miércoles, 23 de junio de 2010

Cómo Rolling Stone destruyó su propia exclusiva

RS lleva esta semana un reportaje sobre el general Stanley McChrystal, comandante del ejército de los EEUU en Afganistán. El Presidente Obama se subió por las paredes al leerlo y ha obligado al general a regresar a Washington a toda velocidad para pedirle cuentas de las declaraciones donde desprecia al Estado Mayor, al Vicepresidente y a él mismo. Curiosamente, la ventaja de la exclusiva se la han llevado otros medios, porque RS no quiso publicarla en su web antes de imprimirla, aunque la distribuyó a todos los medios a su alcance, entre otros AP y Politico.com.

Megan Carpentier escribe en Talking Points Memo una guía sobre cómo machacar su propia exclusiva por ignorar por completo a la Red. La traducción no es fabulosa, es mía:
1. Pague a un periodista de investigación con experiencia en la región para que sea la sombra del general que comanda la guerra en Afganistán. Reciba del periodista un reportaje donde se destaca el modo insular y barriobajero con el que el general y su equipo tratan a la cúpula de la cadena de mando para consolidar su poder. Bonus: incluye detalles sobre la celebración del 33º aniversario de boda del susodicho general en un bar irlandés de París y durante la cual su personal se comporta como una panda de capullos.

2. Publique la historia y repártala a todo medio viviente porque se ha dado cuenta de que se trata de una noticia de veras, a diferencia de ese asunto de Lady Gaga y las ametralladoras [que lleva en la portada de su website].

3. No publique ni un solo fragmento de ese reportaje en su propio sitio web, pensando que la promoción a través de otros hará que la gente salga disparada a comprar su revista.

4. Váyase a la cama y duerma como un bebé sabiendo que su reportaje ya está rebotando por todas partes.

5. Despiértese y descubra que, pese a la violación de propiedad intelectual, Político.com ha publicado la íntegra del reportaje que usted mismo les proporcionó, pues no fue lo bastante inteligente para colgar el reportaje en su propia web.

6. Haga que le inviten la CNN y MSNBC.

7. Pida a sus abogados que exijan a Político.com que cese en su violación de sus derechos de usted sobre el reportaje.

8. Aparezca en CNN y MSNBC.

9. Espere.

10. Publique la historia en su sitio web y enlácela en Twitter. Pero no se moleste en incluirla en su página principal.

11. Que le aproveche.
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