jueves, 27 de noviembre de 2008

Momentaccio

Viví ayer uno de los momentos italianos más italianos de mi vida italiana, que no es larga pero tampoco corta. En la pantalla del Caporedattore Centrale aparece este titular de corriere.it:

Il Vaticano: "Gramsci trovó la fede"

Buenísimo. Gramsci es el fundador del PCI y de L'Unità.

Esta historia lo tiene todo: el arzobispo, Penitenciario Emérito, que hace esta revelación casualmente en un programa de Radio Vaticana completamente ajeno al caso, pues estaba dedicado al nuevo catálogo de santos 2009, sic; la sencilla monja sarda, paisana de Gramsci, que descubre los últimos momentos del ideólogo; el historiador progresista de guardia que no lo desmiente pero alega que eso no figura en los documentos ni se desprende de ellos; el político no-comunista que dice con astucia y mala uva que no podemos no prestar atención a un personaje vaticano de ese fuste; el comunista indignado que recuerda dramáticamente que se trata de una leyenda forjada por oscuras conspiraciones en 1977; el familiar tibio que enfatiza, solemne, la necesidad de respetar a los muertos…

Una película de Totó, de Don Camilo y Peppone, de Alberto Sordi, de Risi, de Comencini…

La comedia sigue toda la tarde, toda la noche, la mañana siguiente. Todos parecen El Mundo Se Acaba, pero ninguno toma el caso en serio, claro. Es el arte de vivir italiano. Internet se convierte en un gran teatro.

Hoy, cuando los atentados en Bombay han tapado esa polémica, hay quien no olvida. Los estalinistas de Liberazione, con un humor digno de JP2, publican en portada la contrahistoria:

Wojtyla morente gridó: Allah è grande!
Clamorose rivelazioni-testimonianza di un'infermiera sarda


¡Son los más grandes! Me encanta ese país.

1 comentario:

Santiago dijo...

Noticias como esta alegran los días y acortan las noches.