viernes, 21 de enero de 2011

¿Certificar la circulación es fortaleza o debilidad?

Una constatación y una hipótesis sobre la furiosa respuesta de Ámbito Financiero de hoy al artículo de La Nación de ayer acerca de la distribución de la pauta oficial en la Argentina.

Constatación: Ámbito Financiero usa como fortaleza una debilidad. Como su circulación no está certificada/justificada por el IVC (Instituto Verificador de Circulaciones), pueden decir el número que se les da la gana y hasta intimar a La Nación para que
señale la estadística (si es que existe) sobre las que se basó, ya que este diario jamás dio sus datos de circulación al IVC ni a ninguna otra entidad pública y/o privada.
Además de asegurar que es imposible saber la cantidad de ejemplares que venden, siguen sin decir el número. Sólo dicen que La Nación
falsea brutalmente los números referidos a la circulación de este diario. Simula desconocer que Ámbito Financiero imprime ejemplares en seis puntos del país: Capital Federal, Neuquén, Rosario, Córdoba, Resistencia (Chaco) y Mendoza.

Malos empresarios seríamos, una ironía tratándose de un medio ligado a la economía y a las finanzas, si tuviésemos seis plantas de impresión para editar, diariamente, solo 13.600 ejemplares como consigna el artículo.
Entonces son malos empresarios ellos y los más de 50 diarios de la Argentina -algunos de Buenos Aires- que imprimen unos 2.000 ejemplares en plantas como las seis que usan ellos para imprimir la suma de 13.600 que consigna La Nación. Siguiendo sus propias palabras hay que concluir que tanto ellos como los dueños de otros 50 diarios de la Argentina, son malos empresarios.

No es una novedad que el poder en la Argentina usa la mentira como herramienta de gobierno. Para ellos no hay delitos, no hay inflación, no hay inseguridad, no hay pobreza, no hay narcotráfico... y necesita medios afines como soporte de ese discurso. Pero igual que hay estadísticas del poder, en las que nadie cree (ni ellos mismos) y otras en las que sí, el público cree en unos medios y no cree en otros.

No hay que calcular la circulación de Ámbito para certificar que es escasa: basta con contar la publicidad no estatal de sus páginas para constatar que no venden ejemplares. Alguien cree que si vendieran los que dicen que venden no tendrían la misma cantidad de anunciantes privados que La Nación o Clarín, de esos que sí necesitan la publicidad para vender sus productos.
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