martes, 1 de diciembre de 2009

Mucho hijueputa y algún caballerete

Las portadas/tapas cuentan la historia por sí solas: la prensa dio por culpable a un joven al que los médicos acusaron de violar, torturar y matar a la hijastra de tres años. Él mismo la había llevado a urgencias y de allí salió esposado por las acusaciones infundadas del cuadro médico.

Por supuesto, los periodistas creímos y publicamos todo lo que le decían sobre el chaval "fuentes" de Sanidad y de la Guardia Civil. Así tres días.

El forense dictaminó que la nena murió de lo que decía su padrastro: se cayó de un columpio. El juez le ha dejado en libertad, pero el hombre está en un hospital, hundido por la depresión.

Lo lógico sería decir: la cagamos. Y cargarse a alguien: en Sanidad, en la Guardia Civil. ¿Y en la prensa? Lo de siempre, disimular.

Qué hijos de puta. Uno puede equivocarse, pero no puede decir que pasaba por allí. Vean –es el mejor ejemplo pero no el único– la portada de Canarias7 de hoy. Como si no hubieran hecho nada: la culpa es de los médicos o de la Guardia Civil o de usted que compró el diario, o de la abuelita. Renunciaron al periodismo ("…dice el gobierno, dice el gobierno…") y ahora silban y miran al techo ("yo no he sido, yo no sido") mientras señalan a otro.


Qué hijos de puta. Acá les dejo la secuencia día por día de los tres diarios locales principales.

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Al menos el director de ABC, Ángel Expósito, ha dado la cara y se disculpa ante la víctima en su vídeoblog. Sin embargo, en la portada impresa les faltó vergüenza: rectifican en voz baja y también se quitan de en medio. Corrigen en un sueltito una mentira a cinco columnas. Cómo nos cuesta. Qué soberbia. ¿Serán igual para el resto de informaciones?

Digo si no sería mejor adoptar una normativa escandinava acerca de la información de sucesos y tribunales: no se informa más que de la sentencia firme. No es del gusto de uno: en un país latino esto es imposible y, bueno, perjudicial. Pero estamos en las de siempre: o sabemos comportarnos solos o algún gobierno nos mandará de cara a la pared. Y tal vez no sea una pared escandinava sino peor. Ánimo.
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