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martes, 23 de noviembre de 2010

Die Zeit va a por todas con su versión en iPad



Information Architects ha puesto a punto la versión de Die Zeit para el iPad. Al parecer, ese trabajo va en dirección contraria al de tantos otros medios:
The main reason why people love our iPad design for Zeit Online is that it’s optimized to run on the killer content app No1: The browser.
Hay quien quiere ver todo eso como la posición opuesta –y sensata y prudente y abierta y más mejor– a las revistas y diarios via apps, onda Wired, Financial Times o, sobre todo, The Daily, el proyecto iPad de News Corp. (¿Murdoch? ¡Apártate Satanás!)

Wolfgang Blau, director de Zeit Online, desmiente todas esas paparruchas en esta entrevista:
But isn’t this decision a departure from the idea of selling paid apps?
Quite the contrary: Through our iPad-optimized site, we will be able to offer our pay-apps in a very targeted manner. Most iPad-Surfers already has an account for the app-store. This way, the larger user-base of our free, ipad-optimized site on one side and our pay-apps on the other side will strengthen each other. For instance, we now can seamlessly link from within our pay-apps on the iPad to free content on our site which is already optimized for the iPad. At the same time we reach a lot more iPad users through our free site, who we then can point towards our app-offerings.
Lo que interesa a Die Zeit, a Blau y a todos, también a Murdoch, es atender a sus usuarios con  el periodismo allá donde estén y ganar dinero con eso. No la disputa conceptual y etérea ¿Web o Apps? que, por otra parte, también sirve a tantos para hacer su buen dinero: bien por ellos. Solo una cosa: ¿pueden bajar el volumen de su falso debate?

Aléjese de los asesores en Paper Papers 19/11/10

sábado, 5 de febrero de 2011

The Daily, una buena jugada de News Corp. y Apple

News Corporation, el conglomerado mediático de Rupert Murdoch, ha invertido 22 millones de euros en el lanzamiento de The Daily, primer diario nativo y exclusivo para el iPad, el gadget estrella de la temporada. La cosa salió el pasado jueves al precio de 0,72 € (0,99 US$) semanales –una semana del diario Ara, hágase cargo, son 10€– sustanciada en una app cuyo contenido se actualiza automáticamente varias veces al día –previa compra en la iTunes Store.

En la redacción de The Daily trabajan cien periodistas, algunos de ellos muy reputados como Jesse d'Angelo, que era el Subdirector/Prosecretario del New York Post.

Naturalmente, el sanedrín digital se ha volcado en despreciar la iniciativa. Les bastó con el primer número para emitir su condena –algunos ni eso. Le reprochan, en resumen, que su contenido pueda leerse de balde fuera de la app, que su presentación es rancia, el periodismo psé psé y, sobre todo, que sacrifica posibilidades de enlace, actualización, interacción y sociales que ofrece la web.

Conste que la gente corriente y moliente lo ve de otro modo: les gusta más la app de The Daily que la de The New York Times, aunque menos que la de The Wall Street Journal.

Curiosamente, los periodistas, analistas o expertos o lo que sea, con raíces papeleras son los que han optado por el paciencia y barajar. Gente prudente. Mi gente –ustedes disculpen.

Claro. A uno se le ocurre, de entrada, que Murdoch y su gente no están obligados a pensar lo mismo que las Courtiers Numériques, con sus princesas y bufones. O también: ¿podemos hacer el esfuerzo de indagar en qué diantre está pensando Murdoch? [Si no quiere ver numeritos y quiere pasar a las conclusiones, sáltese los siguientes cuatro párrafos, N. del B.]

Vea. El mercado de los contenidos impresos en EEUU está entre pésimo y fatal. Terminal. Pero, pero, pero… según los analistas de Forrester, en 2015 se habrán vendido 82 millones de iPads en ese país. Para ese año, además, dos tercios de las transacciones digitales se operarán en algún terminal móvil –como el iPad. Convengamos: un señor mercado. Pregunta: ante el estancamiento del pc como máquina de lectura y ocio –que es el tiempo por el que compite la prensa– y el ascenso del iPad y otras tabletas… ¿le parece que esos usuarios andarán preocupados por las carencias de la app respecto a la web? Exacto: no. Eso puede ser una pena –y lo es, de momento– pero a los usuarios no los maneja el sanedrín digital sino… ellos mismos.

Murdoch ha dicho que los costes operativos de la cosa suben a 367.000€ diarios, 20M€ anuales.

Hagamos números gordos. Apple se lleva un 30% por suscripción. Supongamos que pactaron un acuerdo más beneficioso y digamos que ese 30% comprende también los costes comerciales. Para cubrir la operación, The Daily debería llegar a 500.000 abonados (el 0,6% de los iPads de 2015 en EEUU) e ingresar entre 7M€ y 8M€ anuales por publicidad. Otras cuentas lo ponen más fácil y otras, más sesgadas, menos. En cualquier caso, a uno no le parece el fin del mundo. Estamos hablando de News Corp. Por favor.

