martes, 13 de diciembre de 2011

¿Para qué sirve el IVC?

Acabo de almorzar con unos amigos en Chan Chan, un peruano de la calle Hipólito Irigoyen, detrás del Palacio Barolo. Al terminar se me ocurrió pasar por las oficinas del Instituto Verificador de Circulaciones (IVC) que tiene su sede en ese mágico edificio de Buenos Aires; me acompañó uno de los comensales, que también tiene su oficina en el Barolo y que fue testigo de mi entrevista con el Gerente del IVC, Roberto Moreira. Mi intención era hacer lo que hice: quejarme porque en el último número de la revista del IVC (Año 2, Número 4, octubre de 2011) hay un error grueso en la cifra de circulación del diario El Territorio de Posadas.

El diálogo con Moreira, después de mi queja, fue más o menos como sigue:

-Parece que lo hiciéramos a propósito...  
-Sí.
-No te lo tomes así, no te calientes.
-Es que si fuera la revista de la Cruz Roja o si hubieran escrito alcohol sin hache, no me preocuparía tanto. Pero es la revista de los certificadores de circulación en un número de circulación...
-¿Y en el diario no cometen errores?
-Si claro. La diferencia es que cuando los cometen, me caliento.
-¿Les sirve para algo el IVC?
-La verdad es que no nos sirve de mucho.
-Entonces ¿por qué no se van del IVC?

Después prometió invitarme a las reuniones del consejo técnico consultivo, integrado por algunos asociados, para que les diga estas mismas cosas. Acepté encantado y convencido de que no servirá de mucho: a ese consejo pertenecía hasta que dejaron de invitarme hace por lo menos un par de años y sospecho que fue por decir estas mismas cosas. Ahora las digo aquí, a ver qué pasa.

Nota: El Territorio paga al IVC una cuota mensual de 390 pesos (unos USD 92).

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