miércoles, 16 de diciembre de 2009

La Agencia Efe no respeta su historia

La Agencia Efe presentó el 15 de noviembre Efe. 20 anys de notícies en català, un libro que hace desaparecer ya desde el título seis años de su propio servicio en lengua catalana.

Vaya. Ese servicio arrancó el 1 de septiembre de 1978, cuando el Presidente de la Agencia era Luis María Anson (léase Ánson) y el Delegado General en Catalunya era Roger Jiménez. En la cosa estaban el fallecido Ramon Barnils, una leyenda aquí, y Núria Cornet, que sigue en Efe como redactora, además de un grupo de corresponsales.

Ese servicio fue cerrado en 1984 por Ricardo Utrilla, el Presidente-Director de la agencia de entonces.

En 1989 se reanuda. Presidía Alfonso S. Palomares y la Delegada en Catalunya era Margarita Riviere. El libro da ese año como fecha fundacional del servicio.

Mal.

Tanto Roger Jiménez como Núria Cornet señalaron la omisión del libro en sendas cartas al Director publicadas en La Vanguardia el 18 y 20 pasados –y erraron también al situar 1980 como primer año del servicio en lengua catalana. “Yo había equivocado la fecha en otra carta publicada en 1997 e hice que Núria se equivocara. Hablé de memoria, también porque el primer documento que conservo sobre ese servicio está fechado en 1980”, explica Jiménez.

La fecha verdadera en que la agencia inició su servicio en lengua catalana se sabe gracias a una carta remitida por Jiménez a Manuel Dobaño, corresponsal entonces en El Prat. Dobaño ha hecho aparecer esa carta a raíz de esta polémica.

El Director de Efe en Catalunya dispone de esta documentación. ¿Por qué no ha corregido el error? Muy mal.

Hoy se cumple un mes desde que se publicó la reseña del dichoso libro en La Vanguardia y, bueno, 30 días no han bastado para enmendar la pifia. Efe no ha hecho el menor gesto de respetar su propia historia. Al contrario, su Director en Catalunya replicó las cartas de Jiménez y Cornet sin desmentirles en nada y pretextando que el libro no pretende “hacer historia”. Eso queda muy claro, desde luego.

Qué feo. Qué pena. Allá ellos. Dejo las pruebas aquí colgadas.