Para que tenga alguna referencia más, sepa que la app para iPad del Financial Times ha sido descargada 480.000 veces en enero, mejorando las 430.000 bajadas de fines de Noviembre.

Pues bien, todas estas figuritas no tienen la menor importancia. Vea: ¿está pensando en eso un tipo que se compró The Wall Street Journal por 4.100 M€ así nomás? Nyet. Qué va. Algo habrá aprendido Murdoch de los fiascos de MySpace y Alesia. Por eso va de la mano de Steve Jobs, que será su quiosquero/canilla. La estrategia de Apple con el iPad es reformular los hábitos de consumo de los usuarios de terminales inteligentes. Ya tiene hasta nombre: Curated Computing: las opciones del usuario se estrechan en beneficio de una experiencia más relevante y menos compleja.

En fin, que de aquí al 2015 le parece a uno que News Corp. y Apple tienen bastante tiempo para desarrollar ese cambio de escenario. Fíjese en cómo lo lograron con el complejo iPod-iPhone-iTunes en el mercado de venta de música. Y lo que te rondaré morena con la venta de software a través de la App Store. O vea cómo Amazon ha subvertido el mercado de libros y otras publicaciones.

¿No le parece que tiene sentido?

Otra discusión –y muy buena– es si al limitar la experiencia del usuario no se castran las posibilidades que la web abierta ofrece, singularmente al producto "periodismo" y a los contenidos en general. Eso nos llevaría lejos, muy lejos. A cuestionar las teorías alrededor de la economía de la abundancia, la larga cola… A debatir si es posible volver a generar escasez después de los últimos años de Todo Abierto, Todo Gratis, Todo Libre. Etcétera. De entrada, a uno le parece que el modelo The Daily no impide que su producto periodístico se beneficie de todas las ventajas de la web abierta. Ya verá: sólo tiene que esperar un ratito. En fin, amigos y amigas, todo esto es harina de otro costal.

Regreso al asunto. En este punto digo: The Daily no viene a generar escasez. Eso ya no se puede más. Viene a promover el pago por contenidos. Viene a acostumbrarnos a pagar por el periodismo, así esté gratis –y estará ya siempre– en Internet via sitios, blogs, redes sociales o lo que venga. Es contraintuitivo, sí. Esperemos, al menos, que lo haga con buen periodismo.

No se preocupe por la plata. Mire, en el lanzamiento del último diario de papel en España, la editora invirtió más de 70 M€. En el lanzamiento del último gratuito de papel español enterraron 35M€. Qué son, pues, 22 M€ en The Daily? ¿Qué los 20M€ en costes operativos anuales? Son la mínima inversión en I+D que un megagrupo dedica a adquirir el conocimiento y la experiencia que todavía nadie tiene en el negocio de las noticias en la era digital con el fin de crear un escenario (mercado, soportes, productos, experiencias…) completamente nuevo. Para Murdoch, además, son peanuts.

PM*
 ha formulado muy bien el debate en una serie de tuits, algunos bajo el hashtag #dailyq. Súmese a la conversación.

Cierro. The Daily viene a subvertir el mercado, a recrear al usuario. Veremos qué pasa. De momento, use el sentido común. ¿Había visto antes una alianza tan poderosa entre contenidos y pago? Ya verá cómo aprendemos mucho de todo eso. Y otra: ¿A usted le parece que Rupert Murdoch y Steve Jobs son dos pendejos que andan por ahí quemando plata para chulearnos a todos y a todo? Y si se lo parece… ¿no será que el pendejo es usted?

[Actualizado 06Feb2011 a las 11:37]

miércoles, 1 de febrero de 2012

The Daily cumple un año

A casi un año de la salida de The Daily, el diario para iPad de News Corporation, pueden leer esta reseña de Josh Sternberg o ver este videito de Jesse Angelo. La reseña no es tan buena pero me sirve para explicar una vez más una teoría que me gusta repetir: internet quizá tenga mucho que ver con el futuro del periodismo, pero no es el futuro de los periódicos. El iPad o Android tampoco. El futuro del periódico es el periódico y puede ser negro. El del iPad es el iPad. El de internet es internet. Y el del periodismo es el del periodismo. Son cosas distintas.

Lea lo que dijo Josh Martin, Director del Estrategia de Medios de ID Media.
I think it is the future of print. I think their model of a free trial, followed by a paid model is a good bet. They have a strong product. I don’t think other publications in the marketplace — branded pubs with high-end premium audiences — have money to build a field ahead of the audience.
Pues yo pienso que no. The Daily es como un diario de papel con touch screen y nada más. Una locura en términos de las prestaciones y posibilidades de internet, sobre todo la actualización permanente. Dicen que les va bien y que pasaron el break even antes del año de vida cuando eso en un medio tradicional lleva cinco o seis años. Bueno recordarlo.

martes, 6 de septiembre de 2011

Todavía imprimen periódicos en iPad


1. El el iPad la lectura es eficiente pero superficial. Los lectores ven más artículos pero retienen menos información (ven pero no leen).

