sábado, 13 de noviembre de 2010

Periodismo umbilical

Juan Carlos Escudier exagera cuando titula su columna El obituario sobre el periodismo. El periodismo está más vivo que nunca precisamente porque hay gente como Juan Carlos. Dice:
"[…] los periodistas han dejado de ser aquellos individuos que observaban el mundo y se implicaban en su transformación para convertirse en instrumentos de un espectáculo multimedia cuyo único requisito es el de ser rentable. Lo seguro es que la profesión atraviesa su particular crisis, aderezada aquí con una polarización salvaje que, salvo excepciones, tiene al gremio dividido en dos trincheras irreconciliables.
[…] Los grandes medios han construido su propio mundo en el que la realidad no se refleja sino que se acomoda. No interesa tanto contar lo que pasa como evitar que la competencia se adelante […]"
Todo esto es a cuento del ridículo de los tres enviados especiales que una radio destinó a cubrir la sangrienta represión del Reino de Marruecos contra un campo de refugiados saharauis cerca de El Aaiún. Esta ciudad es la antigua capital del Sáhara español, la colonia que fue entregada a Marruecos en 1975.

Los enviados llegaron tarde, claro. Tanto ellos como sus jefes sabían perfectamente que ocurriría lo que ocurrió: fueron bloqueados por la policía, con lo que ellos y su medio se dedicaron a indignarse con y a llorar por su destino –mientras los saharauis eran masacrados y se armaba un embrollo diplomático con España, tanto por la muerte de un español en ese campo como por la sempiterna cola de paja española en este asunto tras abandonar a los saharauis en manos de la tiranía marroquí. Pero lo importante era el show de la lucha por la información.

Ramón Lobo retrata la situación en este tuit:


Para que no llore, le dejó acá reproducidas Las 5W del enviado especial de moda del ingenioso hidalgo @unesceptico:
  1. Where? ¿Dónde está el hotel más lujoso de la zona?
  2. Who? ¿Quién narra la noticia?
  3. How? ¿Cómo contarlo para que encaje en la línea editorial del medio de comunicación?
  4. What? ¿Qué hacer para que el periodista parezca que está en peligro?
  5. When? ¿Cuándo sale el vuelo de regreso?
Más en serio, Montse Doval recuerda a Miguel Gil, enviado especial asesinado en Sierra Leona el año 2000. Puede ver aquí el documental "Miguel Në Terren" (Sobre el terreny), de TV3. Y cuando le entregaron, a título póstumo, el Premio Brajnovic en la Universidad de Navarra, la Facultad de Comunicación preparó este clip:



No da ni para comparar. Van para tres días que esos tres hablan más de sí mismos que de los saharauis. ¿Podríamos terminar de una vez con el periodismo umbilical de los enviados especiales a la violeta?


Vergüenza del periodista en Paper Papers 22/3/10

    4 comentarios:

    Anónimo dijo...

    Nada nuevo ni que no se haya dicho antes, donde esta la novedad? Que lastima, algna vez tuvieron un blog apenas interesante.

    sarto dijo...

    Si, Toni es una tendencia jodida que los periodistas a veces se olvidan que ellos son los mediadores confiables entre la realidad y los lectores. Y lo que ellos piensan solo interesa en una columna con firma si es que está solidamente fundamentado. Y, como en este caso, pretenden hacernos creer que puede ser centro de la noticia el trato que les dispensan. Es usual leer columnas o escuchar supuestos periodistas dar opiniones propias sin sustento como si lo que ellos opinan fuera importante. Abusan de los lectores o radioescuchas. Se olvidan del fundamento de su profesión.
    Y al amigo "anónimo" si quiere leer cosas que no se hayan dicho antes que no entre a blogs de periodismo donde no tratamos de inventar nada. Que entre a "Cience" en los artículos de fusión termonuclear. A veces ahí dicen cosas nuevas.

    TP dijo...

    Gracias, Armando. Esos anónimos tienen su buena función: espabilarnos.

    Jorge de Lorenzo dijo...

    Hace ya 12 años la revista más importante de España envió a un periodista y a un fotógrafo a Rabat (Marruecos) a localizar al presidente Felipe González y ver en que asuntos andaba. Cuando llegaron el presidente estaba de vuelta en España. Los corresponsables volvieron sin noticia. Pero lo importante para el medio era: Felipe,sabemos por donde te mueves en cada momento. Ese era el periodismo de entonces.