lunes, 8 de noviembre de 2010

La deshonestidad de Le Monde Diplomatique


Al ver esta portada/tapa –la foto es de este sábado en Montevideo [clic>amplía] – me dio un ataque de setentismo y hasta de sesentismo, Tricontinental incluida. El Dipló acepta lo que el mismo Fidel confirmó a The Atlantic: el modelo cubano no funciona. Pero la revista no se resiste a su suerte y le abre otra salida: si no sigue adelante la vía cubana, prueben la vía china o la vía vietnamita.

¿No hay más opciones?

A estas alturas, este asunto ya es cuestión de honestidad intelectual y periodística –si es que hay diferencia–, no de opinión ni de opción política. Cualquiera que haga el más mínimo reporteo se da cuenta de que Cuba se parece a China o a Vietnam lo que un huevo a una castaña. Y que el futuro de Cuba deberían decidirlo todos los cubanos.

Este es un periodismo tan pintoresco que da lugar a títulos así: Rusia, una sociedad libre bajo control autoritario. ¿Cómo dice?

Usted dirá: oiga, es que yo compro el Dipló por eso mismo, para chutarme y evadirme de este mundo. Ah. Acabáramos. Supongo que esa es la razón de que el titular principal esté ilustrado con esa foto de la Cuba de 2010.