martes, 4 de enero de 2011

Extender y perpetuar el poder

Asistimos desde hace algún tiempo a una preocupante muestra de intolerancia y de abuso de poder con el que se busca restringir la libertad de prensa, controlar la información -como si ello fuera factible en el mundo actual-, amordazar las opiniones contrarias a las del Gobierno y disfrazar la realidad, acomodando las estadísticas a los intereses circunstanciales de gobernantes que no reparan en límite alguno para extender y perpetuar su poder.
Es un párrafo del editorial de hoy de La Nación de Buenos Aires con motivo cumplir 141 años de la primera edición el 4 de enero de 1870. Un resumen casi perfecto de la relación actual de la prensa independiente con los regímenes autoritarios de América del Sur.

No sólo con la prensa. Hay otra noticia que aparece en las tapas de los diarios de la Argentina de hoy, entreverada con el robo de 140 cajas de seguridad de un banco en Buenos Aires. El título principal de Tiempo Argentino (que disfraza la realidad para el gobierno) confirma la maniobra para quedarse con una empresa proveedora de electricidad. Ha ocurrido ya con otras empresas que han pasado al ámbito de los amigos del gobierno: es la estrategia del poder político para quedarse con el poder fáctico, porque entienden que son los que de verdad gobiernan el país.



Y esa es la verdadera razón de los ataques a la prensa independiente: una estrategia anti republicana para perpetuarse en el poder.

El periodismo no es poder sino contrapoder. Ese es su negocio, solo posible en democracia. Y los medios en manos del poder dejan de hacer periodismo y su negocio se convierte en sacarle dinero al poder.
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