sábado, 27 de febrero de 2010

La adolescencia inmadura de Google

Un juez italiano ha condenado a tres ejecutivos de Google a seis meses de cárcel. El delito: violación de la intimidad. El buscador alojaba un vídeo donde se veía cómo cuatro jóvenes asaltaban y vejaban a un escolar autista ante otros compañeros. Ocurrió en 2006.

Esa sentencia, comenta El País "abre la puerta a una revisión de cómo se contempla la responsabilidad de los proveedores de servicios sobre los contenidos de terceros que albergan". De entrada, supone que los empleados de plataformas de alojamiento de contenidos son penalmente responsables por el contenido que suban los usuarios.

Google aclara: "el vídeo era totalmente reprobable y lo retiramos a las pocas horas de que nos lo notificara la policía. Trabajamos con la policía para identificar al responsable de subir el vídeo, que fue condenado a diez meses de servicio comunitario". Pues claro que colaboraron. Sólo faltaría. ¿Qué merito tienen? Digo: menos mal que les avisó la policía. Si fuera por ellos… el autista podría ciscarse hasta hoy.

Lean el resto de la defensa del buscador y díganme si no les da la risa. Es fascinante cómo Google se sorprende siempre que descubre que también tiene obligaciones. Parece un bebé fascinado con su propia mano o una adolescente asombrada ante su primer acné.

Uno ya imagina cómo acabará todo esto. Como en las multas de tráfico: si usted, proveedor, no quiere ser sancionado, díganos quién cometió el delito. Por lo tanto, tenga un fichero con los datos de identidad de sus usuarios. Por lo tanto, exija esos datos a sus usuarios. Etcétera. A nosotros nos dirán: "Usted no se preocupe. Si no hace nada malo no tiene nada que temer". El típico argumento de los tiranos. Es de temer que se beneficien de todo esto los aprovechados de siempre por la actitud de los Gobiernos, que cuando regulan tienden más a limitar y a mantener el statu quo que a favorecer la innovación.

Claro, uno tampoco se conforma con tantas estupideces y/o enormidades como acaban colgadas en la Red sin más ni más. Y le parece bien que, en general, la ley tienda a proteger al más indefenso, al más débil. En este caso concreto, al autista. Al mismo tiempo, la imbecilidad & idiocia sostenida de unos cuantos usuarios –o de muchos, me da igual– no debe acabar con el medio.

Un momento. ¿Acaban sentencias así con los servicios en la Red? No lo creo. A los diarios en la Red sus lectores exigen control de comentarios activo y no sólo metamoderación (otro cuentito chino como el de la neutralidad de la red). ¿Por qué Google et al no ejercen esa "vigilancia"? ¿Porque es caro? ¡No me diga! ¿No será que hemos encontrado un coste típico de ese negocio donde todo era gratis, free?

Pues páguenlo. De lo contrario los responsables de cargarse esos servicios serán sus mismos administradores. Digo: maduren, háganse mayores. Existen obligaciones y responsabilidades, aunque eso choque con la actitud de niñato malcriado, patológica en tantos ámbitos de la Red –empresas, gurús, coristas... Quizá pueden escribir un algoritmo para filtrar contenido y dar así sentido a la última vacuidad intelectual del Palmero Mayor de Google. ¿O es que el algoritmo sólo es para hacer buenos negocios con el trabajo de otros?

¿Tenían responsabilidad esos tres directivos, es decir, la compañía, Google? Negarla y quedarse tan ancho hablando de la neutralidad de la red y otras zarandajas es un no-starter. Hay que seguir pensando.

ACTUALIZADO 05.05.10: Orkut, la red social brasileña propiedad de Google, ha sido condenada a pagar 8.500 dólares de multa por un mensaje difamatorio.
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