jueves, 8 de enero de 2009

Léalo sin falta, también

Felix Salmon, de Portfolio, replica aquí a Michael Hirschorn. Simpático. Y tan despistado... Propone defenderse de las famosas 180 divisiones de Stalin con un tirachinas y mucha ilusión. Si los diarios se salvan no será por su doble estructura accionarial o por los ingresos de un magazine cuatrimestral sobre lujo, pasiones y dinero. Eso es como arreglar las sillas de la cubierta cuando el Titanic se va a pique. Y cuando digo diarios digo El Periodismo, del que los diarios son paradigma. Y en eso, The New York Times, si no se equivoca muchísimo, pervivirá para siempre. Impreso o no. Porque no importa si es impreso. Importa si es periodismo. Ese es el mensaje de Hirschorn. Lo demás son ganas de figurar.