domingo, 22 de enero de 2012

Otra modesta proposición para todos los periodistas



Vincent Browne, mítico periodista irlandés, deja en ridículo a un representante del Banco Central Europeo que pretende torear su pregunta. Browne muerde y no suelta hasta que la patética jefa de prensa manda seguir la sesión. Cómo le gustaría a uno ver más ruedas de prensa así.

Le cuento una batallita y perdone que me meta por medio. Estamos en 1994, en la conferencia de prensa final de la Cumbre sobre la Población y el Desarollo de la ONU en El Cairo. En la mesa estaba Michel Camdessus, entonces baranda del FMI. Como era frecuente, si querías preguntar hacías cola detrás de un micrófono en el pasillo central. La fila era larguíííísima. Cuando llegó su turno, una periodista de Reuters preguntó a Camdessus si el FMI condicionaba la concesión de créditos a países del Tercer Mundo a que siguieran estrictas políticas de control de la población. El hombre dudó y empezó a hablar del mar y los peces. La periodista le cortó educadamente. Con firmeza, le espetó: "por favor, respóndame". Camdessus siguió su excursión. Le duró diez segundos, los que tardo la periodista en cortarle de nuevo: "Señor, le he hecho esta pregunta (y la repitió exactamente igual). Es fácil de responder. Es "sí" o "no". Por favor, conteste".

—Sí, dijo Camdessus en un suspiro.
—Muchas gracias; nada más, respondió la reportera.

Buenísimo.

El Gobierno español actual apenas acepta preguntas (el anterior tampoco muchas, no crea) y la mitad de las que acepta comienzan o acaban en bronca al/la periodista. El presidente de la cosa está missing total. Sólo ha concedido entrevistas a una radio y a una agencia y la impresión de uno es que eran de esas que, de milagro, no terminaban con la mítica ¿desea usted añadir algo más? Albricias.

A propósito de todo esto viene acá una modesta proposición, basada en Thirteen Days, fenomenal docudrama de Roger Donaldson sobre la Crisis de los Misiles de Cuba de 1962. El embajador soviético Valerian Zorin evita con subterfugios esta pregunta del norteamericano, Adlai Stevenson: "Niega usted que la URSS esté instalando en Cuba misiles de medio e intermedio alcance y sus bases? ¿Sí o no? No espere a la traducción. ¿Sí o no?".

En la película le dan la palabra al embajador de Chile. Este declina y cede su tiempo a Stevenson, que prosigue: "Señoras y señores, vamos a estar en esta sala un rato largo, así que estoy dispuesto a esperar mi respuesta hasta que el infierno se congele". (En realidad no fue exactamente así, pero casi). Esta es la escena:



Me interesa el embajador de Chile. Tal vez los medios podrían seguir a rajatabla tres sugerencias:
1. Si no se permiten preguntas, nadie se queda en la rueda de prensa. Los periodistas se levantan y se van. Educadamente… adiós, chau, agur, adéu, bye.
2. Si una pregunta no es respondida, el/la siguiente en el turno pregunta lo mismo que el/la anterior colega y así sucesivamente. 
3. En la información sobre el asunto (sobre el asunto, no sobre el incidente) se cuenta lo ocurrido lo más brevemente posible (y sin llorar) a los lectores, telespectadores, radioyentes, usuarios…
La clave para que todo esto funcione no es la "solidaridad entre compañeros" ni otras estupideces del estilo. Quienes se quedan en una rueda de prensa así se califican solos y preferiría tener compañeros mejores. La clave es que las preguntas sean decentes, pertinentes y de calidad, que tengan un poco de "pienso" detrás. Aquellos que se ponen tras los micrófonos no deben rechazar a la prensa, de acuerdo. Pero convengamos: muchas, muchas, muchas veces las preguntas de los periodistas apestan de malas, banales e intrascendentes (¿Puede hacer una valoración del acuerdo? ¿Contento con el resultado?, etcétera). Claro, los políticos (altos funcionarios, deportistas, etc.) ya están o se ponen a la altura de las preguntas que reciben.

Mejoremos nosotros y verás qué rápido se ponen las pilas esos caraduras de las ruedas de prensa sin preguntas. En una semana se arregla el asunto. Los ciudadanos se lo merecen.

El vídeo de Browne me lo descubrió Guerra Eterna en BoingBoing.
Publicar un comentario en la entrada