lunes, 6 de abril de 2009

¿Qué piensa Murdoch?

Muchas cosas. Una de ellas es que los diarios –lo que hoy sea eso– deben cobrar por sus contenidos en la web. En el caso del Wall Street Journal, esta política "no es una mina de oro, pero no está mal".

Don Rupert apunta al NY Times y se escandaliza farisaicamente de que uno de los sitios informativos con más tráfico sea aún incapaz de cubrir todos sus costos con publicidad. En el Times la discusión sobre eso está muy viva. Claro, podía haber mencionado a LA Times, que sí está ahí. Pero no, quería darle un cachete al NYT.

Otra: News Corp invierte en un lector similar al Kindle de Amazon o al Reader de Sony. Con una pantalla mayor para que sea más cómodo leer diarios. ¿Será el de Alfredo? A ver qué sale.

Otra: Google y Yahoo ayudan a sus usuarios a encontrar información agregando enlaces a sitios de diarios y blogs pero regatean los royalties a los que levantan y elaboran esa información –los diarios, los blogs. No hay derecho –digo: no le falta razón.

Sobre este último asunto esperen novedades a partir de hoy. El mismísimo Eric Schmidt se las dará en la reunión de la NAA. Digo: Google no lo tiene tan fácil a medio plazo. Si las organizaciones informativas, notemment los diarios, invierten en desarrollar un algoritmo (¡No He Podido Evitar Usar El Palabro!) que bloquee las búsquedas o la agregación, Google se deshinchará y los diarios ganarán poder de negociación. Y eso puede ocurrir en cualquier instante.

1 comentario:

mastmas dijo...

..."Si las organizaciones informativas, notemment los diarios, invierten en desarrollar un algoritmo (¡No He Podido Evitar Usar El Palabro!) que bloquee las búsquedas o la agregación, Google se deshinchará y los diarios ganarán poder de negociación"...
Para evitar que el robot/araña de google (aplicación informática que rastrea la información que indexa google) no hay que inventar ningún algoritmo ni nada; sólo hay que decírselo a través del protocolo de exclusión de robots.
Eso sí, las visitas a los sitios de noticias que impidan la indexación a Google u otros motores de búsqueda caerían en picado y sería peor el remedio que la enfermedad.