martes, 27 de abril de 2010

Hay que seguir escribiendo

Lo confieso: el domingo vi 6,7,8. Lo encontré apretando botones del cambiador cuando terminó el partido Boca-San Lorenzo que daban como clones todos los canales. Después empezaron también como clones los programas políticos. Supongo que 6,7,8 lo hace para contrarrestar las otras mesas de los domingos, de los lunes, de los martes... ¡Se van a agotar! Y confieso también que empecé a buscar otra onda cuando me espanté con Silvina Walger en Hora Clave, el programa de Mariano Grondona. Es curioso que la TV oficial defienda hasta los aprietes a periodistas de Clarín o se ría de Amalia Granatta: hace lo mismo que critica a los detractores del poder, pero al revés. Lo malo es que lo hace desde el poder y con nuestro dinero.

El lunes Ernesto Tenembaum estuvo genial en su programa de Radio Mitre cuando editorializó sobre el apriete/escrache a la presentación de Indek: historia íntima de una estafa, el libro de Gustavo Noriega (la noticia en Crítica). Tenembaum contó -sin el final- el argumento Farenheit 451 de Ray Bradbury. Después les explicó a los violentos (barrabravas de Nueva Chicago contratados en el Indec por Guillermo Moreno) que los libros no se combaten con fuego sino con otros libros: la violencia es el argumento de los que no tienen la verdad.

¿Y cómo se combate a una patota? pregunto ahora yo. Y me contesto: no armando otra patota/piquete sino llamando a la policía. Lo que pasa es que en los estados fascistas (el argentino lo es en estos años) la policía se hace la zonza.

No nos queda otra que seguir escribiendo.
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