lunes, 7 de junio de 2010

No

"Este es un país donde si no puedes ser chantajeado nunca serás nada en la vida", dice de su país con sorna Beppe Grillo, un humorista italiano. Debe ser verdad, a juzgar por la cantidad de conversaciones telefónicas procedentes de pinchazos legales, ilegales y mediopensionistas que se publican, tal es su cantidad –y calidad.

Silvio Berlusconi es el protagonista de no pocas de esas cintas. Y los asuntos de conversación no son la crisis del euro o los terremotati de l'Aquila.

Ahora pretende promulgar una ley que castigará arbitrariamente con multas y sanciones tremebundas la difusión de esas conversaciones. La semana pasada olvidé subir esta portada/tapa de L'Unità donde sus periodistas llaman en primera a la desobediencia civil contra este nuevo engendro jurídico. Bien:
En The New York Times son más finos y entrevistan al magnífico Ferruccio de Bortoli, director del Corriere della Sera (antes lo fue de Il Sole/24 Ore, que es por lejos –muy, muy lejos– el mejor diario de Italia). Y está de acuerdo… con L'Unità. Bien también.

Un consenso que va de lado a lado del arco periodístico no puede ser desatendido sin daños. Espero.

[Siento el despiste: esto asunto es de la semana pasada]
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