2. La gente asimila y recuerda más información cuando la lee en papel.

Son las dos grandes conclusiones de un estudio de lectura realizado Miratech sobre los mismos ejemplares de 20 Minutes en iPad y en papel. Nada nuevo y todo lógico. No hace falta un estudio para semejantes conclusiones, pero siempre viene bien que alguien certifique científicamente lo que todos suponemos con pura lógica natural. Lo curiosos es que sigan imprimiendo periódicos en iPad.

viernes, 12 de agosto de 2011

El iPad debe despegarse del papel


Les paso este riquísimo post de Eduardo Arriagada sobre su experiencia con diarios españoles y franceses en el iPad. Me parece necesario para los que están trabajando en versiones para iPad de sus periódicos. Una vez más la conclusión, que creo hay que seguir a rajatabla, es el del título de este post. No es una novedad para los lectores de este blog.

Y si clica aquí verá lo que decimos sobre el iPad.

viernes, 9 de abril de 2010

El iPad no era todo rosas

Justo hoy lo conversaba con un par de ingenieros de sistemas en un diario sudamericano: no puede ser que el iPad no tenga ninguna conexión USB. Ahora me empieza a preocupar que el talibán de Jeff Jarvis haya dicho lo mismo.

Quiere decir que las películas que se ven en el iPad, además de costar dinero, vienen con todas las amenazas de guillotina y silla eléctrica a los que hacen lo que hacemos todos, más trailers de películas horribles y anuncios larguísimos de Listerine... Y que hay que comprar los libros y la música que te retirarán cuando el autor se enoje con Steve Jobs... Y que el iPad es otro Gutenberg artifact...

martes, 8 de junio de 2010

Apple derrota a la envidia y al elitismo

Demostración de Steve Jobs en la presentación del iPhone4. Estelar.

Y qué pena la actitud del Establishment 3.0. Hasta el respetado Joshua Benton entona de nuevo la cantinela del App Store como Jardín Cerrado sometido a la Policía Moral de Apple. Otro respetado, Michael Hirschorn, cae en trampa parecida.

Lo repiten desde hace una semana, como loritos, toda la Corte 3.0, desde sus mayordomos y amas de llaves hasta sus duques y princesas.

Entre estos, el que más llama la atención es un fracasado serial: el inefable Dan Gillmor. Su estreno en Salon.com es, precisamente, Steve Jobs defends his PG-rated walled garden, columna cuyo subtítulo es aún más expresivo: […] The Apple CEO acts like closed-system critics are cheaters or porn peddlers.

Sólo la entradilla de la columna es ridícula. Es el equivalente a arrancar la crónica sobre un país extranjero con lo que te dijo el taxista entre el aeropuerto y el hotel. Y agrega una ráfaga de juicios de intenciones muy crueles. Sin apoyarlos en un solo dato ni hecho ni razón. Brillante periodismo.

La elite 3.0 ve en Jobs al Gran Satán Digital pero no se sienten ni pornógrafos ni mentirosos. ¿Cuál es el problema de Gillmor? ¿De qué se excusa en ese subtítulo? ¿De pornógrafo? ¿De mentiroso? ¿De ambas cosas a la vez?

Jobs hace lo que quiere –no lo que Gillmor quiere– y eso ni nos obliga ni nos ofende. Seguimos siendo libres. Quizá el problema de esa aristocracia 3.0 es que Jobs no les pide permiso para democratizar el mundo digital. (¿Cómo se atreve?) ¡Ah! Ellos han venido a salvar al mundo, nacieron para tener razón, librarnos de monopolios… Tienen derecho a decirnos lo que debemos hacer. Pues vean: la mejor manera de salvarnos y tener razón es à la Jobs: levantar una empresa y ofrecer alternativas abiertas, gratuitas, participativas, distribuidas, entrópicas y lo que te rondaré morena. Lo demás son monsergas de perdedor, salmodias de hechicero, pataletas de tirano. Mero resentimiento.

Con Jobs llevamos 30 años asistiendo al accionar de la competencia, del mercado, de la iniciativa, del emprendedor, de la innovación. Y al triunfo del consumidor, de la gente, de las personas. Que Apple supere a Microsoft en capitalización bursátil es señal exacta de que hasta el casinete del dinero se da cuenta de todo eso.

¿Qué hay de malo para los consumidores en todo esto? Exacto: nada de nada. Al revés. Díganselo a la mismísima Wired, tan picajosos con Apple: ya vende más revistas a través del iPad que en el quiosco. Toma game-changer. Y mira que es mala, mala, mala la app de Wired... Otro tanto pronostican para el mundo de los vídeojuegos: "la barrera de entrada para programar juegos para el iPhone/iPod/iPad es mucho menor que para las consolas de Sony y Nintendo". Acabáramos.

