la amistad que me une a los propietarios de la C.A. El Universo he preferido no escribir nada hasta ahora. Lo hago a vuelapluma y en este texto, que seguiré editando en los próximos días. Sin ponernos de acuerdo lo ha hecho TP, con la perspectiva y la distancia que merece el tema.

Hoy no tengo ninguna duda sobre la naturaleza del perdón –la remisión– del presidente del Ecuador a Emilio Palacio, exeditorialista de El Universo y autor de la columna que enfureció a Correa, y a sus propietarios a quienes persiguió por coadyuvar a la comisión del delito de desacato (o injurias, como quieran llamarlo). Los cuatro fueron condenados a tres años de prisión más una indemnización de 30 millones de dólares. También y solidariamente persiguió a la Compañía Anónima El Universo, a la que condenó a pagar una indemnización de diez millones de dólares. En total 40 millones, que iban a parar al bolsillo del ciudadano Rafael Correa (lo que hiciera después Correa con ese dinero es un acto de disposición de sus propios bienes y además no pagaría impuestos por esa cifra).

Correa desistió de su acción cuando ya estaba firme la sentencia, tal como salió del juez que falló en primera instancia y que redujo la indemnización de 80 a 40 millones. Esa sentencia se redactó en la computadora/el ordenador de Gutemberg Vera, abogado, junto con su hijo Alembert, de Rafael Correa. El mismo Gutemberg ofreció dinero –está grabada la conversación– a la jueza encargada de presentarla, Mónica Encalada, que debió exilarse a Colombia luego de confesar el intento de coima por parte de Vera.

La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), que tiene jurisdicción en todos los países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA), decretó medidas cautelares en favor de Emilio Palacio y de Carlos, César y Nicolás Pérez el 21 de febrero, seis días después de quedar firme la sentencia en la noche del miércoles 15 de febrero. Esa misma noche, Carlos Pérez Barriga, director del diario, se había asilado en la embajada de Panamá en Quito donde todavía está. Los otros dos hermanos estaban ya en los Estados Unidos, preparando la apelación ante la CIDH para provocar las medidas cautelares urgentes que permitiera continuar el trabajo del diario y mantenerlos a ellos con libertad de movimientos. El gobierno dijo que esa medida era imposible de aplicar por improcedente.

Sabedor de que la CIDH protegería la libertad de expresión en el Ecuador, Rafael Correa promueve hace tiempo una reforma en la OEA que separe a los Estados Unidos de esta organización continental y reduzca el poder de la relatoría para los derechos humanos de la OEA. Es apoyado en esa pretensión por Hugo Chávez y Daniel Ortega.

Pero la presión externa fue generalizada. Correa está casi solo contra El Universo y sus propietarios y contra el resto de los periodistas del Ecuador (también perdonó el lunes a Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, condenados por escribir el libro El Gran Hermano sobre los negocios de Fabricio Correa con el estado). En enero recibió la visita de Mahmud Ahmadineyad, presidente de Irán, y no ha parado de alabar al régimen de Gadafi –hasta que cayó, claro.

Nadie, ni la propia tropa de Rafael Correa, cree en la justicia de los procesos que se siguieron contra El Universo, Emilio Palacio, los hermanos Pérez, Calderón y Zurita. Todos conocen la Justicia del Ecuador y su facilidad para amoldarse a los deseos de los poderosos. Saben que las sentencias se amañan con dinero (esto no ocurre solo en el Ecuador, pero resulta que ahora estoy hablando del Ecuador).

Durante todo el proceso, los hermanos Pérez han aguantado sin chistar y han contestado con periodismo los embates del poder político y las insultaderas del presidente Correa. Esos insultos son suficientes para querellarlo por cien millones de dólares si se tiene en cuenta que los 40 millones se concedieron a Correa como simple ciudadano. No hubo ni hay ninguna moneda de cambio por el perdón del presidente. En la portada de su edición de ayer, El Universo explica que seguirá como todos los días. Me consta que sus dueños estaban dispuestos a perder la empresa si era necesario. La libertad no es negociable en nuestra América y se gana poniendo en riesgo la misma vida.


