jueves, 4 de marzo de 2010

AEDE: Qué cara más dura

JE* comenta agudamente la última de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE): piensan si pedir al Gobierno que considere a la prensa sector en reconversión, como la minería, la siderurgia o los astilleros en los años 80. El Confidencial lo avanzó aquí y aquí.

En España esos tres sectores son hoy irrelevantes. La minería de metales, que antaño daba empleo a miles de personas y era parte de la épica patriotera ("naranjas en Levante, mercurio en Almadén"), casi llega a la inactividad total en 2003. En Bizkaia, el cierre de Altos Hornos supuso la entera reconversión social de la mitad de País Vasco, cuyas vidas y haciendas dependían de esa instalación.

¿Es eso lo que quieren los patronos para la industria que, bajo su capitanía, ha llegado a este estado de aflicción? Y eso después de ese 2007, el año con los mejores resultados de la historia de la prensa española.

AEDE pide el dinero de los contribuyentes (¡En Plena y Brutal Crisis!) con estas canciones:
"Debemos defender el papel que la prensa ha tenido hasta el momento en el sector de medios como referente del periodismo de rigor".

"Debemos evitar el camino rápido de la reducción de recursos y de la revisión de contenidos que busquen exclusivamente audiencias masivas al igual que ya lo han hecho otros medios, en perjuicio de las ventanas que la prensa ofrece al mundo de la política, la cultura o la ciencia, y en general al periodismo de análisis y valor añadido"

"El creciente desinterés de los lectores más jóvenes podría estar directamente relacionado con el deterioro en los índices de comprensión lectora entre estudiantes, o influir directamente en la banalización y trivialización de contenidos de los medios audiovisuales"
¿Ahora se acuerdan de todo eso? Es poco serio. Resulta que buena parte de los beneficios de los años magníficos, que fueron muchos, no fueron a parar al periodismo de rigor, análisis y valor añadido, sino a financiar la compra de esos medios audiovisuales a los que ahora atribuyen todos los males. O de los gratuitos, a los que acusan de haber minado los fundamentos del negocio.

Respecto al índice de comprensión lectora, en Esta Casa hemos dicho ya algunas veces que las fábricas de lectores son la escuela y la familia; que un editor de diarios (y sus periodistas) empieza a cuidar su negocio precisamente cuando le conciernen una y otra institución. Pero quiá. La atención que la prensa presta a las reformas educativas se ciñe, en general, a los sindicatos de profesores, al politiqueo que suscitan y a las manías correctas del momento (religión sí o no, educación para la ciudadanía sí o no, género sí o no…). Es decir: poco rigor, menos análisis y escaso valor añadido.

Y la gente, que no es burra, suma y resta y dice: si así vamos con lo que tiene relieve, con lo otro ¿no será peor? Y te abandona. O se compra el Marca. O se considera bien informada con el Tomate.

Así es. Las ventas de diarios en España se mantienen estables –eufemismo de estancadas– en cuatro millones de copias, cifra similar a la de los años 30, cuando la tasa de analfabetismo era del 30%. La difusión de la prensa en 1997 fue de 104,8 ejemplares por cada mil habitantes. Hoy son 92. ¿Publicidad? Aquí tienen este cuadro de participación por medios en la inversión publicitaria, que les ayudará mucho a entender la gestión de los últimos años:

En fin ¿qué hemos hecho mal en la prensa?

Que uno sepa, la AEDE no ha pedido que se levante la protección constitucional que tiene el negocio de la información. Eso sí que no. Porque esa es precisamente la base de sus lloros ante el Estado, con lo del rigor, el análisis y todo eso. Si fueran un negocio normal –como los tenderos de mi calle que han cerrado, pobres– tendrían poca excusa. Pero como está en juego la libertad, etc... lloramos por el dinero de la gente (Tuyo & Mío). En el Gobierno, claro, encantados. Es un favor que se cobrarán luego, por supuesto, a costa del rigor, la libertad y demás.

Un poquito caraduras, estos editores. Y el Gobierno, ¿no podría proteger a los ciudadanos y al periodismo de esos empresarios y sus ejecutivos en las gerencias y en las redacciones? Entre tanto despido fácil de periodistas ¿no podrían echar a algún empresario y unos cuantos directivos? Porque son ellos los que debían advertir la que venía (por ejemplo) y percatarse de que los diarios cada vez estaban más lejos de las necesidades e intereses de los ciudadanos. ¿No lo vieron por incompetencia, por pereza, por descuido…? ¿Qué culpa tenemos la gente? Información no nos falta y como el rigor y el análisis y todo tampoco aparece tanto en la prensa…

En fin, que no veo razón razonable para subvencionar a la prensa. Con razón las negociaciones se llevarán en dos mesas, la de negocio y la política. Y estos son los liberales.

Si no pueden gestionar mejor sus negocios, que no metan mano al bolsillo Tuyo & Mío con excusa de la libertad o el periodismo que tantos maltrataron para ponerlos al servicio de otros intereses. Y, sobre todo, que no lloren.

PS para no españoles: uno desea que la AEDE sea la mejor patronal de prensa del mundo. De veras. Pero se desanima. Comparen el sitio de la Newspaper Association of America y el de la AEDE. ¿Lo ven?
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