viernes, 27 de noviembre de 2009

¿Compraría un traje sin probarlo?

En las librerías dejan tocar los libros y hasta leerlos completos antes de comprarlos. No hay perfumerías sin testers ni verduleros que no calen la sandía... Hasta en la última fiambrería palpamos y olemos el camembert para probar su punto y en el restaurante más cuchincho probamos el vino antes de beberlo. En las casas de electrónica todo se puede ensayar, medir, golpear...

Se me van las ganas de comprar cuando no hay ganas de vender, por eso evito comprar en los quioscos que no permiten hojear diarios y revistas.

Pero ahora Arcadi Espada pretende que le paguemos 50 euros para suscribirnos al diario Factual que todavía no existe. Claro que esa suma da privilegios: ser Fundador, como el brandy y ¡vistar la redacción! pero solo en los primeros 100 días desde de la aparición de Factual (aclaro que cualquier redacción del mundo se visita gratis y cuando se te da la gana).

Lo del traje sin probarlo y comprar los libros después de leerlos lo aprendí en una escena de la película 84 Charing Cross Road, (Nunca la vi, siempre la amé en España; Nunca te vi, siempre te amé en la Argentina), de David Hugh Jones, con Anne Bancroft y Anthony Hopkins, basada en la novela de James Roose Evans y en la librería Marks & Co. de esa dirección de Londres.

¿Será que Espada no vio ni leyó 84 Charing Cross Road?
Publicar un comentario en la entrada