¿El proceso de selección de apps es "caprichoso y arbitrario"? No señor. Está clarísimo (vaya al 5º párrafo) y por escrito. Si no le gusta, no vaya: libertad. Pero si va, cumpla las reglas. ¿Obliga Apple a usar sus propias herramientas de desarrollo? Gravísimo. “This has the effect of forcing developers to duplicate their time and efforts if they want to write apps for other platforms”. Me sangra el corazón. Pobres desarrolladores. Mientras Gillmor evita que pierdan tiempo y energías, Apple ya les ha transferido mil millones de dólares por las ventas de sus programas en la AppStore.

Puestos a tener protección, prefiero la de Apple.

Las mismas manías tiene sobre iAds: “When the upcoming in-app advertising system is running, it will likely also impose restrictions on what developers and content owners can do”. ¿Por qué habla de “restricciones” y no de “oportunidades” o “condiciones de desarrollo”? Será que sólo sabe pensar en términos de restricciones.

Apple también se la juega: se arriesga a que le abandonen los desarrolladores (¡Quiero Mis Propias Herramientas!), anunciantes y publicitarios (¡Queremos Nuestro Control!) y público como Gillmor (¡Quiero Mi Porno!)? Allá cada cual. ¿O es que sólo Gillmor certifica qué es libertad y progreso o la única libertad y el único progreso buenos? Para más inri, la compañía de Cupertino aprende y mejora semana a semana sus criterios de selección de apps. No, si tontos no son...

Apple se lleva una parte del precio de venta. ¡Sacrebleu! Claro: cobra por sus servicios. Obvio. ¿No le cobra Gillmor sus columnas a Salon.com, que luego las vende mezcladas con publicidad y se queda con todo lo que saca, no sólo con una parte?

¿De qué planeta viene este señor?

¿UN solo ejemplo –el del cartunista Mark Fiore– sirve para descalificar todo? Los Humillados y Ofendidos 3.0 lo repiten una y otra vez. O son unos vagos o no han encontrado ningún caso más o no les gustan las pruebas en contrario.

Es todo periodismo (sic) de sospecha.

¿Se perjudica a la “comunidad de jailbreakers”? No se inquiete. Siempre habrá gente que destripe aparatos y programas, que los crackee, los copie, los clone, los tunee, los manipule. ¿Y? ¿Pretende Gillmor que Apple se organice y configure según las minorías que él señala? Oiga, a esas minorías nadie quita sus posibilidades de serlo ni sus derechos. Pero el mercado –el mundo– no se rige por minorías. Se intoxicó usted con cola, con la Larga Cola quiero decir. Randall Rothenberg, que es una voz autorizada lo ha dicho hoy con menos inquina.

Atribuye a Jobs la voluntad de protegernos “from a variety of things that we may or may not want to be protected from, all in the name of freedom”. Claro que sí. ¿Qué parte del concepto libertad no entiende Gillmor? Jobs es libre para establecer el derecho de admisión y eso no quita a Gillmor su libertad de evitar la AppStore ni de decir que Apple es el Apocalipsis Digital. Que Gillmor quiera ver porno o leer los chistes de Fiore no obliga a Jobs a proporcionárselo.

Además Jobs no dijo eso sino otra cosa. Y en un sitio que, casualmente, pertenece a la misma empresa que Gizmodo, la que robó el prototipo del iPhone4 (¿Libertad?). Un indignado colaborador de ese sitio negaba que Apple representara la revolución porque la “revolución es libertad”. Ya. Pero ¿sólo su suya libertad o la de Jobs o la Tuya&Mía también? Jobs replicó a nuestro héroe 3.0 que libertad también consiste en librarse de los programas que roban datos personales, de los que vacían la batería y de la pornografía. No es una gran definición de libertad, de acuerdo, pero tampoco mutila ni agrede la de nadie.

Estimados Hooligans 3.0, ni la industria del porno les quiere como defensores. Ante la evidencia de que es imposible entrar en el negocio de las aplicaciones de Apple, ya están levantando sus páginas web sin Flash para que puedan ser accesibles desde el navegador de un iPhone o un iPad. Al menos no confunden la libertad de hacer porno con la libertad. ¿O es que Apple es menos libre porque decide seguir otro camino –que no agrede ni molesta a nadie– en lugar del correr detrás de los cortesanos y cortesanas 3.0?

Uno desea que Gillmor y compañeros mártires empleen su libertad en ponerse enfrente de la pornografía en lugar de a su lado. Y no duda: es preciso impedir que les quiten esa libertad, por supuesto. Pero los demás también tenemos la libertad de no ser como ellos: no nos menosprecien. A libres, empatamos.

Debo decir –full disclosure– que mis aficiones se parecen más a las de Jobs que a las de Gillmor, si no es molestia y ustedes perdonen el descaro.

