lunes, 8 de septiembre de 2008

Preguntas incómodas

El jueves 28 me enfrenté con el ministro Jefe de Gabinete del gobierno argentino, Sergio Massa, en carne mortal. Fue después de que el presidente de ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) le prometira solemnemente la "vocación afirmada en el audaz juramento de ser útiles".

Pregunté dos cosas que no le gustaron al ministro. Por lo visto tampoco a la cúpula de ADEPA, que cenaba adulona en su mesa y asentía sonriente sus consejos sobre la industria, la libertad de expresión y el futuro de los medios gráficos.

Si le parece tan importante la credibilidad de los diarios, a nosotros nos preocupa también la del gobierno, bastante maltercha a estas alturas ¿piensan hacer algo al respecto, por ejemplo con las cifras oficiales de la inflación, en las que nadie cree? Y dada esa preocupación suya por la credibilidad, explíquenos también porqué el gobierno gasta tanto dinero contratando publicidad para mantener medios que no son creíbles.

A Massa no le gustaron las preguntas. Cuando empezó a negar las mentiras del INDEC con el cinismo habitual del gobierno argentino, tampoco le gustaron mis repreguntas (las hice sin el micrófono que me había quitado un asistente). Al final el presidente de ADEPA se puso nervioso y pidió deseperado otra pregunta para censurar aquel diálogo, antes de que pase a mayores.

Me olvidé del episodio minutos después. Pero me lo recordó, decantado y con cierta nostagia, este interesante artículo sobre uno de los hechos que negaba el ministro (decía que era solo mi opinión) en La Nación de ayer: Duras críticas al gobierno por la publicidad oficial.
Publicar un comentario en la entrada