martes, 16 de diciembre de 2008

Sentido común

Esto es también el periodismo: aplicar sentido común a los hechos comprobados y hacer bien la suma. Vistiéndome con joyas ajenas, les voy a hacer una demostración.

Leo esto hoy:

La UE propone crear la asignatura de "Educación mediática"
El Parlamento Europeo pretende que los niños aprendan a "filtrar certeramente" la información recibida a través de los medios de comunicación

Hasta aquí, los hechos comprobados. Ahora la aplicación del sentido común.

The Economist, a propósito de la revisión de los programas de educación primaria –que va en el mismo sentido chachipiruli de la propuesta de la Unión Europea–, comenta:

But children do love learning real things—why trees have leaves, how two minuses make a plus, the number of wives’ heads Henry VIII removed. Only if they begin to build up a core of knowledge can they develop the habits of mental discipline that must last them a lifetime. You cannot look up on Google something you do not know exists; and the ability to hold facts in your head is a prerequisite for many careers—the law, say, or engineering. It is not enough in primary school to learn about learning; children need to learn actual stuff.
[…]
The report [la revision del currículum escolar] suggests that everything be mashed into six “learning areas”. The titles alone appal. History will be part of “human, social and environmental understanding”, where it will compete for airtime with geography and, no doubt, global warming (is it any wonder that Gordon Brown has to scrabble about for a recognisable definition of national identity?). Britain’s increasingly fat children will presumably cut back what limited running around the playground they do now and sit, rapt, through lessons in “understanding physical health and well-being” (rumoured to include “happiness” lessons too).
[…]
You cannot teach children everything. But that is no excuse for teaching them nothing much at all.

Pues eso.

Acabo de acordarme de otra muestra de sentido común periodístico. Aquella frase de Walter Cronkite sobre los profetas de la objetividad: Si camina como un pato y habla como un pato ¡es que es un pato! (y por tanto se puede decir aunque el pato no lo haya declarado en rueda de prensa o lo haya escrito en una nota de ídem).

Y otra: vean Buenas Noches y Buena Suerte (Good Night and Good Luck), de George Clooney. Al menos un par de veces al año.