Se ríe Gillmor de Jobs cuando le recuerda que el iPad y el iPhone tienen navegadores inmunes a la censura (“Apple content police”), a través de los cuáles se puede acceder a cualquier contenido. ¿De veras cree Gillmor que Jobs lo ignora? A uno le parece que eso mismo indica que Jobs es un tipo normal y no, como nos lo pinta Gillmor, un paranoico control freak obsesionado con evitar las tetas de las modelos de Sports Illustrated? O sea, ¿quién es aquí el retorcido? O bien: ¿en qué piensan los gillmors cuando ven una pantalla?

Y aún no saben lo peor. Vean: “There's plenty of evidence that lots of people want to live in Steve's Walled Garden. They want him and his minions to make their choices. They want to save time and trouble”. ¿Eso les hace inferiores o peores a esos lots of people? Por favor. Qué exhibición de superioridad moral tan falsa. Qué elitismo righteous.

La intensidad de Gillmor & The 3.0 Wailers en defender su ración de porno la merecen causas mejores. Como la de Virginia Campbell:


En fin: hacer la vida de la gente mejor. Para que me entiendan, mejorar la user experience. A eso se dedican Jobs y Apple. Y además (¡Chincha & Rabia!), ganan un montón de dinero con eso. Ad multos annos.

Sesión completa con Steve Jobs en el D8 de All Things Digital.

jueves, 10 de marzo de 2011

No lo extraño

Extraño mi cámara de fotos. La usaba mucho, pero terminó sus días en un arroyo sin nombre de las sierras de Córdoba.

No echo de menos, en cambio, el iPad que acabo de vender. El dinero me vendrá justo para comprar la nueva cámara. Buen negocio.

De lo que tenía en mi iPad solo extraño un poco el sudoku en The Daily. Había llegado a resolverlo en unos siete minutos.

The Daily me sorprendió por su dependencia del papel. Es un diario de papel, pero en iPad: un contrasentido. No es para leer noticias sino para leer el diario, como La Nación o The New York Times en papel. Cualquiera le gana en actualidad, pero también en comentarios, análisis, exclusivas, reportajes... Tiene buenas notas y buen diseño. También están bien resueltas las secciones. Pero nada de eso alcanza como para extrañarlos. Lo siento.

Un diario que necesita una conexión a internet pero que no se actualiza... Para eso tengo internet en la misma tableta y puedo ver el NYT, El País, The Huffington Post, Perfil o Clarín o lo que quiera, con los comentarios y análisis que me gustan.

The Daily es un hijo híbrido de los diarios e internet, pero no es el futuro de los diarios.

Sigamos probando mientras elijo mi nueva cámara de fotos.

jueves, 1 de diciembre de 2011

La interactividad y el papel

En el sitio de la 20ª Cumbre Mundial de la Infografía Malofiej20 aparece hoy este post sobre la interactividad y el tamaño real. Se los recomiendo (ejem):
Siempre entendí el concepto de interacción como la posibilidad de que el receptor participe en la confección del mensaje. Aunque estoy dispuesto a cambiar mi definición cuando encuentre una mejor, sigo en mis trece. Dicho así tiene de bueno que se aplica a cualquier mensaje en cualquier medio. Y todavía pienso que no hay nada tan interactivo como el papel (o como el modelo documental, todavía en el imperio del papel). 
Ya se sabe que las páginas de un periódico sirven para envolver pescado. Pero es mucho más: un periódico, una revista, un libro… También sirven para encender un buen fuego y para limpiar los parabrisas del coche. Y se pueden fotocopiar -aunque sea en contra de leyes antediluvianas-, marcar, pintar, recortar, llevar y traer, dejar descansar, volver a leer, abollar, romper en mil pedazos… Se pueden leer, mirar, ver, escanear, morder, comer, oír, tocar, oler… En un sillón, en el autobús, en el tren, en el cuartito, en la mesa del comedor, mientras vemos tele o esperamos que baje un archivo pesado en el ordenador.


El futuro del diario es el diario, no el iPad. Y el futuro del iPad es el iPad. Y no dependen de las tecnologías sino del talento de quienes fabrican sus contenidos. Todo esto viene a cuento de la excelente idea de usar el papel para mostrar lo que le queremos decir en tamaño real. El diámetro del tubo que sacó a los 33 mineros de la Mina San José lo tiene usted en sus narices: buenísima idea que usaron El Mercurio de Santiago de Chile, La Voz del Interior de Córdoba (Argentina) y El Periódico de Barcelona. Pero hay más. Creo que estas merluzas en Clarín, los fetos y el arma en la mano de un niño de Time son anticipos magníficos de esa interacción, que estaban guardados en una carpeta de mi ordenador.



martes, 15 de junio de 2010

Time en iPad: un show


Y esto es sólo el principio. Me he acordado de la gente que proyectó lanzó y sostiene Indigo Media, pionerísimos en este tipo de presentación de una revista, aunque sea en flash. Deberíamos hacerles un monumento por adelantarse a su tiempo.

Los medios ven el iPad como el nuevo quiosco. Algunos profes y gurús lo ven como el Gran Satán que asesina a la Red en Jardines Vallados de aplicaciones pagadas y propietarias.

