miércoles, 13 de julio de 2011

Proxenetismo y libertad de expresión (2)

1. La prostitución es una actividad lícita. Tiene razón el diario Río Negro (General Roca, provincia de Río Negro, en la Patagonia argentina) cuando basa el amparo en esa condición para ofrecer publicidad a prostitutas. Pero aunque sea lícita, es una actividad que nadie quiere; ejercida por necesidad, casi siempre desesperada, en un ambiente sórdido y muchas veces peligroso. Por esa y por otras razones, llamar prostituta a una mujer es un grave insulto para ella o para sus hijos. El proxenetismo, en cambio, es un delito, por tanto debe evitarse toda publicidad que promueva ese negocio.

2. Me parece una exageración que Río Negro publique en tapa y como título principal semejante amparo. Un recurso judicial que solo interesa a la empresa editora y a su cuenta de resultados (unos USD 240.000 al año solo por estos avisos).

3. No tiene nada que ver la libertad de prensa. Esto es libertad de comercio, también amparada por la Constitución Nacional.

4. El decreto de la Presidente argentina no tiene como intención principal terminar con el flagelo de la trata de personas. Va contra un negocio de Clarín en su afán de atacar todos los flancos posibles del grupo que hoy aparece como el principal enemigo del poder político nacional (la recaudación por estos anuncios es bastante más de los USD 2.313.000 que calcula Perfil en la nota del enlace).

5. Es evidente que los anuncios de ofertas de prostitutas favorecen el negocio de los proxenetas y los traficantes de personas, igual que la venta de celulares usados favorece el robo de esos teléfonos (hay mil ejemplos más).

6. Esos anuncios son lícitos, pero denigran a la mujer y ofenden la sensibilidad de muchas personas, especialmente de los menores.

7. No encuentro motivos lógicos ni éticos para permitir esos anuncios en prensa de información general y mucho menos en un periódico que se precia de serio y que pretende fomentar valores en sus lectores.

8. Otros diarios (como estos de la Argentina, o este y este otro de España) han dado ejemplo de coherencia entre su línea editorial y su política comercial.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Opino aquí porque es el post más reciente. Fijate esta noticia de Clarín: "El Mercado Central clausuró dos puestos de diarios por vender Clarín" http://www.clarin.com/politica/Mercado-Central-clausuro-puestos-Clarin_0_516548540.html No sé cual es tu opinión al respecto. A mí me parece mal hacer eso con cualquier diario, sea opositor/oficialista o lo que sea. Creo que el asunto se merece un post.

GP dijo...

Gracias Anónimo. Lo de los quioscos en el Mercado Central me parece gravísimo, aunque no es una novedad en la historia de la prensa ni en la de los autoritarismos.

Borré del post el punto 9 porque me convencieron de que no es una solución justa que el estado intente sancionar a premiar con publicidad a los que publican o no esos avisos. Y menos el estado argentino.

Anónimo dijo...

"Pero aunque sea lícita, es una actividad que nadie quiere; ejercida por necesidad, casi siempre desesperada, en un ambiente sórdido y muchas veces peligroso."
En este punto disentimos, hay mujeres q eligen esta actividad como medio de vida. Ese es el principal error del decreto. Hay trabajadoras autonomas q no pueden publicitar sus servicios y eso las relega a la clandestinidad a pesar de estar realizando una actividad lícita.

GP dijo...

Gracias Anónimo. Confieso que no conozco mucho... Me parece que desde las prostitutas sagradas de los templos de Astarté, la prostitución no es una profesión con buena imagen, por lo menos en Occidente. Aunque alguien la elija como modo de vida, creo que la mayoría lo hace porque no consigue otro modo de vida. Tampoco es fácil saber si la oferta crea la demanda o si es al revés. Como diría Sor Juana Inés de la Cruz ¿quién tiene la culpa, el que paga por pecar o la que peca por la paga?

María del Carmen Grillo dijo...

Excelentes reflexiones, Gonzalo.

María del Carmen Grillo dijo...

Excelentes reflexiones, Gonzalo

MAGUI GAGEY dijo...

No coincido con esto: " El decreto de la Presidente argentina no tiene como intención principal terminar con el flagelo de la trata de personas".Lo tuyo es una interpretación psicologista.Lo importante es que el decreto objetivamente apunta a terminar con el flagelo de la trata de personas.Porque la trata con fines de explotación sexual se facilita por la publicidad de lugares donde se comete el ilícito del proxenetismo.Por lo que tu conclusión es muy benevolente con quienes coadyuvan a la comisión de ilíticos: proxenetismo y trata de personas.