sábado, 15 de noviembre de 2008

Puntazo de La Vanguardia + Indignación


Era uno de los temas del día y apostaron en serio, además de plantearlo bien. No es un caso de eutanasia sino de rechazo de cuidados extraordinarios para prolongar la vida. No tiene nada que ver. Es de lo más normal. El meollo era si una nena de 13 años puede tomar esa decisión, no si la eutanasia va o la eutanasia viene. Pero nada:otros aprovecharon el hecho para torcerlo, decir lo que no es y avanzar su propia agenda de intereses –como se ve en el titular recortado de la portada/tapa de Público. O este otro de El País:

Una enferma terminal de 13 años gana la batalla para morir dignamente.
La británica Hannah Jones ha persuadido a un hospital que quería forzarla a someterse a un trasplante de corazón.

No hay muerte indigna porque todas las personas son dignas. Nadie te da permiso para morir. Gana la batalla implica que hubo severa pelea, largo litigio –no los hubo.
¿Es que no releen sus titulares? ¿No les da miedo hacer el ridículo?
El País, además, recupera tarde el tema aquí y aprovecha para promover su particular agenda de intereses y mezcla churras con merinas, frivolizando el asunto con cositas como la encuesta que pego en este post.
Si hubiera decidido hacerse monja todavía estaríamos oyendo sus gritos de escándalo, que se cambiarían en aplausos si hubiera sido violada y quisiera abortar. En suma, lo de siempre: la pulsión por decirnos qué y cómo debemos pensar en lugar de mostrarnos los hechos y dejarnos juzgar libremente. Si es por mala voluntad o por incompetencia, no lo sé. Para La Vanguardia, un diez: por la apuesta y por la edición de la apuesta. Por hacernos más libres. Por no comernos el coco.
Y faltaron cosas. Por ejemplo preguntar por qué el médico insiste en un trasplante con una posibilidad de fracaso del 90%, por qué continúa con la bata puesta tras aplicar a la niña un tratamiento que destruyó su corazón. Y dejar de tratar a los padres como comparsas. Tal vez estamos muy ocupados promoviendo la eutanasia y no tenemos tiempo para la información.
[Voy con retraso, pero me revienta esta actitud tirana de decirnos qué pensar. Tenía que decirlo. ¿Qué tal este lema: "Léalo después en Paperpapers"? Complementa al clásico "Léalo antes en Paperpapers"]