A uno el iPad le parece algo así como el control remoto de tu vida. Servirá para leer, navegar, ver la tele o jugar. Pero también será la agenda y el cuaderno, la llave del garaje, el termostato de la calefacción, la bolsa de la compra, el interruptor de la luz, la oficina de Hacienda, el pago del peaje, el aula… Montones de cosas en la Red y fuera de la Red. A medida que esta entrada se escribe quizá ya es todo eso. Fantástico.

El clip me lo descubrió @redacciones. Gracias.

viernes, 13 de agosto de 2010

Ojo con los viejitos

Allen Neuharth está dormido o se le pasó el cuarto de hora (ya tiene 86 años). Los Angeles Times dio la noticia: Rupert Murdoch (79) lanzará un periódico nacional para iPad y celulares en los Estados Unidos: como USA Today en 1982 pero en iPad.

Curioso es que innoven los dinosaurios...

miércoles, 16 de octubre de 2013

IHT ahora INYT

Ayer

Anteayer

En realidad no es más que un cambio de nombre. Aquí tiene un buen artículo sobre los cambio de nombres en la prensa norteamericana.

Y aquí la carta de la primera portada del INYT de Arthur Sulzberger Jr que copio por si el 19 hay que pagar para leerla:
LETTER TO OUR READERS 
Introducing The International 
Today we celebrate the debut of The International New York Times (www.INYT.com), a news report tailored specifically for the valued members of our global audience. 
Edited from Paris, London, Hong Kong and New York, The International New York Times will continue to serve the many loyal readers of The International Herald Tribune by maintaining its tradition of journalistic excellence and innovation. 
Only a few decades ago, The New York Times was a well respected but metropolitan newspaper. My father, Arthur Ochs Sulzberger, had the vision to make The Times a national newspaper in 1980. Though seen as a gamble at the time, it was clearly the right decision. 
Today, our future is global. The need for high-quality, authoritative, on-the-ground reporting and analysis from around the world has never been greater. 
Over the past year, we have built one news-gathering operation by combining the journalistic strengths and the newsrooms of The New York Times and The International Herald Tribune (IHT), with continuous news desks and a 24/7 global news flow from Hong Kong, Paris, London and New York. Our commitment to providing quality global journalism is steadfast. We have more international correspondents reporting from more locations than ever before. 
With today’s action, we are creating a single, unified global media brand, which will allow us to expand our digital hubs, grow our editorial team, add more international voices in news and opinion, and increase the coverage provided by some of our best writers from around the globe. 
To celebrate the launch of The International New York Times, we are offering complimentary access this week to our digital readers on INYT.com, NYTimes.com, iOS mobile apps and all mobile devices via a Web browser. 
Here are additional details on how to access The International New York Times: 
■ Home delivery details are available at Subscribe.INYT.com. If you were an IHT home delivery subscriber, your digital access now includes full access to the New York Times iPhone and iPad news apps, in addition to INYT.com and NYTimes.com. 
■ After this week’s complimentary access expires, limits for nonsubscribers will apply. If you are not an International New York Times home delivery or digital subscriber, you have access to a combined total of 10 articles each month on INYT.com and NYTimes.com, as well as limited access to content in the mobile apps. Beyond 10 articles a month, you will be asked to subscribe. For more information on INYT digital subscriptions or to subscribe, go to INYT.com/Access. 
■ As of today, the New York Times iPhone and iPad news apps allow you to choose between a U.S. or International Edition. The International Edition replaces the IHT app. INYT.com is available on all devices via a Web browser. 
It is our belief that The International New York Times will help you experience the world, while connecting and engaging with a global community of politically and culturally passionate people. 
Thank you for reading The International New York Times. 
Sincerely, ARTHUR OCHS SULZBERGER Jr. 
Publisher, International New York Times

sábado, 12 de junio de 2010

Qué hace New Yorker en papel y qué online

David Remnick, el Director de la revista, cuenta qué hace New Yorker en su web comparado con la revista de pago:
"The website is clearly different from what you get on the iPad/Kindle; you’re getting the magazine as it is, every Monday morning, or some facsimile thereof, or something that works for that screen. The website is changing not just every day, but periodically every day, and we do not put a lot of the material from the magazine on the website. Quite frankly, one of the reasons for that is: This is not free. Websites are free and they are not made up for by web advertising. It might be [for] search engines or daily newspapers, but not for magazines. So much of what is on NewYorker.com is supplemental to the magazine—which is to say, an interview with a writer about that week’s piece, blogs, podcasts. One of the more popular things one the website is a podcast done every week by Deborah Treisman, where one of our fiction writers will read a story by some other writer—Lorrie Moore reading a story by John Cheever or something. It’s very popular and people pop them in their cars and listen to them on the way to work. That doesn’t seem like part of your life.

