viernes, 16 de abril de 2010

Somos todos cómplices

Usted sabrá juzgar este afiche que hoy engalana las calles de Buenos Aires. Van a decir que no saben quién lo puso...

Suponen que la acusación es suficiente para condenar a una persona y que si el jefe es delincuente, el empleado es cómplice.

Cuando se hacen estas cosas me dan ganas de ser empleado de Clarín solo para compartir con ellos la condición de perseguido. Desde afuera no me queda otra que la solidaridad más absoluta.
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