domingo, 3 de enero de 2010

Detrás de la portada de The Economist


Rosie the Riveter (Rosita la Remachadora), es el icono de la mujer norteamericana dedicada al esfuerzo de guerra entre 1942 y 1945. The Economist la recupera con todo su sentido: las mujeres ya son más de la mitad de la fuerza laboral de los EEUU.

Rosie existió. Millones de ellas. La más famosa fue Rose Will Monroe, nacida en Kentucky en 192o. Durante la Segunda Guerra Mundial se trasladó a Michigan para trabajar como remachadora en la planta Willow Run Aircraft, donde fabricaban los bombarderos B-29 Superfortress –el de la bomba atómica– y los B-24 Liberator. Fue seleccionada para un anuncio del esfuerzo de guerra y como protagonista de Rosie The Riveter, una película de propaganda. Es la otra Monroe.

El cartel que emplea The Economist es un original de J. Howard Miller, quien lo dibujó por encargo de Westinghouse.

Otra Rosie famosa fue la que Norman Rockwell creó para la portada de The Saturday Evening Post del 29 de mayo de 1943:

Sheridan Harvey analiza con todo detalle la ilustración de Rockwell, incluida la conexión con el profeta Isaías que pintó Miguel Ángel en la Capilla Sixtina y agudísimos apuntes sociológicos sobre la figura de esta mujer trabajadora:



La Rosie real logró la licencia de piloto a los 50 años... y murió a consecuencia de un accidente de aviación.

Hasta 20 millones de Rosies trabajaron en las fábricas de armamento de EEUU durante la Segunda Guerra Mundial. Esta movilización laboral abrió a muchas de ellas otro panorama: trabajar fuera de casa –aunque les pagaban 31,50 dólares a la semana contra los 54,65 que cobraba un varón. Nada, como hoy.



The Economist: portadas que no son sólo originales o casuales. Hay tanto periodismo en la selección de esa imagen como el texto del reportaje. Son portadas-balcón y no portadas-portón. Abren el panorama y muestran el paisaje en lugar de encerrarlo, limitarlo. Hacerlas da trabajo, sobre todo al que las hace, claro. Para eso les pagan en The Economist. Son los más grandes.

[Este post no habría sido posible sin la iniciativa de El Gran Carlos].PD: Dice N* via Twitter: Creo que te confundiste de remachadora (y remite aquí)
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