sábado, 12 de marzo de 2011

¡Paremos el cruel maltrato a los periodistas veteranos!

Escribe A*, un colega, desasosegado al comprobar como tantas veces la fama y la firma –ambas bien ganadas en tantos casos– pretenden sustituir al escrutinio y la verificación básicas en cualquier trabajo periodístico. Dice así:
FB* tiene lo que se llama una dilatada trayectoria como periodista. Aporta el toque de calidad en [la agencia] Europa Press. En su artículo Hay que intervenir en Libia, de la semana pasada, compara la situación de Libia con la de Yugoslavia en los 90.
Pequeños detalles.
1. Milosevic "dictador": Siempre fue elegido democráticamente. Aunque era un pájaro igualmente. Lo tomaremos como una licencia.
2. "Mercado de Mostar": Creo que se refiere al Mercado de Markale, en Sarajevo, donde cayeron morteros en dos ocasiones sobre población civil. Todo sacado muy bien en la televisión. Igual se confunde con el puente de Mostar, que también salió mucho en la tele, porque lo volaron los bosniocroatas. 
3. Lo mejor. Mezcla la guera de Bosnia de 1995 con la de Kosovo de 1999. En la de Bosnia fue Milosevic quien no logró que los serbios de Bosnia, las autoridades de la República Srpska, se sentasen a negociar. Lo que forzó bombardeos de la OTAN sobre sus posiciones y ofensivas del ejército croata tras las cuales sí aceptaron el alto el fuego y las negociaciones de Dayton. Cuando la OTAN bombardeó Belgrado, como dice él, no fue para que Milosevic interrumpiera las matanzas sobre población civil bosnia "que había ordenado", sino para que se retirara de Kosovo. Un salto de media década de nada. Dos guerras distintas y, vaya, curiosamente, con soluciones internacionales opuestas. En Bosnia tenían que vivir serbios, croatas y musulmanes juntos, por narices. Y en Kosovo no podían vivir albaneses y serbios juntos, por narices. 
En 4º de la ESO [la educación primaria española] te suspenden si pones ese artículo en un examen. 
Y total ¿para qué esta argumentación? ¿para contextualizar una noticia? ¿para un ejercicio literario de opinión periodística? Qué va, para pedir una intervención militar ni más ni menos. Casi nada.
El nombre no tiene relevancia. Es un ejemplo cualquiera de una patología del periodismo magnificada aquí por el masivo uso de tertulianos cuya producción oral en la radio y la tv es, en su mayoría y exactamente, del estilo de lo que acaba usted de leer. Pregunto a A* si no le importa que publique sus impresiones:
Claro que puedes publicar mi texto. He googleado y googleado a ver si encuentro matanza alguna en un mercado de Mostar. Pudiera ser que yo no esté bien informado. No encuentro nada. Parece obvio que en sus recuerdos televisivos se ha mezclado el puente de Mostar con el mercado de Sarajevo. Por otro lado, esto no es ya mal periodismo flagrante. Cuando habla de "y otros objetivos estratégicos" se refiere a que tras un mes de bombardeos la OTAN lo único que se había cargado eran pantomimas que pusieron los serbios y civiles, muchos de ellos albaneses, de modo que pasaron a bombardear las centrales eléctricas –dejando los hospitales sin luz, etc...– y algo que no sé qué le parecerá como periodista: la televisión serbia con los trabajadores dentro. Los motivos [de esa última acción], en palabras de Blair (literal): "en un mundo en el que los medios de comunicación tienen tanta presencia sabíamos que aquellas imágenes del convoy de refugiados alcanzado por las bombas de la OTAN se vería en todo el mundo, sabíamos que la gente vería aquellas imágenes y que despertarían una compasión instintiva por las víctimas de la campaña". En resumen, que hay que tenerlos cuadrados para reivindicar esa guerra aunque te molestes en mirar en la wikipedia de qué carajo iba.
Podría recordar ahora que hay jóvenes con más ciencia, mejor criterio y mayor voluntad para hablar de todas esas cosas. Ahí está el propio A*. Sería una señora conclusión, pero también una vulgar queja. Lo que inquieta a uno –que también se hace mayor– no es cómo muchos de estos señores viven adocenados en el arco que va del despiste senil a la ramplonería profesional. Allá ellos: son muy dueños. Lo más siniestro es cómo nadie dice a esos veteranos: 'tienes que superar la pereza, la indolencia, la frivolidad', 'estás acabada', 'tienes que trabajar como antes', 'llegó la hora del relevo'… Ni tampoco se les encuentra mejor acomodo. Me parece una crueldad exponerlos así a la intemperie profesional. ¿Es que sus jefes o sus empleadores o sus amigos o sus cónyuges no tienen corazón?

No hay derecho. Después de alcanzar el generalato en cien combates, merecen un final mejor. ¡Basta de crueldad con los nuestros mayores! Pásalo.