martes, 27 de julio de 2010

Twitterman

Héctor Timerman contesta con los aprietes y las amenazas habituales en el poder K al formidable artículo de Pabo Sirven en tapa de La Nación de hoy:
Cómodo y a sus anchas en el papel de gran inquisidor de Twitter que se ha arrogado sin que nadie se lo pidiera, cree que cuenta con munición gruesa cuando en realidad descarga sus preguntas con cebita humedecida a cualquier periodista no coptado por el poder que se le cruza en su camino twittero. Aunque pretende lucir firme y recio, su candidez por momentos resulta de un inconcebible candor: es tal su afán de predisponer a esos periodistas contra los medios en los que trabajan que apena cuando no logra que ni uno le pise el palito.
Aquí abajo, la cebita humedecida de Timerman. Es a él a quien no se le ocurre otro periodismo que el extorsivo:

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