viernes, 10 de febrero de 2012

Pague. Todo son ventajas

Uno querría aclarar su caso hoy y aquí, porque hace meses que menudean las broncas y malos gestos por mi militancia en favor del pago por contenidos.

"No entiendo su obsesión por el pago en Internet", se quejaba de mí a un amigo común un ejecutivo del área digital de un grupo mediático latinoamericano. El reclamo, de buena onda, venía a propósito de la entrada sobre Mediapart, aquel digital francés que hace buen periodismo, es de pago y gana dinero. Ese caso, entre otros, ha hecho mucho daño entre los fieles del denominado "Consenso sobre el Futuro del Periodismo". Estos defienden básicamente que toda la información debe ser abierta y de balde; que los medios deben configurar su modelo de negocio y organización sobre estos principios o someterse a la irrelevancia, al fracaso, a la muerte.


Pues bien, la semana pasada, uno de los gurús del dichoso Consenso, Clay Shirky, otro profe, como casi todos ellos, reconoció que la estrategia de pago del Times de Nueva York funciona. Incluso dijo que no estaba bien llamarle muro de pago y que una metáfora más adecuada sería membrana semipermeable. Ya. A mí también me parece que no engaña a nadie cambiando el nombre de las cosas. Otro de los grandes popes de la cosa, Jeff Jarvis, propone un pago inverso. Pago. Bien. Debemos ser comprensivos con los guerreros de la revolución GAL (Gratis, Abierto y Libre). Ellos sienten que están salvando al mundo de la maldad del periodismo. Una misión solemne y ritual que consume sus vidas. Claro, si ahora resulta que el pago funciona… ¡Es un drama! ¡Su teoría decía que eso no podía ser! Compréndalo. Para ellos esas declaraciones son una conmoción (¿Y Ahora Qué Hacemos?). Es como si el Papa se hace mahometano. ¿Qué cara se nos quedaría a los católicos? Exacto, cara de mejillón.

Para añadir humillación a la injuria, resulta que los beneméritos fundadores de Megaupload, esos libertadores de la cultura popular, no lo hacían por la revolución GAL. Sólo querían hacerse millonarios y ligar. Qué cabrones. Cada vez que se levantan las alfombras del todo gratis en la vida real… aparece un Kim Dotcom. Por si fuera poco, se va confirmando que ¡la gente estamos dispuestos a pagar (pdf)! Cada vez que la gente decide por su cuenta lo hace en favor del pago. Fíjese lo que explica a la NPR un tal Robert, lector del NYT residente en… San Francisco. Al principio estaba cabreado como una mona por la membrana semipermeable, pero con el uso…
“…so I finally decided to pay, and I get the Sunday Times, the printed newspaper, and I pay for the digital content, and I’m happy to do so because when you think about it, I mean, most people, at least if you’re over a certain age, you used to pay for newspapers all the time. You just took it for granted. And certainly for the quality of the New York Times, I think it’s well worth it.”
La gente sabe más de lo que parece. ¿No ha visto la cantidad de apps que se bajan a sus teléfonos y tabletas? Ay, qué dolor. Si es que en la gente no se puede confiar. Lenin lo sabía bien: se quitó a la gente de enmedio y logró levantar un negocio 'familiar' que aguantó casi cuatro generaciones.

Luego está The Guardian, bandera del GAL. Como los ingresos digitales no llegan como estaba profetizado y el mucho desarrollo social, el glamour binario y la economía del enlace apenas generan facturación… recortan costes como un neoliberal enloquecido: varios suplementos y su gente han sido eliminados, etcétera. Bien, no solo recortan costes: todo lo que lanzan nuevo es de pago. Claro. Hasta The Guardian tiene derecho a darse cuenta de que son los ingresos, estúpido. El pago, el pago.

Soy partidario del pago por los contenidos porque quiero que el periodismo hecho por periodistas sobreviva al presente cambio de época tecnológico y social; porque no quiero que mi profesión se degrade más; porque quiero que el periodismo sea una ocupación de la cual se pueda vivir; porque no quiero que despidan a más periodistas.

Nada de todo eso tiene ninguna probabilidad de salir adelante si no hay pago por el producto del trabajo de los periodistas. La gente del GAL nunca habla de ingresos. Algunos incluso aseguran que la ciudadanía sola es capaz de informarse adecuadamente por la vía "de actos aleatorios de periodismo" y que esto ahorrará a la sociedad las manipulaciones originadas en la mala voluntad, incompetencia o pereza de los periodistas.

Válgame Dios. Es que también soy partidario del pago por contenidos porque la gente sólo pagamos por aquello que vale la pena. El pago es, por lo tanto, garantía de que lo menos valioso no durará. De que cuantos más paguemos más baratos serán los "contenidos". ¿Lo ve? Con el pago todo son ventajas.

La prueba del paywall del NYT, en PaperPapers, 17/03/11
La prueba del paywall del NYT (2), en PaperPapers, 18/03/11
La prueba del paywall del NYT (3), en PaperPapers, 19/03/11
El pago, garantía de credibilidad, en PaperPapers, 27/09/10
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