jueves, 27 de mayo de 2010

Cómo hundir los diarios: escondiendo la noticia


El Gobierno de España se juega hoy la vida en el Congreso de los Diputados, donde un solo voto le separa de aprobar o no el Plan de Ajuste Económico que han exigido a España la Unión Europea, Barack Obama, Wen Jiabao y el sentido común. Se ha dicho, con razón, que esta sesión es una moción de censura sin candidato. Si el Gobierno pierde la votación, pierde el país. Hasta han traído a un diputado del hospital donde convalecía para que vote.

Es la votación más importante de la legislatura y están pendientes de ella en toda Europa, los mercados, etc. Todos nosotros.

Nada de esto aparece hoy en las portadas/tapas de los diarios gubernamentales españoles, que se dedican a un asunto grave pero que lleva ya meses en cartel y que durará aún unos cuantos meses más: la [cada vez menos] presunta financiación ilegal del mayor partido de la oposición. Claro, los otros diarios –salvo la derecha freak– se dan un festín con el trance del Gobierno, en medio del jujú-jajá en que se ha convertido buena parte del periodismo político español.

¿Pretenden tapar el sol con el dedo? ¿Creen que la gente es idiota? A uno le parece que no hay peor desprecio profesional que ocultar lo que está a la vista de todos. Parece que hemos llegado a un punto donde no importa qué pasa sino lo que queremos que crean que pasa. Ni siquiera es otro relato sobre los mismos hechos. Directamente, ni aparecen esos hechos. Uno que leyera esas portadas se despertaría hoy pensando que los trajes del señor Camps son lo decisivo del día. Mentira.

¿Qué sentido tiene hacer diarios así? ¿No es profesionalmente frustrante? ¿De verdad creen los fautores de esas portadas/tapas que el caso Gürtel es lo más notable de ayer y de hoy? Por favor.

Si quieren leer crónica política saludable lean, al menos, este blog y si quieren contrastar la miseria informativa de los diarios de la capital española, lean este otro.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

"la [cada vez menos] presunta financiación ilegal del mayor partido de la oposición"

¿Os referís a CiU en Cataluña?

TP dijo...

No importa, Anónimo. Aquí importa lo que se dice del periodismo. El resto es pura circunstancia.

(De todos modos, qué despiste llevas. Entre nosotros: ¿hace mucho que no lees los diarios?)

el mejillon suicida. dijo...

Desde mi humilde y poco informado punto de vista, a la única persona que le esuche hablar en éstos términos tan dramáticos fue anoche, a un tal Papell (curioso apellido), de Vocento, en la tertulia de la Noche en 24 horas. El resto de los medios, a otra cosa...

Anónimo dijo...

¡Sí que importa! Criticáis lo que pasa en el periodismo pero sois víctimas de los mismos males. Y luego, para colmo, me atizas un "¿hace mucho que no lees los diarios?". ¿En qué quedamos? ¿Los diarios son referencia o no lo son?

Porque lo que importa será lo que se dice del periodismo pero no podéis evitar la puyita del "[cada vez menos] presunta financiación ilegal".

¿Por qué no habláis de la "[cada vez menos] presunta financiación ilegal" de los medios de comunicación? (en España al menos)

Mi comentario era sólo para que vierais una pajita en vuestro ojo, que de vez en cuando no va mal. Yo agradezco cuando me lo hacen a mí. Me hace mejor persona.

TP dijo...

Anónimo, tienes razón en todo.

Anónimo dijo...

Ya lo sabía pero gracias.

TP dijo...

:)

Miguel Ángel dijo...

Es triste que sigan con el tópico de "los diarios de la capital española", a los que al final de su comentario les atribuyen "miseria informativa".

En primer lugar, hace ya muchos años que periódicos como El País, El Mundo o ABC tienen redacciones en todas las principales ciudades de España. Incluso tienen ediciones distintas, no meros suplementos, en varias de ellas.

Por otro lado, que la sede social esté en un sitio no significa que solamente se tengan en cuenta los puntos de vista de ese lugar.

Y, por último, ¿es que los periódicos que se editan en Barcelona, Valencia, Bilbao o Sevilla son santos y buenos, y están al margen de la "miseria informativa"?

Lamentable.