lunes, 14 de septiembre de 2009

Periodismo o charleta

Fisher Communications (FSCI) acaba de lanzar 43 sitios hiperlocales en Seattle, en la estela del cierre del Post-Intelligencer. Es la mayor concentración local online de los Estados Unidos, según la compañía.

FSCI ha estructurado los sitios alrededor de su estación de tv KOMO 4 News y KOMO News Radio. Esas redacciones trabajan posteando noticias híperlocales (community news) "en tiempo real" y dando entrada a contenido generado por los usuarios.



El principal aliado en la operación es Windermere, una de las mayores firmas inmobiliarias de Seattle. La compañía no explica en qué consiste exactamente esa alianza:
Local stories and breaking news that KOMO reporters cover on a daily basis will be complemented with user generated content, and also with content provided through an innovative partnership with Windermere Real Estate, a company with local knowledge and strong presence in each community.
La comercialización de todos esos medios está también centralizada. FSCI planea extender este modelo a Portland y otras ciudades.

Fisher, con sede en Seattle, es propietaria de veinte estaciones de tv y ocho de radio, entre otros negocios. Y empezaron en 1910 explotando molinos de harina.

Se queda uno con la duda de si todo eso es periodismo –y cuidado que no hace falta que lo sea. Puede ser La Conversación, como dice el anuncio de ahí arriba. Pero el periodismo es más que Conversación, agregado de charletas privadas. "Me hicieron un magnífico peinado", como dice la chica de otro de los anuncios de FSCI, no es una noticia.

Gabriel Tarde
dijo en 1904: un diario es una conversación pública [por cierto: Tarde debería ser un ídolo para las cheerleaders del Contenido Distribuido, etc.]. Arthur Miller lo tradujo así: una nación hablando consigo misma. Eso no es un montón de simpáticos vecinos emitiendo gritos y susurros (¿cómo se traduce Rants & Raves?).

El periodismo versa sobre lo que nos es común. Es una función de la polis que nos hace mejores o peores ciudadanos y no una tertulia particular sobre los avatares de la vida privada. El periodismo, como la sociedad, trasciende lo personal. Etc.

Por no mencionar el periodismo como perro guardián.

Lo que hay entre Rants & Raves y la conversación pública y el perro guardián se llama reporteo y se llama edición y son los oficios básicos del periodista. Lo demás puede ser bonito, interesante y rentable. Pero no es periodismo ni debería relevarlo. Veremos si esta iniciativa de Fisher añade valor al periodismo que ya tiene o lo sustituye por un sucedáneo socialmente anestésico y aislante.

[También en la estela de la adquisición de Everyblock.com por MSNBC y del cierre de LoudounExtra.com, el experimento híperlocal del WaPo].