martes, 10 de mayo de 2011

Hay historias por todos lados

Siempre que viajo en avión elijo ventanilla porque me gusta ver el mundo y lo atribuyo a mis genes de periodista. Alguna vez que lo planteé en una conversación entre colegas quedamos en que también ocurren historias muy jugosas adentro del avión, así que empatamos los que preferimos pasillo o ventanilla.

Hace meses, en un vuelo de Buenos Aires a Santiago de Chile, descubrí entre las nubes una guitarra de árboles en el medio del campo. Solo conseguí una pésima foto con el celular. Desde entonces la busco cada vez que viajo (una o dos veces al mes). Aquella vez no registré el lugar ni el tiempo que llevábamos volando: solo que todavía era una zona fértil de la Argentina y que iba sentado del lado derecho del Airbus 320 de LAN. Pero por las razones que fuera no la encontraba: no conseguía la ventana, estaba nublado, me quedaba dormido, el avión cambiaría de ruta... Hasta que el 5 de abril, con cámara nueva, la encontré en medio de la pampa argentina -al suroeste de la provincia de Córdoba- y subí la foto a Facebook.


Después fue fácil buscarla en Google Earth y saber un poco más. Pero lo que había en internet era realmente poco. Y me quejaba porque ningún diario ni revista había hablado jamás de esta guitarra de casi un kilómetro y 7.000 árboles de distintas especies.

Ayer por fin se ocupó... The Wall Street Journal (aquí en la versión de La Nación). Es un historión que levantaron las radios de Buenos Aires sin averiguar mucho más y que ya está por todas partes.

Las historias existen. Solo hay que encontrarlas.

De paso les muestro la foto del Aconcagua completo (6.962) que conseguí ese mismo día. Las condiciones erá únicas por la visibilidad y por la poca nieve, apenas iniciado el otoño en el hemisferio sur. Se ve desde la carretera internacional hasta la cima. Está en alta definición (clic > amplía).

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