domingo, 4 de julio de 2010

Otra vez el fascismo informativo

Otra vez Página 12 acata la orden de disparar contra alguien que le molesta al poder en la Argentina. Ya se cebó sobre el padre de una jueza que le incomodaba al poder. Ahora también lo hace con razonamientos tan típicos de los aprietes fascistas que no se puede creer (no puedo creer que haya periodistas capaces de firmar estos libelos malolientes). Hoy es Martín Granovsky el que ata cabos invisibles de tramas imposibles. Lea usted mismo esta asquerosidad de la que no me animo a poner un texto en este blog para que no huela a podrido. Baste con decir que Granovsky ni se tomó el trabajo de averiguar el nombre de pila del embajador Eduardo Sadous.

Sadous es un diplomático de carrera al que le tocaron destinos por decreto. Basta su presencia cerca de cualquier chanchullo real o imaginado por Granovsky para ensuciarlo. Cualquiera con un poco de ganas y dos o tres carpetas de la ex SIDE (inteligencia del estado) encuentra las mismas vecindades entre Granovsky y el almirante Massera.

Ante el fascismo informativo está siempre la maravillosa actitud de las audiencias. A los cínicos nadie les cree y nadie los quiere. Mientras, me da una lástima infinita comprobar la decadencia de Página 12.

Otra cosa: la derrota de Argentina en el Mundial en el friso de la portada indica lo que les duele perder la posibilidad de capitalizar el triunfo, como lo intentaron con el Bicentenario. Vale la pena la columna de Mariano Obarrio en La Nación de hoy. Y siga a Hugo Alconada Mon, en La Nación y en su blog. Mientras unos escarban en carpetas podridas, otros hacen periodismo.
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