viernes, 3 de septiembre de 2010

Que le den morcilla al periodismo

1) El diario te dice lo que debes pensar. Si tienes suerte, te cuenta los hechos relativos al caso debidamente cocinados. La noticia es la interpretación y no el evento. Es una opción. A uno le gusta más otra: dígame qué pasa y yo solito me haré mi pensamiento. Lo otro se parece más a una cárcel de papel:
2) El diario se pone de perfil para no perjudicar al Querido Líder. Cocina light y sin sal. Por lo menos hoy dejan a la gente más suelta…
3) El diario trata de dar un paso más al frente sin imponer su interpretación…
Y lo peor: todos pican –me parece– en la fullería gubernamental: tapar con una politiquería poco trascendente el alza del desempleo y el fracaso de la reformita laboral de hace cuatro meses, asuntos ambos de los que, precisamente, se ocupaba el ministro dimisionario. Con lo fácil que era decir: aumenta otra vez el paro y Corbacho se vuelve a su casa.

Menuda nos espera hasta que se celebren elecciones en primavera del… ¡2012! Qué cansancio.

[Las portadas de ABC y El País han sido alteradas para acercar los títulos a la cabecera]
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