Correa hubiera querido que los hermanos Pérez claudicaran. Los puso ante la disyuntiva de aparecer como culpables al irse del país para proteger la misma libertad que necesitaban para seguir luchando o caer presos a pesar de su inocencia, con todo lo que eso significa en las cárceles de nuestra América. Pero quedó finalmente desarmado por la valentía de los Pérez, la que solo tienen los inocentes de verdad. Correa perdió la batalla –desigual como pocas– contra la sangre y el fuego de los periodistas. 

Hoy Correa sabe que se equivocó y que el costo de cerrar el asunto lo ha puesto en una situación de debilidad que nunca quiso demostrar. Necesita recuperar poder y no lo hará persiguiendo a la prensa como hasta ahora. No mientras el costo político sea tan alto y no consiga deshacerse de la CIDH. Además, aunque los jueces hayan archivado la causa, los periodistas perseguidos tienen todo el derecho a seguir el proceso que ya iniciaron ante la CIDH y resarcirse por el daño fenomenal que el presidente Correa les ha causado.

lunes, 26 de diciembre de 2011

No estamos en Escandinavia

Esta es la respuesta que más me interesó en la larga entrevista de Jorge Fontevecchia a Horacio Verbitsky publicada por Perfil del sábado:
—¿Cómo interpretás el actual sistema de alianzas mediáticas del Gobierno, tan distinto al de la presidencia de Néstor Kirchner, que contaba a Clarín como su principal aliado?
—Cuando el gobierno de Kirchner firmó la prórroga de diez años de todas las licencias de radiodifusión, tanto radio como televisión, también lo cuestioné. Me pareció incorrecto porque tendía a cristalizar un panorama preexistente que no era el mejor. Cuando le concedió la licencia de C5N a Daniel Hadad, le dije a Kirchner que me parecía que era peor que Clarín. Y él me dijo: “Pero no tiene fuerza. Y yo necesito tener una vía alternativa para difundir las cosas que nosotros hacemos, porque si no, nos hacen un bloqueo informativo y hagamos lo que hagamos no se entera nadie”. Es una explicación. Todavía es verdadero que el conjunto mediático Clarín/La Nación funciona en tándem y es el demonio, y que el Gobierno no tiene un aparato de difusión equivalente. Si bien esa diferencia se ha achicado, primero porque Clarín y La Nación han perdido alcance y repercusión debido a su política de politización de la información. Yo podría decir hoy respecto de Manzano lo mismo que dije entonces respecto de Hadad. Si en algún momento a Cristina Fernández le interesara conocer mi opinión sobre el tema, yo le diría: “Manzano es peor que Clarín”. Y ella podría contestarme igual que Kirchner: “Pero es más débil”. Y yo no sé si tendría argumentos para refutar eso. Porque es real que Manzano es peor, pero es verdad que Manzano es más débil. Y que la posibilidad de tener una vía alternativa de difusión frente a un complejo mediático que censura, tergiversa, distorsiona, bloquea... Ningún gobierno puede despreciar eso. Estamos en la Argentina. No estamos en Escandinavia.

jueves, 18 de agosto de 2011

¿Qué hará Clarín ahora?

