miércoles, 27 de octubre de 2010

Ara, un diario con causa

El 28 de Noviembre aparecerá en Catalunya el diario Ara ('Ahora') en papel y en digital. Así sin matices, su idea es sencilla: las noticias al digital y el resto al papel; llegar a todo el público posible a través de todos los medios, plataformas y formatos posibles; papel de pago, digital freemium.

Nada nuevo.

¿Nada? Claro. Porque en lo dicho no lo puede haber: hoy se hace así nomás.

La novedad es que llega en un momento oportunísimo. Hacía tiempo que un diario no suscitaba tantas esperanzas como actor público, como institución, como foro entre el público con el que quiere embanderarse. Ese gentío está galvanizado por una irritación que corre profunda y se reveló, muy civil, en la manifestación del pasado 10 de Julio [lema: "Som una nació, nosaltres decidim"] o en el rosario de referendos por la independencia de Catalunya, que se celebran desde 2009 o en el aumento exponencial de los ciudadanos que quieren la independencia de Catalunya y se duchan cada día, por decir mal y pronto que es gente corriente y moliente. El día de la salida, además, es el de las próximas elecciones catalanas, donde los partidos nacionalistas sumarán entre el 60% y el 70% de los escaños en juego, según todas las encuestas.

Ara cabalga esa ola.

Le ayuda el estado zombi de Avui tras su compra por El Punt: vacío de proyecto, de carácter, de periodistas –muchos están en Ara. Desalmado y sin rumbo. Un cascarón vacío. Un diario que era, que fue.

Ara viene como Público, que se enroscó con la juventud movilizada contra la guerra de Irak a la que aburre El País, al que no ven como referente de la izquierda transformadora, sino de un mundo reformista donde el ideal progre ha sido contaminado irreparablemente por los intereses e ínfulas de las grandes corporaciones… como la propia editora del diario.

Qué cosas. El País nació tal cual: fue el principal portavoz y animador de la generación de progres setenteros que fabricaron la transición democrática española.

Porque los diarios –los medios– nacen así: con causa. Con causas. Y mueren –se suicidan– cuando convierten su causa fundacional en mero interés. O intereses.

Sin duda, los promotores de Ara y su redacción saben la mucha responsabilidad que asumen, el gran componente emocional que interviene en toda esta movida y el elevado nivel de expectativas e ilusión que despierta su proyecto a uno y otro lado del mostrador.

Es un momento eléctrico. Es la hora de la verdad.

El momento es también oportunísimo porque los medios catalanes viene renunciando desde hace años a hacer el periodismo que es el adn de toda prensa prócer: periodismo de noticias, periodismo enabling, no de columnistas.

¿Cambiará Ara el panorama? Ojalá. De momento, a 20.740 personas "les gusta" el perfil de Ara en Facebook. No sé bien qué significa eso, pero si la mitad de ellas lo compran, el diario alcanzará su objetivo público de difusión en papel para el primer año. Eso es algo.

Acá les dejo el promocional (¿viste que el argentino aparece en el 1'10"?):

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