viernes, 16 de abril de 2010

Egunkaria murió contra derecho ¿Ahora qué?

Han sido siete años de proceso judicial, prisiones preventivas y denuncias de torturas, pero ha concluído el proceso contra la dirección del (entonces único) diario escrito en euskera. El juez de la Audiencia Nacional española, Juan del Olmo, acusaba a Egunkaria y a sus responsables de ser un "instrumento de ETA" y de usar dinero ilegal para financiarse. El juez no sólo metió en la cárcel a diversos periodistas, sinó que clausuró el periódico provisionalmente durante seis meses prorrogables.

No hace falta ser un experto para saber que esa medida es el tiro de gracia para un diario. Como era previsible, la suspensión se renovó cada medio año. Finalmente, un administrador judicial liquidó los bienes de Egunkaria para pagar las deudas acumuladas durante ese tiempo. RIP.

Ahora la misma Audiencia Nacional ha absuelto a Egunkaria. Y deja una sentencia demoledora para el juez. Le dice que el cierre de un periódico es inconstitucional ("es de difícil encaje en nuestro ordenamiento") y añade que no se ha probado la más mínima relación de los imputados con ETA. La sentencia critica su instrucción del caso y muchos más prejuicios: "la estrecha y errónea visión según la cual todo lo que tenga que ver con el euskera y la cultura en esta lengua tiene que estar fomentado y/o controlado por ETA conduce a una errónea valoración de datos y hechos y a la inconsistencia de la imputación". Toma ya.

Es un golpe a los extremistas y a los manierismos escolásticos de la doctrina Garzón, según la cual son terroristas quienes aprietan el gatillo peo también quienes señalan, financian y ayudan de cualquier modo a quienes aprietan el gatillo. Cierto. Pero también tienen los mismos derechos que sus conciudadanos legales, entre otros el de presunción de inocencia, etc. En un estado de derecho ni el delito probado cancela el estatus de ciudadano del terrorista.

¿Creen que el caso ha sido bien atendido por los medios en general? Bueh. Buena parte aún lamentan la sentencia en privado y silban y miran al techo en público. Qué vergüenza. No les deseo que les ocurra lo mismo.

Uno se pregunta: muy bien, los que vigilan a los que vigilan han hecho bien su trabajo. Y también: ¿reabrirán el periódico mañana? ¿Lo encontraré hoy en el quiosco de la esquina? ¿Se puede matar un diario, luego pedir perdón y a otra cosa mariposa? ¿Es esto propio de una democracia avanzada o de un régimen bananero? ¿Del Olmo seguirá en la Audiencia Nacional o dedicándose a la justicia o al derecho? Y así.

[Sí, llegamos tarde. Ustedes perdonen. Pasan los días en Lima y entre que lo que me da de comer lleva trabajo y la diferencia horaria, lo urgente se come a lo importante. Por ejemplo, comentar el caso Egunkaria. Así que le pedí a J*, que conoce muy de cerca el caso, que me echara una mano con este post o no salíamos].
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