El domingo pasado, día 14 de agosto, se realizaron por primera vez en la historia elecciones primarias en la República Argentina. Ese día los candidatos ya inscriptos de todos los partidos y a los más diversos cargos según la jurisdicción, debían medirse en una elección abierta, simultánea y obligatoria en todo el país. Como suele ocurrir en la Argentina, en el caso de los candidatos a presidente y en inmensa mayoría de los cargos, no había candidatos de un mismo partido sino que había que elegir entre quienes disputarán las elecciones de verdad el próximo 23 de octubre. En muchas jurisdicciones se adelantaron las elecciones provinciales o municipales, por lo que solo había que votar por los cargos nacionales: presidente y vice y senadores y diputados si tocaba. Más que una elección primaria fue una encuesta oficial o un ensayo general. Para los que no entienden a la Argentina, esta foto es la explicación más cabal del nuestro sistema político [clic->amplía para leer el cartel]:


El resultado sorprendió a todos. Cristina Fernández de Kirchner, la actual presidente, pasó el 50% de los votos emitidos válidos. Ricardo Alfonsín (UCR/centro derecha) y Eduardo Duhalde (peronismo más ortodoxo) apenas llegaron al 12% con una diferencia de 1.500 votos entre uno y otro. El cuarto candidato fue Hermes Binner, el socialista gobernador de Santa Fe, que pasó por poco el 10%. Quinto quedó el gobernador de San Luis, Alberto Rodriguez Saa (parecido a Duhalde), con algo más que el 8%. Sexta Elisa Carrió (centro derecha con vergüenza), con más del 3% y séptimo Jorge Altamira (trotskismo) con el 2,48%. Debajo de ellos no quedan candidatos porque la ley electoral establece que perderá su candidatura quien no llegue al 1,5% del padrón en las primarias (unos 400.000 votos). Resultados todavía provisionales en el sitio oficial.

Pregunta un comentarista anónimo sobre mi visión en cuanto al futuro de Clarín, ya que todo hace suponer que esos resultados se repetirán en las elecciones de verdad, el 23 de octubre, para instalar en su segundo período a Cristina Kirchner con gran poder y segura mayoría en el Congreso Nacional.

Contesto que hay tres grandes perdedores en esta elección, el primero es Clarín. Luego vienen Alfonsín y Duhalde. Los tres grandes ganadores son CFK, Macri/Durán-Barba (derecha) y Binner. Pequeña perdedora es Elisa Carrió y pequeño ganador es Jorge Altamira (que en realidad se llama José Saúl Vermus). Mauricio Macri es el alcalde de Buenos Aires en claro ascenso, que decidió no presentarse, a tiempo y a pesar de las críticas, gracias a los consejos de su asesor Jaime Durán Barba.

Clarín y sus estrategas apuntaron sus cañones a los flancos de la candidata y nos convencieron (a nosotros y a los candidatos) de que la diferencia entre los segundos y ella sería suficiente para sumar sus resultados y ganarle en la segunda vuelta. Pero ningún escándalo cercano al gobierno le restó un solo voto a la presidente. Quienes todavía piensan que los periódicos influyen en las elecciones atrasan 200 años. Pero el hombre, ya se sabe, tropieza en la misma piedra desde William Randolph Hearst, y eso vale tanto a los que quieren defender ideales opuestos al gobierno como al mismo poder político, que es seducido (o corrompido) por los proveedores de prensa del poder para hacer su propio negocio.

No sé qué hará ahora Clarín, pero por lo pronto creo que debería cambiar la táctica y equilibrar su línea editorial. Clarín oyó la voz del pueblo cuando el conflicto de los Kirchner con los productores rurales: pensaron que si seguían aliados al gobierno se les terminaba el negocio y eligieron abandonarlo con todas las consecuencias que eso implicara. A raíz de ese conflicto Kirchner, todavía vivo, perdió las elecciones de medio mandato de su mujer. Rabioso, aceleró la sanción de la Ley de Medios en un Congreso ilegitimado pero todavía vigente y legal. Lo hizo entre esa elección del 28 de junio y el cambio de la mayoría que se produciría al asumir los legisladores elegidos el 10 de diciembre de 2009. Desde entonces Clarín ganaba tiempo intentando dilaciones por vía judicial a la aplicación de la ley, con la casi seguridad de que el próximo presidente y las nuevas mayorías cambiarían el futuro. Pero eso es lo que ahora parece seguro que no va a ocurrir.

