jueves, 26 de agosto de 2010

Como Galtieri con las Malvinas

Muestro las tapas de estos cuatro diarios, que hay que mirar con la salvedad acostumbrada: ni Página 12 ni Tiempo Argentino miden su circulación. Nadie la conoce, pero calculo que sumadas no llegan al dos por ciento de las de Clarín y La Nación.

Bueno el título blanco sobre rojo de Tiempo. Señal de que sangran por la herida. Deberían aplicarse el dicho jurídico: nadie puede alegar su propia torpeza, o el más futbolero: a llorar al cementerio. Quiere oponer declaraciones improbables* a un documento público ratificado ante la justicia. Lean la columna de Carlos Pagni (lo más leído a esta hora en La Nación) y la de Daniel Fernández Canedo en Clarín.

El dato es clave: los Kirchner seguirán insistiendo, cada vez más solos, más bunkerizados. Han perdido en este derrape a los pocos empresarios que los apoyaban. Y supongo que también perderán a los defensores de verdad de los derechos humanos que les quedaban fieles. A eso lo vamos a ir viendo en Página 12, cuyos periodistas tienen que estar debatiéndose entre el apoyo o el abandono a quienes han le dan el brazo derecho a Osvaldo Papaleo y el izquierdo a Rafael Ianover. La traición de quienes se decían defensores de los derechos humanos y de la memoria histórica y terminaron usándolos para acumular poder a como dé lugar.

Como Leopoldo Fortunato Galtieri con las Malvinas...

A propósito... les recomiendo este editorial de Jorge Lanata en su programa DDT del lunes pasado:



*Aclara el autor de la nota que las declaraciones de Isidoro Graiver fueron hechas con la condición expresa de no revelar la fuente, cosa que hace acto seguido. Es como decir: esto me lo dijo Graiver, aunque él lo desmentirá (también se puede decir: "usted es un ladrón aunque lo desmienta") Lección de cinismo del gobierno y de Tiempo (Gracias JCD por la aclaración).

5 comentarios:

JCD dijo...

Hay algo que no ponés. Lo de Isidoro Graiver en Tiempo es una violación de un off de record, tal como los periodistas que firman la nota lo admiten. Eso sí, lo explican con esas lindas palabras huecas que a veces se usan acá: "verdad", "libertad"...
Una Vergüenza, así con mayúsculas. Hay que guardar ese ejemplar y darlo en las facultades de periodismo

GP dijo...

Pero es que yo no creo en el off the record...

Richardo dijo...

No existe un "off the record"; de esa manera no existirían grabaciones comprometedoras, ni Watergate. Se hace lo que se tiene que hacer en aras de conseguir la versión más cruda posible que acerque a los lectores/audiencia a la interpretación de la verdad (y ojo con estas últ.palabras)
Por otro lado, no creo en la postura crítica de la UIA hoy: dénles a votar mañana y veremos qué deciden; no son estúpidos y el bolsillo les va a tirar siempre. Bajo esta administración pingüina (obvio, no soy del palo de uno ni de otros) consiguieron lo que no consiguieron nunca, sin endeudamiento externo, y sin tocar techo todavía.

Anónimo dijo...

Watergate no fue una violación del off the record. Fue la comprobación con fuentes oficiales de hechos relatados por una fuente protegida. No respetar el off es una bajeza profesional. ¿Qué es no creer en el off the record? Eso es una manera tosca de defenderse de no cumplir con el rigor profesional. Es lo mismo que hizo Villosio en La Nación con lo de Cantarero y las coimas en el Senado.

GP dijo...

No creo que el off the record que desmiente el on the record. Si alguien no quiere que se sepa algo, no debe decirlo por ningún motivo y menos a un periodista. Si lo dice, que se atenga a las consecuencias. Aunque sean ciertas las declaraciones de Isidoro Graiver a Tiempo ya no son creíbles por el momento en que las dan, después de otras contrarias realizadas en un juzgado, certificadas con un instrumento público. Por eso digo que no valen los llantos ¿A quién le mintió Isidoro Graiver?