"The goal for me is to make sure we find a way, willy-nilly, to be healthy so that we can do the thing itself. The thing itself is what I care about most. Given a choice between the survival of the long-form narrative journalism, criticism, cartooning —all the things that we do—and print itself, there is no contest. No contest. I, at the age of 51, may still think, for me, the best technology for reading the New Yorker at this moment is the print version. But that’s just me. If your son, decides otherwise, that he wants to read it on an iPad, kenahorah [so be it]."
Via JC*, majísimo siempre.

lunes, 22 de marzo de 2010

Le Monde, a por todas

Le Monde ha presentado hoy el nuevo modelo editorial que desarrollará en torno a su marca como medio global (¿suena?). A la espera de ver el nuevo sitio y las nuevas páginas de papel, aquí hay una buena crónica de la cosa.

Los cambios más potentes afectan al sitio web y a la comercialización de los contenidos del diario en Quadruple Play:
Des pages de journalistes vont venir enrichir le site internet dans lesquelles on retrouvera les articles d'un même auteur, ses liens et son blog. "La zone en accès libre sera renforcée avec jusqu'à une vingtaine d'articles de la rédaction du quotidien", a souligné le pdg du Monde Interactif Philippe Jannet.

Une nouvelle application payante va également être proposée pour l'iPhone. Avant l'arrivée, le mois prochain, du Monde sur l'iPad. Avec 1,5 million d'applications téléchargées, Le Monde est présent sur la moitié des iPhone de France, s'est félicité Jannet.

Côté commercial, le groupe va proposer la première offre "quadruple play" englobant l'abonnement au quotidien et à ses suppléments, l'édition abonnés du monde.fr, l'application sur iPhone et l'application du journal sur iPad, a détaillé David Guiraud, vice-président du directoire du groupe et directeur général du Monde.

Le prix de cette offre fixé à 19,90 € par mois pour les trois premiers mois passera ensuite à 29,90 € pour "accéder à l'ensemble des contenus du Monde sur tous les supports existants", a-t-il précisé.
Interesantísimo el asunto del valor y de los contenidos de la suscripción. Porque la madre del cordero, en este caso, no es tanto la calidad, sino el pricing de las diversas variantes de abonos. Si fijar precios es casi siempre es la parte más complicada de la comercialización… no vean cómo está la cosa en este sector.

Le Figaro lanzó hace unas semanas sus nuevas fórmulas de suscripción: el abono a todos los contenidos papel+web cuesta… también 29,90 €. Sin acceso web… 26 €. Y presenta amplias posibilidades de personalizar la suscripción. Libé, el primero que renovó sus tarifas, asegura que ya tiene 270.000 abonados. La oferta completa de contenidos en todas las plataformas cuesta 12,90€ al mes.

jueves, 28 de enero de 2010

Moisés Jobs

The Economist dice muchas cosas sobre el iPad (aunque uno esperaba una portada/tapa más original y cultivada, donde no se mezclara a Jesús con Moisés… por cultura general). Y concluye:

Still, even though tablets will not save weak media companies, they are likely to give strong ones a boost. Charging for content, which has proved difficult on the web, may get easier. Already, people are prepared to pay to receive newspapers and magazines (including The Economist) on the Kindle. The iPad, with its colour screen and integration with Apple’s online stores, could make downloading books, newspapers and magazines as easy and popular as downloading music. Most important, it will allow for advertising, on which American magazines, in particular, depend. Tablets could eventually lead to a wholesale switch to digital delivery, which would allow newspapers and book publishers to cut costs by closing down printing presses.

If Mr Jobs manages to pull off another amazing trick with another brilliant device, then the benefits of the digital revolution to media companies with genuinely popular products may soon start to outweigh the costs. But some media companies are dying, and a new gadget will not resurrect them. Even the Jesus Tablet cannot perform miracles.

jueves, 25 de noviembre de 2010

News+, el concepto iPad de Bonnier



La gente de I+D del grupo escandinavo lo anuncia como "un tercer producto [entre el papel y la web] que comienza donde acaba el diario físico" y hablan de "una experiencia íntima" con las noticias. Vaya. La suscripción para abonados al papel costará nueve libras esterlinas. Sólo iPad, 18 libras. No es un gran sistema para promocionar la nueva app… sino el papel.

martes, 23 de febrero de 2010

Murdoch y Jobs preparan alguna cosa grande

¿Habrá llegado el momento iTunes de la prensa? ¿Es algo más? Porque algo menos no puedo imaginarlo. No sé qué pasa pero no creo que Jobs y Murdoch se reúnan para hablar de vídeojuegos, del uso de Twitter como herramienta de marketing o de Flash como una tecnología obsoleta. Miren qué dijo Murdoch hace unos días:
Apple in its agreement with us which has not been disclosed in detail does allow for a variety of slightly higher prices.
Murdoch dijo todo eso después de la visita secreta (sic) de Jobs a Nueva York, que traerá cola:
We're reliably informed that Jobs showed up for an iPad show and tell at the Times building, with newsroom staff present. The meeting was strictly off the record, though a person present indicated Jobs is preparing to gear up the iPad for magazines and newspapers, having put books first on his list of priorities. Magazines and newspapers got short shrift during Jobs' presentation to unveil the tablet computer last week.