Clarín deberá resignar parte de sus negocios y adaptarse a lo que terminará estableciendo Ley de Medios (supongo que quedará en las condiciones de este fallo de la Cámara Federal de Salta). No le queda otra que perder lo menos posible porque ya no está en situación de pactar nada con el gobierno. Así es la política y ese es el destino que quienes juegan con el poder: a veces se gana y a veces se pierde.

Pregunta también el comentarista anónimo si Clarín va desaparecer. Eso, amigo sin nombre, hay que preguntárselo a un adivino. No debería seguirse de lo que acabo de decir la desaparición del diario Clarín, pero sí un cambio muy grande desde la composición accionaria hasta la línea editorial. El Grupo se tendrá que desmembrar y supongo que los abogados (esos siempre ganan) estarán trabajando en la estrategia societaria.

Ojalá se animen a pelear desde el diario por las libertades. Estas elecciones del domingo pasado auguran un gobierno hegemónico y un futuro en el que no será fácil pensar distinto y expresarlo. Ese debería ser su verdadero negocio: los lectores, la gente y su libertad, el desarrollo del país y de sus habitantes, sin importar por quién votan. Pactar con el gobierno sería la muerte y además los empresarios proveedores de prensa del poder no lo permitirán.

martes, 2 de agosto de 2011

¿Será una inmobiliaria?


No. Es el MUD (Mesa de la Unidad Democrática), qué Hugo Chávez llamó MUS: Mesa de los United States.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Hugo Chávez admite que es represor

"Nos acusan de ser represores de las libertades, pero ellos callaron ante persecu­ciones, asesinatos, desapa­re­cidos y dictaduras" confesó ayer Hugo Chávez después de recibir el premio Rodolfo Walsh en la Universidad Nacional de La Plata.


Con este fantástico razonamiento Chávez se suma a los adolescentes del post de ayer. Es también de esos que confiesan sus delitos al denunciar los ajenos. Un estilo bastante habitual en los déspotas veborrágicos que no admiten opiniones diferentes a las propias. Pero también es la lógica habitual de los enjambres de sus comentaristas oficiales, ciegos y sordos a una lógica elemental.

domingo, 16 de enero de 2011

El periodismo y el poder según Lanata


Lean entera la entrevista de Any Ventura a Jorge Lanata en la revista de La Nación de Buenos Aires de hoy. Está la definición de periodismo y del negocio del periodismo. Excelente descripción de las relaciones del periodismo y el poder y de...

Horacio Verbitsky
es más político que periodista. Siempre tuve una relación difícil con él. Yo soy más periodista que político, me interesan otras cosas en la vida. Yo nunca hubiera sido "monto"; las diferencias que yo tengo con toda la cosa armada son muchísimas. Me acuerdo de que al comienzo de Página, le decíamos que sus notas eran largas. Y no hay nada peor que una nota larga. E incluso más, habría que buscar en los archivos, pero había notas de Verbitsky hablando bien de Menem que no se cortaron, y que salieron publicadas. Si vos ahora me preguntás si lo leo, te digo sí, pero no lo leo como periodista, sino cuando quiero saber qué piensa un sector del cristinismo
Diego Gvritz
está haciendo plata. Ok, que haga su negocio, no me importa. Gvirtz ha estado acá varias veces ofreciéndome laburo. Varios años, me ha venido a ver hasta acá para decirme: Vamos a Buenos Aires a hacer tal cosa y tal otra. Y yo sé que lo está haciendo por guita.
Orlando Barone
me dieron ganas de ir y cagarlo a trompadas
Jacobo Timerman
Con Jacobo tenía una relación difícil, porque tuve la suerte de me fuera bien en el momento en que a él le iba mal: él fracasa con La Razón el mismo año en que yo hago Página 12. Por un lado, no se lo bancaba y, por otro lado, me quería. El tenía todo: chapa, edificios, rotativas, y yo no era nadie, tenía veintiséis años. Jacobo tuvo que ver con una Argentina de una época. Y fue un tipo que resultó muy susceptible a los lobbies, que laburó para los milicos, que creó el mismo monstruo que después se lo comió. Murió aislado y solo, acá en Punta del Este.
Víctor Hugo Morales
Me parece muy triste lo que pasó con Víctor Hugo. Está obnubilado por Clarín. Creo que incluso para odiar tenés que poder evaluar. Si el odio te supera hasta punto tal que te impide darte cuenta de dónde estás, no sirve. La sensación que da es la de una impotencia y un odio tan grandes que te preguntás: ¿qué le hicieron? Yo me he peleado mucho con Clarín. Pero no los odio.
Carlos Menem, Néstor Kirchner y Cristina Fernández
en un punto son iguales. Esos tipos están haciendo su negocio de poder. En el fondo, me parecen pobres tipos. Ni siquiera me inspiran respeto intelectual ni nada. Son bastante brutos.
Y mucho más...

