sábado, 31 de julio de 2010

Vastas zonas del planeta

Qué pasa si dejamos Afganistán es el título de la nota de portada de la revista Time de esta semana (29 de julio). Ayer subí esa tapa inquietante sin más comentarios que el título del post: Para qué sirve el periodismo. Agradezco los comentarios, pero debo confesar que agregaron preocupación a la que tengo hace tiempo sobre la capacidad de discusión (o diálogo) entre los seres humanos de este siglo XXI. Vencer al oponente -al que piensa distinto- parece consistir en decir otra cosa más brutal de la que el interlocutor se olvidó o no quiso recordar. Y así se puede seguir hasta el infinito en una discusión adolescentes, en lugar de intentar convencer con argumentos del mismo calibre o sobre el mismo tema. Y sospecho que es porque no se les ocurre que se puede cambiar de opinión.

-"¿Por qué Time no dijo lo mismo durante los 40 años de dictadura de Franco?"
¡Qué se yo! Es otro tema, para la historia del periodismo. Y estoy seguro de que sí dijo, y más de lo que piensa el comentarista. Hizo más que cientos que ahora cacarean que nadie hizo nada por ellos. Solo hay que buscar los archivos.

-"Hay 40 países en los que se hace ablación de órganos a las mujeres y no salen en Time..."
Si. Es una barbaridad la ablación de órganos genitales a las mujeres. Y no es cierto que no salgan en Time, tanto que posiblemente lo sabemos por Time y por otras publicaciones por el estilo y no por los diarios progresistas de España o la Argentina.

Fin de la cuestión.

Ahora pregunto: ¿les gustó esa tapa? ¿les parece que así se hace periodismo?

Mientras lo piensan, pueden ver en Salon una muy buena nota sobre esa tapa de Time. Si no la quieren leer completa les ahorro el enlace con la conclusión de Mary Elizabeth Williams:
Does the picture of a young girl, savagely mutilated by her own husband, tell us something real and important? I believe it does, more than a score of stories on the subject. But whether we can bear to look at a pelican flailing in oil or Beijing man standing in front of tank doesn't necessarily change what happens to them. And I wonder if the mere act of looking instills in some of us the comforting sense that we've done our part, simply by experiencing the cathartic moment. To look or look away isn't itself a moral choice. It's what happens next that matters. And we can applaud Time for getting out of its comfort zone and doing something bold and still feel uneasy at the amount of business calculation that might have gone into the decision to do so. Aisha is a survivor of atrocity. She's a tool of persuasion. And she's a hell of a photograph.
Y ahora contesto yo mismo: La portada me parece buena y me gusta que Time rompa el paradigma de la prueba del desayuno. Mientras pase esto en el mundo es mejor que nos revuelva las tripas una portada de Time a ignorar esas brutalidades de las que es capaz del ser humano, todavía en vastas zonas del planeta.

Pero no hubiera puesto semejante título ni hubiera orientado la nota en ese sentido. Creo que bastaba con la foto y la historia de esa nariz cortada. Y es mejor no decir que no nos vamos de Afganistán por esa razón (así, en primera persona). Es que les estamos dando argumentos para invadir vastas zonas del planeta.
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