miércoles, 1 de septiembre de 2010

O Globo publica el mejor obituario del JB

Los veteranos de O Globo no lo están pasando bien hoy. Su gran rival de siempre, Jornal do Brasil, ha muerto. En 1995, cuando el diario del Jornalista Roberto Marinho ya había dado vuelta al tablero y estaba bien por delante del JB –zombi desde 1991–, los jefes de redacción aún comprobaban con ansiedad mal contenida si el JB les había pisado algo, en busca de un furo, de un levante que les pudiera romper el día. Y así cada día, cada día, cada día.

Era un ritual casi macabro. A esas alturas el JB bastante hacía con salir cada día, claro. Era un poco ridículo ver a esos periodistazos mirar con tanto respeto –¿o era miedo?– a un adversario agonizante.

Uno no entendía nada y provocó dos agarradas con AK* y MP*, entonces los seniors, al respecto. Luego lo comprendí todo. La historia y su historia. Ellos –y otros muchos de los que transformaron O Globo en el excelente periódico que hoy es– se habían criado en la redacción de JB y estaban acostumbrados a ver en ese diario las primicias y en O Globo la seguidilla. Siempre. Ellos, que habían dado aquellas exclusivas en el papel de la Zona Sul y que ahora las daban en O Globo, no se podían quitar del JB. No era racional. Era una adicción, un gesto automático, un tropismo profesional. Un homenaje.

Hoy, en O Globo, también están de luto. La pelea era dura pero no querían ganarla de este modo. Caballerosamente, dedican al JB un obituario muy justo donde explican qué pasó:
Nos anos 60 e 70 ele revolucionou a imprensa brasileira, era o modelo a ser seguido, tanto gráfica como editorialmente - diz Orivaldo Perin, que entrou no JB como estagiário, onde trabalhou "três encarnações". Sua importância estava mais no conteúdo que na tiragem. A venda média do jornal, mesmo nos áureos tempos, ficava entre os 100 mil e os 150 mil exemplares/dia, mas tudo o que publicava, repercutia. O JB também foi muito importante para O Globo. A concorrência entre os dois obrigou cada um a entrar na seara do outro, com bom jornalismo e conteúdo. Foi um dos momentos mais bonitos da história do jornalismo brasileiro. Quem ganhou foi o leitor.
[La página arriba reproducida corresponde a la felicitación que dedicó O Globo al JB con ocasión del centenario de éste].
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