martes, 19 de octubre de 2010

Nacionalizar la prensa ¿para quién?

Confieso que no entiendo bien a la presidente argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Hoy ha dicho que habría que nacionalizar los medios para que defiendan los intereses del país. Aquí en Página 12 y aquí en Clarín.
sería importante nacionalizar, no estatizar, los medios de comunicación para que adquieran conciencia nacional y defiendan los intereses del país, no los del Gobierno
Se entiende por nacionalizar, en idioma castellano y también en términos políticos, hacerlos argentinos. Eso significaría argentinizar Canal 9 (capitales mexicanos) y Telefé (españoles).

Justo esas dos emisoras de TV están, por conveniencia, del lado del gobierno.

¿Serán inventos de Daniel Hadad?

martes, 28 de septiembre de 2010

Periodismo-periodismo



Andreína Flores, de Radio Francia Internacional y RCN La Radio de Colombia, quita la careta a Hugo Chávez, que no puede contestar a una sencilla pregunta. Bravo. Y el comandante-presidente va por donde van los tiranos: humillando, insultando, intimidando… mintiendo. Pero Chávez no puede responder.

Via J* y La Vanguardia

Agrego el 30/9/10 este link en el que lainformación.com contesta la pregunta de Andreína Flores (gracias RF).

viernes, 27 de agosto de 2010

¿A quién le cree?

Con las aclaraciones del caso, por si no las conoce. La circulación certificada por el IVC de Clarín en junio fue de 300.837 ejemplares. La de Tiempo Argentino (mantenido con dinero del gobierno -de todos los argentinos) no la podemos conocer. Todos los canillitas a los que pregunto me asegurar que nadie lo compra.

Aparece en la tapa de Tiempo Argentino este editorial de su director, Roberto Caballero. Explica las razones por las que no respetaron un pacto de confidencialidad. Tan cínico es que al final se embrolla aclarando cómo es eso de decir la verdad mintiendo y hasta asegura que no son cínicos. Y así empieza, lamiendo las botas de Christian Louboutin de CFK:
Dos meses y tres semanas después del informe de Tiempo Argentino, el Estado Nacional, representado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, emitió un informe de 23 mil fojas que arribó a similares conclusiones que el nuestro. Saludamos desde estas páginas que una jefa de Estado de la democracia, elegida por el voto popular y en las urnas, se haya atrevido a enfrentar a los voceros del orden conservador, con el mismo énfasis y convicción de este pequeño colectivo de trabajadores de prensa.
¿Qué quieren que les diga? Prefiero el editorial de Jorge Lanata del 25 de agosto (emisión 77).

Hoy no entiendo a Página 12. Es probable que ayer no supieran qué hacer con la portada. Cualquiera sabe que si una acusación tiene 23.000 fojas es porque está escondida en una maraña imposible. No es una virtud sino un vicio la cantidad exagerada de fojas.