sábado, 10 de octubre de 2009

Dos cosas que me guardé de la Ley de Medios

Está casi todo dicho (léalo antes en PP) sobre la Ley de Medios que esta mañana aprobó el Senado argentino y luego se apuró a promulgar la presidente antes de viajar hoy mismo a la India. Harán valer los plazos del artículo 161 a partir de hoy: lo importante es que las empresas se desprendan de los medios que la ley ahora les prohibe tener antes de que los K pierdan el poder. Con esa ley el gobierno intentará crear el nuevo monopolio de medios afines. Lo hará obscenamente y con el cinismo que los caracteriza.

Esto recién empieza y ni las empresas ni Eduardo Duhalde se quedarán quietos. Pero mientras la historia sigue, quería decir dos cosas que me guardé para ahora:

1. Todo el andamiaje doctrinal de los K sobre los medios está basado –bien o mal– en la teoría del derecho a la información, tal como la enseñaban José María Desantes y Carlos Soria en la Universidad de Navarra. El derecho a estar informados es un derecho humano, exigible jurídica y judicialmente. Su contrapartida dialéctica es el deber de informar para los periodistas y los medios.

2. Todas las diatribas contra los periodistas que pronunciaron ayer los senadores kirchneristas y sus afines de ocasión, son las mismas que han dicho siempre sus actuales enemigos, esos que ahora agradecen a la prensa y a los periodistas que los defiendan de esta lacra que ha parasitado el poder en el país.

Información no es lo mismo que periodismo, pero a eso no lo saben ni siquiera muchos directores y gerentes de diarios.