domingo 29 de enero de 2012

No me mires así Manolo, que yo también me he asustado mucho

Esta es la portada/tapa del Financial Times del fin de semana [clic > amplía mucho]:



He recordado aquel chiste de los dos locos que encuentran una escopeta de caza y la confunden con unos binoculares. Mientras uno trata de ver a través de los cañones , el otro aprieta los gatillos y, tras el tremendo disparo, le dice al que estaba mirando por los cañones:

—No me mires así Manolo, que yo también me he asustado mucho.

viernes 27 de enero de 2012

¡Un poco de madurez!


Il Giornale se enojó con Der Spiegel porque acusa a todos los italianos del naufragio del Costa Concordia y acusa a todos los alemanes de las matanzas de Auschwitz. Si empezamos a acusarnos de atrocidades, Der Spiegel debería contestar que los italianos eran aliados y amigos de los que mataban judíos en Auschwitz. Y así podemos llegar hasta Caín y Abel ¡Un poco de madurez, señores!

jueves 26 de enero de 2012

Cuando Time parece Esquire


Es la tapa de las ediciones de Time para Asia y South Pacific. ¿Cómo sabrá Bobby Ghosh que los argentinos no quieren a Messi? 

Doppelgänger Brando / Esquire, en Paper Papers, 6/1/12

Louis Silverstein 1919-2011


El 1 de diciembre murió Lou Silverstein, legendario diseñador de The New York Times. Dice el título de su obituario que es quien le dio más fuerza a su tipografía y aire a sus páginas: "Quería que el diario respire" en feliz expresión de Arthur Gelb. Fue quien en 1967 borró el punto centenario del logotipo, el que todavía conserva The Wall Street Journal. y también me entero ahora que la marca nació sin el artículo y con un guión en New-York Daily Times y que el título más grande de la historia del diario es el del 21 de julio de 1969:


Como todo hijo se parece a sus padres, el NYT se parece a Silverstein. Y mil diarios del mundo que lo imitan. Fue el padre de las secciones, el que abrió la Dama Gris como un abanico de oferta multicolor: soft news, pero sobre todo propias.

Gracias MRA por recordarlo y perdón a la audiencia por el atraso...

miércoles 25 de enero de 2012

Periodismo por pasión


Eso dijo Richard Gingras, Presidente de Nuevos Medios de Google, a los alumnos de la beca Knight en Stanford. Les paso el link del Knight Garage. Vale la pena. También comparó a los periodistas con los artistas.
Perhaps in journalism it will be like it was in music for a long time: there are a lot of people doing great stuff, but only a handful, the stars, will be able to make a good living out of it. Most will be doing it for a nickel and a dime, out of passion instead of profession.
No hace falta decir que me gustan las dos ideas y que estoy seguro de que es así nomás.

Confieso que lo encontré gracias a 233Grados.


Picasso y el periodismo, en Paper Papers, 27/4/08
La verdad de los actores, en Paper Papers, 18/2/08
Los periodistas son artistas, en Paper Papers, 28/2/06

martes 24 de enero de 2012

A war of words

Los Angeles Times no se queda atrás y también editorializa en su edición de ayer sobre Rafael Correa y la libertad de expresión en el Ecuador:
Since taking office in 2007, Ecuador's President Rafael Correa has been in a war of words with the media in his country.
Esta es la versión en castellano de El Universo de Guayaquil.

An assault on democracy

El editorial de ayer del New York Times se suma al del Washington Post del pasado 12 de enero:
There is no doubt that his assault on a free press is an assault on democracy.
Pero en este caso da consejo a Barack Obama:
Latin America has a bitter history of authoritarian rule. It has struggled hard to get beyond those days. All of the hemisphere’s democratic leaders, including President Obama, need to push back against Mr. Correa.
Aquí la versión en castellano de El Universo de Guayaquil.

Más datos contra las rotativas


Esta Casa insiste: señores de la prensa y las revistas, vayan haciendo planes sensatos para desenchufarse de las plantas de impresión. El día que las señales sean más claras ya no quedará tiempo para reaccionar.

Los datos vienen de Pew Research y se refieren a los Estados Unidos de América.

lunes 23 de enero de 2012

Las calles están llenas de canillitas


No sé cuándo fue que se acabaron los canillitas. Los de verdad, digo. Esos que voceaban los diarios en todas las esquinas, con títulos incluidos y siempre alguna mentirilla marquetinera. Yo los conocí y no soy tan viejo. Recuerdo los de la estación Retiro de Buenos Aires. Los que recorrían el tren suburbano. Los que se subían al estribo del colectivo y promocionaban sus diarios desde la puerta. Los que pasaban ya de noche por la vereda de mi casa anunciando los títulos principales de La Razón y Crónica. Los canillitas ahora son quiosqueros y no hay quien los mueva. En la Argentina no quieren vender diarios baratos y hacen fracasar cualquier proyecto que no le deje un margen abultado con poco trabajo. El sistema traba el progreso de los diarios e impide la relación comercial directa entre los editores y sus lectores; pero no es culpa exclusiva de ellos: fueron los mismos diarios los que los independizaron. Para colmo, están amparados por una ley que es discriminatoria y antirrepublicana: las paradas son jurisdicciones territoriales exclusivas que se heredan como si fueran condados y nadie que no sean ellos puede vender diarios y revistas. Pero no solo traba los negocios de los periódicos: también frena el progreso a ellos mismos ya que no existe competencia que los despierte.