Jobs also visited the Journal, a source there confirmed, though that meetings sounds decidedly less open than the Times affair. We're told Jobs was confined to the third floor of the News Corp. building, where the cafeteria, gym and some conference rooms are, and that many Journal staffers who wanted to see him, including even some higher-ups, could not.
Y digo: será primero con Murdoch porque es quien más negocio tiene para ofrecer –libros y vídeo principalmente– y, sobre todo, quien puede movilizar en su estela al resto de la industria. Todos miran en esa dirección. Para bien o para mal, antes de que acabe este mes, algo pasará. Crucemos los dedos y que sea para bien del periodismo.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Los periódicos ya no existen


¿Cree que el periódico en papel tiene los días contados? le preguntó Irene Gómez Peña a Nicholas Negroponte en la entrevista que pueden ver hoy en ABC de Madrid:
Los periódicos ya no existen... para mí (ríe). En poco tiempo, para 2015, la prensa escrita no existirá y todos nos acostumbraremos a informarnos a través de la Red e incluso dejaremos de lado la televisión. A una minoría le costará adaptarse pero se darán cuenta de que si no lo hacen, se quedarán fuera de la sociedad. Estoy seguro de que una madre e incluso una abuela, si las enseñas, estarán encantadas de usar un iPad. 
Me muero de la risa con estos futurólogos.

La respuesta es casi contraria a la que acababa de dar (o que ABC edita justo antes):
—La combinación de ordenador, teléfono móvil e Internet hace proliferar el periodismo ciudadano. ¿Peligra la figura del periodista profesional? —pregunta la periodista.
—No, es más, el periodista se fortalecerá y tendrá un papel mayor, que será el de clasificar y canalizar todos los contenidos que los usuarios vierten en Internet. No vale todo y es el periodista quien tiene que valorar la información útil.
La negrita es mía: seguro que Negroponte no dijo papel.

No tengo su conexión con el más allá ni con el Media Lab, pero puedo apostar que seguirá habiendo periódicos en 2015.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

A beautiful artifact

Lo siento: no logro borrar el anuncio del Cadillac en Nurburgring. Enjoy it.

And you said that Wired, the magazine, is now at an all-time high for subscriptions, which is remarkable given what's happened to a lot of print media. Is there going to be a magazine in ten years? I mean that print copy that arrives that was very thick ten years ago and got very thin and is now very thick again. Pregunta Henry Blodget a Chris Anderson en el medio de la entrevista del post anterior:
I'm going to say yes, because you know I'm contractually required to say yes, I'm going to give you a logic to defend it. I think the book analogy is a good one. This has been the year of the e-book and right now I'm pretty much exclusively reading on the Kindle app on my iPad and I love e-books; but what we've seen is as e-books rose, there is still a market for physical books but it's a different market because you're now giving people a choice, you know, the physical one or the digital one. The question is why would you pick the physical one? It's got to add value in some way. With physical books, the answer is, the benefit of corporeality. You can give it as a gift, you can put it on your shelf, maybe the tactile, maybe the covers, beautiful and die-cut and embossed. And so the notion of the book as an artifact becomes more important than the book as an information package. The information package can be anywhere in any form, but the book is an artifact. It has a kind of atomic essence. That becomes the unique quality of print.

So I think what you're going to see going forward, is that print is going to be a minority share of the book market, but not zero. And the people who want print want it for the right reasons, which is they want what print can uniquely do. So to extend that analogy, I can imagine a day where print magazines are a minority share of the overall magazine industry. But maybe the price goes up, maybe the quality goes up, that as print gets smaller, print gets better. And the print becomes a kind of a beautiful artifact for those who value just that. In the print magazine now, usually the magazine is basically given away, because it's stuffed full of ads, let's call it 80-20. Sold at a deep discount to its cost.
Chris Anderson debe haber leído a McLuhan, aunque no lo diga en los 40 minutos de la entrevista. Y si no lo leyó debería hacerlo, ahora que es editor de Wired.

sábado, 12 de marzo de 2011

En unos años, pocos o muchos, no habrá ni sol

Predecir así es fácil. Yo ahora mismo lo puedo hacer: dentro de unos años, pocos o muchos, Javier Morenos dejará este mundo cruel. También ocurrirá con los autores de este blog: dejaremos de existir. El iPad y todas las tabletas dejarán de existir en unos años, pocos o muchos. Hasta el sol se va a extinguir en unos años, más muchos que pocos.


Aquí la versión de El País, su propio periódico
. Y aquí abajo, la entrevista que publica Periodista Digital:



Vaya novedad: el periodismo que tiene futuro es el mismo de siempre. Pero para decir eso no hace falta un congreso de periodismo digital.

Al periodismo le caben pocos adjetivos y ya se ve que digital le cae fatal.