martes, 29 de junio de 2010

El periodismo sí tiene futuro, tiernamente

Es un poco de poesía, un fervor, un aleluya… Pero a uno le ha enternecido el billete que escribe en Libé su director, Laurent Joffrin, a propósito de la venta de Le Monde:
La prensa quizá no tiene asegurado su futuro. El, periodismo, sí. Esta es la lección de la competición por la propiedad del grupo Le Monde entre dos tríos de inversores. Por un lado, Pierre Berge, Xavier Niel y Mathieu Pigasse, hombres muy diferentes, pero todos con un pasado coronado por el éxito. Por otro, Claude Perdriel, un editor de prensa [del semanario Le Nouvel Observateur] lleno de garbo y audacia, apoyado por una gran empresa de telecomunicaciones, Orange, y el principal grupo de medios español, Prisa. Como se dice: iba fuerte ¿Por qué demonios estos managers se han fijado en un Le Monde que está el borde la suspensión de pagos y cuyos activos todo el mundo sabe que son parte de una industria condenada? en la tierra llena de estas experiencias que hacen los gerentes que se han fijado sus vistas en el mundo, dijo al borde de incumplimiento y cuyos activos están en una industria que toda persona más o menos bien informada da por muerta? Por deseo de influencia? Entonces ¿por qué garantizan con palabras y por escrito que respetarán la independencia editorial del diario? ¿Será entonces por ganas de lucir? Tal vez, pero sale muy caro pagar una millonada entre tres por un ideal platónico. No. Estos seis inversores consideraron que, pese a sus dificultades, Le Monde vale la pena y merece tomar esos riesgos económicos. ¿Por qué? Porque las publicaciones del grupo condensan un trabajo desplegado por varias generaciones, cuyo talento colectivo ha creado una máquina de producción de información creíble y eficaz que ahora podrán desarrollar en otros medios. En otras palabras, esos inversores apuestan por el periodismo. Y tienen razón.
El periodismo tiene futuro, sí. Pero uno no sabe si es en estas manos. Ojalá. Este fervorín de Joffrin lo releeremos dentro de 90 días, cuando sepamos si las flores siguen lozanas en el nuevo jarrón o ya se pudrió el ramo.