domingo, 30 de noviembre de 2008

Te quiero Nathalie, pero te quiero camarera

Usted Es Su Propio Periodista. El mantra de los apóstoles 3.0 del contenido distribuido. Ya tienen mártir: Nathalie Lubbe Bakker. La han despedido por explicar en su blog la cogorza que se agarraron el ministro belga de Defensa y su gabinete en el B. Café, un bar belga de Nueva York. Llamó un sicario del ministerio al dueño del bar y pidió que la pusieran de patitas en la calle. Porque había quebrado su obligación profesional de discreción sobre los clientes, etc.

Nathalie [foto] es ¡Una Ciudadana 3.0! ¡Una Citizen Journalist Real! ¡El Pueblo Informándose-A-Sí-Mismo! Es otra víctima más de la fatal colusión entre política y medios.

Me sangra el corazón. Condeno el despido enérgicamente.

Y digo: si quieren de hacer de periodistas que pasen por lo mismo que nosotros. ¿O se creen que por blogueros, lectores de Chris Anderson y fans de Jeff Jarvis se ahorrarán presiones, juego sucio, chantajes, golpes y no sigo porque este blog también lo leen niños?

A las Nathalies de este mundo y a sus promotores les conviene saber que las organizaciones tradicionales de periodistas tenemos muchos defectos, pero sabemos cómo manejar a sinvergüenzas como el ministro de Defensa belga, Pieter de Crem. Y a estos desaprensivos les resulta más complicado machacarnos. Porque el dueño de nuestro trabajo suele vivir de lo mismo que nosotros y sabe que si nos doblan la mano se la doblan a su negocio. En cambio, el dueño de tu bar, querida Nathalie, vive de hervir mejillones y tirar cerveza a gente como tu ministro. Las consecuencias de todo esto ya las conoces.

En fin, que somos profesionales de la cosa. ¿O te crees que esos que mueren en México a manos del narco lo hacen porque se gana más plata escribiendo en los papeles? Por poner un ejemplo.

Nathalie, cuando te falle la tv llama al lampista. Cuando tu coche no arranque haz venir a los del taller. Si tu perrito se enferma llévalo al veterinario. Si te da un cuchuflús vete al tu médico de cabecera. Y si tu ministro se emborracha malgastando fondos públicos (Tuyos & Míos)… llama a los periodistas profesionales. Serás una ciudadana magnífica y conservarás tu empleo.

Ya sé que algunos somos incompetentes, otros corruptos y unos pocos están hechos unos cantamañanas. Pero la mayoría son profesionales. Como el lampista, el mecánico, el veterinario o el médico. La información déjanosla a nosotros –o no, pero entonces ya sabes qué pan se vende aquí.

Tranqui, Nathalie. Sé lo que sientes. Se sufre, pero se aprende.

También puedes escribir a Jay Rosen y pedirle daños y perjuicios. Lo más probable es que te dedique un post en uno de sus blogs. Arianna Huffington te escribirá un email. Jeff Jarvis te citará en una conferencia. Te nombrarán Reina de las Fiestas en varios Campus Parties. Pero no recuperarás tu empleo.

Yo, miserable periodista convencional, en cambio, te quiero bien, pero te quiero camarera y estudiante de cine y lo que tú quieras.

5 comentarios:

Joel dijo...

Paper Papers, sois los mejores (en serio: vuestro blog es brillante y agudísimo... imprescindible!) pero hoy discrepo:

¿Realmente los "periodistas profesionales" habrían hecho su trabajo si Nathalie hubiera llamado a un periódico? ¿Algún medio habría publicado la información que un ministro se emborracha en Nueva York sin tener fotos ni otro testimonio que una fuente anónima?
Y en el dudoso caso que fuera así... ¿Algún director habría permitido que, sin tales pruebas, se dijera en su periódico que el ministro de defensa entró en el local "desmoronándose borracho como una cuba"?
Creo que si Nathalie hubiera llamado a los profesionales, con mucha suerte se habría publicado una breve referencia, indirecta, ambigua y cargada de eufemismos en la sección de confidenciales...
Si Nathalie se entera de cosas que puedan interesarme, espero que me informe sin pelos en la lengua; si se me estropea el coche y puede ayudarme, que se detenga en la cuneta; si me duele la cabeza y lleva aspirinas en el bolso, que me regale una; si arde mi casa y cuenta con los medios para apagar el fuego, que no espere a la llegada de los bomberos...
Y si para ello asume riesgos claramente injustos, lo siento mucho, pero le deseo que no cambie nunca!

Anónimo dijo...

Señores,
Por fin ponen los puntos sobre las íes a estos pseudo periodistas.
AVanti que hacen un gran favor a la profesión.
Que despiden a Natalie, reincorporen al minsitro y se dejen de dobles discursos.


uruguayo de corazón

TP dijo...

Joel, ¡buenísimo lo tuyo!
A tus dudas, te concedo que puede ser. Pero un periodista profesional digno de ese nombre contaría lo ocurrido. ¡Qué más queremos que un buen testigo presencial dispuesto a hablar y a identificarse! Ahora la buena Nathalie ya no sirve más como testigo. Y en los diarios de su país habría salido, seguro. ¿No aparece en La Vanguardia media página? Pues eso.

Es precioso tu párrafo sobre detenerse en la cuneta, etc. Precioso. En serio. Pero luego, para que el coche funcione, hay que llevarlo al taller. Para tener buen diagnóstico de la cabeza debes acudir al médico... Tal vez acompañado por la simpática Nathalie, pero debes acudir al profesional. Lo contrario es una imprudencia. Todo mi cariño para Nathalie (no la juzgo a ella: su caso me sirve para ilustrar una propuesta general), pero es mejor confiar en los profesionales.
Gracias, Joel. ¡Seguimos hablando!

Experiencia Personal dijo...

EL periodismo es igual en cualquier medio. Es simplemente periodismo. El único problema es que el periodismo en medios digitales permite entrar a mucha más gente que se llaman periodistas sin serlo, siendo nada más que alborotadores o repetidores de información si contrastarla ni meditarla. Lo que vale para estos últimos es escribir algo, sea lo que sea.

Pero periodista no es aquel que tiene un título universitario como tal, sino aquel sujeto que transmite información veraz y objetiva.

Me quedo con Joel y Nathalie. Los mejores periodistas son los que no tienen nada que perder.

Zeta dijo...

Este post atrasa 30 años. Al ministro lo agarró Nathalie porque los periodistas belgas que fueron a cubrir la gira del ministro a NY estaban transcribiendo las pelotudeces que los políticos dicen en público.

Si Nathalie acudía a un "profesional" (!!!) terminaban negociando con el ministro, la nota no salía y Nathalie igual terminaba despedida!

Y Nathalie no hizo periodismo, ese es el punto. Tienen el foco corrido, muchachos.

Por más Nathalies y menos cagatintas!!