Los diarios tienen que cambiar si quieren sobrevivir, pero también tienen que espabilar los distribuidores y permitir la salida de nuevos proyectos, distintos, que les permita subsistir y mejorar su propia calidad de vida. Y tienen que permitir la competencia en favor de ellos mismos, porque ya se sabe que donde no hay competencia, reina la incompetencia.

Resulta que no hay canillitas... pero hoy las esquinas, veredas y semáforos de todas las grandes ciudades del mundo están llenos de vendedores ambulantes, mesiteros, manteros, limpiadores de parabrisas, saltimbanquis... que venderían diarios encantados, con marketing incluido, para quedarse con la mitad del precio de cada ejemplar. ¿A qué esperamos?

domingo 22 de enero de 2012

Otra modesta proposición para todos los periodistas



Vincent Browne, mítico periodista irlandés, deja en ridículo a un representante del Banco Central Europeo que pretende torear su pregunta. Browne muerde y no suelta hasta que la patética jefa de prensa manda seguir la sesión. Cómo le gustaría a uno ver más ruedas de prensa así.

Le cuento una batallita y perdone que me meta por medio. Estamos en 1994, en la conferencia de prensa final de la Cumbre sobre la Población y el Desarollo de la ONU en El Cairo. En la mesa estaba Michel Camdessus, entonces baranda del FMI. Como era frecuente, si querías preguntar hacías cola detrás de un micrófono en el pasillo central. La fila era larguíííísima. Cuando llegó su turno, una periodista de Reuters preguntó a Camdessus si el FMI condicionaba la concesión de créditos a países del Tercer Mundo a que siguieran estrictas políticas de control de la población. El hombre dudó y empezó a hablar del mar y los peces. La periodista le cortó educadamente. Con firmeza, le espetó: "por favor, respóndame". Camdessus siguió su excursión. Le duró diez segundos, los que tardo la periodista en cortarle de nuevo: "Señor, le he hecho esta pregunta (y la repitió exactamente igual). Es fácil de responder. Es "sí" o "no". Por favor, conteste".

—Sí, dijo Camdessus en un suspiro.
—Muchas gracias; nada más, respondió la reportera.

Buenísimo.

El Gobierno español actual apenas acepta preguntas (el anterior tampoco muchas, no crea) y la mitad de las que acepta comienzan o acaban en bronca al/la periodista. El presidente de la cosa está missing total. Sólo ha concedido entrevistas a una radio y a una agencia y la impresión de uno es que eran de esas que, de milagro, no terminaban con la mítica ¿desea usted añadir algo más? Albricias.

A propósito de todo esto viene acá una modesta proposición, basada en Thirteen Days, fenomenal docudrama de Roger Donaldson sobre la Crisis de los Misiles de Cuba de 1962. El embajador soviético Valerian Zorin evita con subterfugios esta pregunta del norteamericano, Adlai Stevenson: "Niega usted que la URSS esté instalando en Cuba misiles de medio e intermedio alcance y sus bases? ¿Sí o no? No espere a la traducción. ¿Sí o no?".

En la película le dan la palabra al embajador de Chile. Este declina y cede su tiempo a Stevenson, que prosigue: "Señoras y señores, vamos a estar en esta sala un rato largo, así que estoy dispuesto a esperar mi respuesta hasta que el infierno se congele". (En realidad no fue exactamente así, pero casi). Esta es la escena:



Me interesa el embajador de Chile. Tal vez los medios podrían seguir a rajatabla tres sugerencias:
1. Si no se permiten preguntas, nadie se queda en la rueda de prensa. Los periodistas se levantan y se van. Educadamente… adiós, chau, agur, adéu, bye.
2. Si una pregunta no es respondida, el/la siguiente en el turno pregunta lo mismo que el/la anterior colega y así sucesivamente. 
3. En la información sobre el asunto (sobre el asunto, no sobre el incidente) se cuenta lo ocurrido lo más brevemente posible (y sin llorar) a los lectores, telespectadores, radioyentes, usuarios…
La clave para que todo esto funcione no es la "solidaridad entre compañeros" ni otras estupideces del estilo. Quienes se quedan en una rueda de prensa así se califican solos y preferiría tener compañeros mejores. La clave es que las preguntas sean decentes, pertinentes y de calidad, que tengan un poco de "pienso" detrás. Aquellos que se ponen tras los micrófonos no deben rechazar a la prensa, de acuerdo. Pero convengamos: muchas, muchas, muchas veces las preguntas de los periodistas apestan de malas, banales e intrascendentes (¿Puede hacer una valoración del acuerdo? ¿Contento con el resultado?, etcétera). Claro, los políticos (altos funcionarios, deportistas, etc.) ya están o se ponen a la altura de las preguntas que reciben.

Mejoremos nosotros y verás qué rápido se ponen las pilas esos caraduras de las ruedas de prensa sin preguntas. En una semana se arregla el asunto. Los ciudadanos se lo merecen.

El vídeo de Browne me lo descubrió Guerra Eterna en BoingBoing.